LA CIENCIA

  1. EL SABER CIENTÍFICO.

Seguramente habrás oído más de una vez la expresión “Esto está científicamente probado”, con lo que se da a entender que nos hallamos ante un conocimiento verdadero y que ha sido demostrado. Pero, ¿qué tiene la ciencia de particular para haber alcanzado tan alto reconocimiento?

1. EL ORIGEN DE LA CIENCIA.

El cielo estrellado o el movimiento del Sol, la Luna y los planetas motivaron muchas preguntas entre las primeras civilizaciones. La ciencia surgió cuando el ser humano tuvo la convicción de que los fenómenos naturales podían integrarse en un sistema ordenado y coherente. De esta manera, perdían su apariencia azarosa y se convertían en inteligibles para la mente humana.

En el siglo VI a C. nació, en Grecia, una nueva forma de abordar cuestiones como la constitución y el origen del universo. La ciencia y la filosofía surgieron de una misma actitud crítica e indagadora frente a la realidad y, en un principio, eran disciplinas indistinguibles.

Sin embargo, la ciencia se independizó de la filosofía y empezó a desarrollar unos métodos propios durante un período que, precisamente por eso, se conoce como Revolución Científica. Abarca los siglos XVI y XVII, y sus protagonistas son personajes como Kepler, Copérnico, Galileo o Newton… que, además de asentar las bases para la nueva ciencia, cambiaron la imagen que se tenía del mundo.

2. CARACTERÍSTICAS DEL SABER CIENTÍFICO

   La ciencia es un conjunto de conocimientos que pretende describir y explicar el mundo que nos rodea y que se caracteriza por los siguientes rasgos:

-         Es un saber racional, es decir, basado en la reflexión y en argumentaciones lógicas.

-         Parte de la observación de lo que sucede y elabora hipótesis para explicar los fenómenos que después se contrastan para comprobar su validez.

-         Es un saber objetivo. La ciencia busca un conocimiento que no esté basado en la opinión o las creencias personales. Los científicos deben contar de dónde sacaron las ideas, cómo las pusieron a prueba y qué resultados obtuvieron. Así, otros investigadores pueden repetir sus estudios y verificar o refutar sus resultados.

-         Busca regularidades en la naturaleza, y formula leyes y teorías que establecen relaciones causales que expresan esas regularidades.

-         Está especializada. Cada rama científica se ocupa de un aspecto concreto de la realidad, profundizando en su conocimiento. La ciencia actual también es multidisciplinar, porque es necesario conectar unos conocimientos con otros para alcanzar una explicación más completa de los fenómenos.

-         Busca la verdad. El conocimiento científico nos ofrece una verdad contrastable, aunque parcial e incompleta, consensuada en la comunidad científica a partir de los datos y resultados obtenidos.

-         Es un saber crítico. No se admite ninguna afirmación sin analizarla previamente y se acepta que cualquier conocimiento puede ser revisado y rechazado, si se encuentran razones en su contra.

   La ciencia tiene un indudable prestigio social, por lo que muchas doctrinas y teorías no científicas o pseudociencias (la parapsicología- como la telepatía, la telequinesis, el espiritismo, la adivinación, etc…- las psedomedicinas – como el curanderismo, la homeopatía, etc..- , la astrología, etc.) adoptan las formas y la jerga científica para intentar beneficiarse de este prestigio. Sin embargo, no son ciencias en absoluto, sino creencias supersticiosas o especulaciones muy imaginativas pero poco racionales e imposibles de demostrar.

3. CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS

   No debemos caer en el error de pensar que sólo hay una ciencia o un tipo de conocimiento científico. Al contrario, pese a sus características comunes, las diferentes ciencias se organizan según su objeto de estudio y el método de trabajo que utilizan. La clasificación más habitual habla de dos grandes grupos: ciencias formales y ciencias empíricas:

CIENCIAS EMPÍRICAS

CIENCIAS FORMALES

  • Se ocupan de la realidad, de los hechos que ocurren en el mundo y de sus relaciones.
  • Se basan en la observación y sus afirmaciones se comprueban contrastándolas con la experiencia.
  • Utilizan el método inductivo y el hipotético-deductivo.
  • Pueden ser naturales (se ocupan de la realidad natural: Física, Química, Biología….) o sociales (se ocupan de la realidad social y humana: Sociología, Historia, Economía…
  • No se ocupan de hechos y acontecimientos que ocurren en el mundo, sino de relaciones entre símbolos. Sus objetos son formas vacías de contenido que se pueden rellenar en cada situación con elementos distintos.

Por ejemplo, la fórmula 3+6=9 en sí misma carece de contenido, pero se puede utilizar para sumar manzanas, coches o casas. Lo mismo ocurre con la fórmula p®q, que se puede interpretar por “si llueve, las calles se mojan”, “si llegas tardes molestas”, etc…

  • No se basan en la observación, sino en la coherencia interna del sistema.
  • Utilizan el método deductivo.
  • Hay dos ciencias formales: la lógica y la matemática.

4. LOS MÉTODOS CIENTÍFICOS.

   La palabra método significa etimológicamente “camino”. Usamos diversos métodos para aprender o practicar las más variadas habilidades y destrezas: desde tocar un instrumento hasta hablar y escribir otro idioma, desde cambiar de peso hasta jugar a las cartas. Un método científico es un procedimiento compuesto de varios pasos o reglas que nos permite explicar satisfactoriamente la realidad que nos rodea. A lo largo de su historia, la ciencia ha utilizado diversos métodos cuyo objetivo fundamental es la verdad o el conocimiento. En general, se distinguen tres métodos fundamentales: el deductivo, el inductivo y el hipotético-deductivo.

a.  El método deductivo: Consiste en extraer una conclusión particular o concreta a partir de principios generales. La validez de este método es incuestionable: como la conclusión ya está contenida en los principios generales de los que partimos, si éstos son ciertos, entonces indudablemente la conclusión también lo será. Sin embargo, este método tiene una limitación: sólo es factible en las ciencias formales. Veamos algunos ejemplos:

P1) Todos los hombres son mortales

P2) Sócrates es un hombre

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C) Sócrates es mortal

P1) A>B

P2) B>C

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C) A>C

 

b.    El método inductivo: Consiste en extraer una conclusión general a partir de datos particulares o concretos. Para ello se basa en la observación y la generalización: después de haber observado lo que ocurre en un gran número de casos, consideramos que eso mismo ocurrirá siempre para todos los casos del mismo tipo. La inducción puede ser:

-         Completa: si se han examinado todos los casos posibles antes de establecer la conclusión general.

-         Incompleta: si después de examinar unos cuantos casos particulares, se extiende la conclusión a todos los casos del mismo tipo.

   Veamos algunos ejemplos:

P1) Veo varios cuervos negros

P2) Veo muchos cuervos negros

P3) Todos los cuervos que he visto son negros

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C) Todos los cuervos son negros

P1) Ayer el Sol salió por el Este

P2) Antes de ayer también

P3) Y el otro, y el otro, y el otro…

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C) El Sol sale por el Este.

Este método es propio de las ciencias empíricas. Tiene una enorme ventaja: proporciona principios o leyes aplicables a todos los acontecimientos de un mismo tipo. Sin embargo, tiene un serio problema: la validez o fiabilidad de las conclusiones alcanzadas. Por muchos casos que hayamos comprobado nada nos asegura que todos los demás sean del mismo tipo, ni tampoco que los casos futuros vayan a seguir la misma pauta. Este método no proporciona seguridad, sino probabilidad.Esta objeción al método inductivo, que se conoce como “el problema de la inducción”, queda clara en el siguiente texto del filósofo y matemático Bertrand Russell:

En su primera mañana en la granja avícola, este pavo descubrió que la hora de la comida eran las 9 de la mañana. Sin embargo, siendo como era un buen inductivista, no sacó conclusiones precipitadas. Esperó hasta que recogió una gran cantidad de observaciones del hecho de que comía a las 9 de la mañana e hizo estas observaciones en una gran variedad de circunstancias: en miércoles y en jueves, en días fríos y calurosos, en días lluviosos y en días soleados. Cada día añadía una nueva observación a su lista. Por último concluyó: “Siempre como a las 9 de la mañana”. Pero ¡ay! Se demostró de manera indudable que esta conclusión era falsa cuando, la víspera de Navidad, en vez de darle la comida, le cortaron el cuello.

 Pavo inductivista

c. El método hipotético-deductivo: Es el método que mejores resultados ha proporcionado a las ciencias empíricas. Su eficacia y validez se deben, sobre todo, a que es una combinación de los dos métodos anteriores, el deductivo y el inductivo. Consta de los siguientes pasos:

  1. Observación de la realidad y formulación del problema: Se inicia con el descubrimiento de una situación que se presenta problemática. Ejemplo: se observa que las personas obesas tienen peor salud física que las delgadas. Nos preguntamos: ¿porqué se produce la obesidad?
  2. Formulación de hipótesis: Se propone una explicación posible, que luego debe contrastarse con la realidad. Una hipótesis es una explicación probable (pero no probada, o sea, una suposición) acerca de lo que ocurre en el mundo y sus causas. Ejemplo: se propone la hipótesis de que la obesidad se debe a la ausencia de la hormona X.
  3. Deducción de las consecuencias de la hipótesis: Utilizando el método deductivo, se extraen las consecuencias que tendría la hipótesis si fuera verdadera. Ejemplo: si la hipótesis es verdadera, entonces las ratas a las que se ha inyectado la hormona X no engordarán, aunque sigan un régimen de sobrealimentación.
  4. Contrastación de la hipótesis: Se comprueba si se cumplen o no las consecuencias previstas. Es necesario recurrir a la observación de la realidad y a la experimentación. Sin embargo, como no podemos comprobar todos los casos, nos basamos en un número suficiente de casos cuidadosamente seleccionados. Así pues, esta es la fase inductiva del método. Ejemplo: se inyecta la hormona X a tres grupos distintos de ratas de mil miembros cada uno, se las somete a sobrealimentación y se comprueba si engordan o no.
  5. Obtención de resultados: hay dos resultados posibles:

a.     Refutación de la hipótesis: cuando no se cumplen las consecuencias previstas, entonces es preciso rechazar la hipótesis y volver a empezar el proceso, formulando una nueva hipótesis. Ejemplo: a pesar de haberles inyectado la hormona X, las ratas han engordado.

b.    Confirmación de la hipótesis: cuando se cumplen las consecuencias previstas, la hipótesis queda confirmada y formulamos una nueva ley científica. Ejemplo: después de haberles inyectado la hormona X, las ratas no han engordado. Por tanto, formulamos la siguiente ley: “La presencia de la hormona X en un organismo inhibe la obesidad”.

5. EL LENGUAJE DE LA CIENCIA

   Fíjate en estos dos enunciados y compáralos:

  • Las cosas caen al suelo.
  • Todo objeto es atraído por la Tierra por una fuerza que es directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ambos.

   El primer enunciado pertenece a lo que llamamos lenguaje natural, mientras que el segundo es propio del lenguaje específico de la física. Cuanto más especializada es una ciencia, más distancia existe entre el lenguaje que ésta emplea y el lenguaje común. La ciencia crea un lenguaje artificial para garantizar la precisión de sus conceptos, leyes y teorías.

–          Conceptos: son los términos específicos de cada ciencia. Deben estar perfectamente definidos y puede hablarse de tres tipos:

  1. Clasificatorios: permiten organizar la realidad en conjuntos o grupos. Así, mediante los conceptos procariota y eucariota clasificamos las células, según posean o no núcleo.
  2. Comparativos: permiten ordenar gradualmente los objetos de un conjunto. Por ejemplo, mediante el concepto de dureza establecemos una gradación en el conjunto de los minerales.
  3. Métricos: permiten medir numéricamente propiedades de los objetos. Así para medir la masa de un cuerpo empleamos el concepto kilogramo.

–          Hipótesis: es una explicación provisional de lo que ocurre en el mundo y de sus causas, que aún está pendiente de ser comprobada. En la formulación de hipótesis entran en juego factores como la imaginación, la invención, la suerte, la casualidad…

–          Leyes: cuando en química se afirma que la presión de un gas es inversamente proporcional al volumen que ocupa, estamos enunciando una ley científica y, más concretamente, la ley de Boyle. Una ley científica es una explicación probada de lo que ocurre en el mundo y de sus causas, y se caracterizan por:

  1. Usar conceptos que han sido definidos previamente de forma precisa. En el ejemplo anterior, los conceptos de presión y volumen.
  2. Universalidad: las leyes son la expresión de una regularidad que existe en la naturaleza. Por tanto, todos los seres naturales y todos los fenómenos de la clase a la que se refieren estarán sujetos a ella sin excepción.
  3. Necesidad: no sólo nos dicen cómo son las cosas, sino también que –dado el orden natural existente- no pueden ser de otra manera.
  4. Capacidad predictiva: Son capaces de anticiparnos hechos que sucederán a partir de los datos procedentes del pasado y del presente.

–          Teorías: la ciencia pretende explicar ámbitos de la realidad lo más amplios posible. Por esta razón las leyes científicas se dan interconectadas unas con otras, formando sistemas coherentes a los que llamamos teorías científicas. Un ejemplo de teoría científica sería la mecánica newtoniana, que incluye de forma coherente diversas leyes, como la ley de la gravitación o las tres leyes del movimiento de Newton. La mecánica newtoniana permite explicar con precisión tanto el movimiento de una piedra en la superficie terrestre como las trayectorias de la Luna y los planetas.

6. EL OPTIMISMO CIENTÍFICO Y SUS LÍMITES

A partir del siglo XVI la ciencia ha protagonizado un desarrollo espectacular. Sin embargo, la filosofía nos llama a ser críticos con el cientifismo ingenuo, presente en buena parte de la sociedad, que consiste en la idea de que la ciencia es un saber objetivo y moralmente neutro que va descubriendo cada vez más verdades sobre la realidad, de modo que llegará un día en que será capaz de resolver todas nuestras preguntas, gracias a que aplica un método riguroso y eficaz que le permite demostrar todo lo que afirma. Veamos algunos debates que hacen tambalear ese “cientifismo ingenuo”.

6.1 El debate sobre el progreso científico

   El avance de la ciencia ha sido sometido a debate. Los filósofos se plantean cuestiones como las siguientes: ¿avanza la ciencia en el sentido de que podemos decir que las nuevas teorías son más verdaderas que las anteriores?, ¿cómo se produce el avance de la ciencia? Vamos a ver tres teorías al respecto. El verificacionismo y el falsacionismo tienen en común que mantienen una visión optimista de la ciencia, porque entienden que si examinamos la historia de la ciencia advertimos que las teorías más próximas a nosotros son más verdaderas que las teorías antiguas, de modo que podemos afirmar que en la ciencia hay un progreso en la búsqueda de la verdad. En cambio, el físico y filósofo Thomas S. Kuhn cuestionó la idea misma de progreso científico.

a.    El verificacionismo: teoría defendida por los pensadores y científicos del Círculo de Viena durante el primer tercio del siglo XX que afirmaba que la ciencia avanzaba cuando conseguía verificar alguna hipótesis, convirtiéndola en una ley. La verificación consiste en comprobar la verdad de una hipótesis. Para ello se observa si lo que afirma la hipótesis ocurre en la realidad. De ser así, quedará confirmada por concordancia con los hechos y se convierte en ley científica.

   El verificacionismo fue criticado por el filósofo Karl Popper, pues el único modo de verificar una hipótesis es por inducción, y ya sabemos en qué consiste el problema de la inducción: por muchos casos que hayamos comprobado nada nos asegura que todos los demás sean del mismo tipo, ni tampoco que los casos futuros vayan a seguir la misma pauta. Por lo tanto, para estar seguros, la verificación no terminaría hasta que hubiéramos comprobado todos los casos posibles, incluso los que pudieran producirse en el futuro.

   Durante muchos años se creyó que los cisnes solo podían ser blancos, porque todos los cisnes que se habían observado a lo largo de la historia tenían ese color. La afirmación “todos los cisnes son blancos” parecía claramente verificada. Sin embargo, a finales del siglo XVII una expedición holandesa descubrió que en Australia existían cisnes negros. Esto demuestra, según Popper, que las afirmaciones de la ciencia jamás pueden verificarse por completo, y que la ciencia no avanza mediante verificación.

b.    El falsacionismo: teoría propuesta a mediados del siglo XX por Karl Popper como alternativa al    verificacionismo. Según esta teoría, los enunciados científicos sólo tienen una validez provisional. Una ley científica hace afirmaciones que podemos aceptar temporalmente mientras las hayamos sometido a prueba y no hayan sido contradichas o falsadas por la experiencia.

   Desde este punto de vista, la frase “todos los cisnes son blancos” resultó ser válida durante un tiempo, pero dejó de serlo cuando se descubrieron cisnes negros en un remoto lugar del planeta.          

Para los falsacionistas la ciencia avanza porque cada nueva teoría se acerca más a la verdad. Cuando una teoría sustituye a otra que ha sido falsada y rechazada, la consideramos mejor que la anterior, porque es más explicativa, tienen menos problemas y, por tanto, está más cerca de la verdad. Para Popper falsar una teoría no es algo negativo, sino que conocer las deficiencias y los problemas que tiene nos ayuda a formular otra mejor.

c.     La teoría de las revoluciones científicas: teoría propuesta por el filósofo y físico Thomas S. Kuhn, para quien la historia de la ciencia no conduce a teorías más próximas a la verdad.

   Según Kuhn, los científicos que trabajan en un determinado momento histórico comparten una misma visión del mundo, que incluye: teorías, métodos de investigación, terminología, presupuestos o ideas fundamentales de las que se debe partir, instrumental….esto es la que Kuhn denomina un paradigma científico. Kuhn cree que la mayor parte del tiempo los científicos se dedican a producir conocimiento mientras trabajan en un paradigma compartido. Estas son las etapas de ciencia normal.

   Sin embargo, a veces se dan anomalías (problemas sin resolver) cuya solución no es fácil de encontrar dentro del paradigma establecido. Tales anomalías se van acumulando, hasta que llega un momento en que toda la visión del mundo que ofrece ese paradigma resulta insostenible. En ese momento se abre paso un periodo revolucionario, en el que aparecen alternativas, hasta que se consolida un nuevo paradigma.

   El ejemplo del modelo aristotélico-ptolemaico del Cosmos puede servirnos para ilustrar la teoría de Kuhn. Este modelo se basaba en el geocentrismo. En el periodo de ciencia normal, todas las observaciones que contradecían la teoría o bien eran ignoradas, o se intentaban “salvar” añadiendo complejidad al sistema, pero sin tocar la tesis principal de que la Tierra permanecía quieta en el centro. Sin embargo, la acumulación de anomalías llegó a un punto en el que los científicos comenzaron a sentirse incómodos con el viejo paradigma y propusieron una teoría alternativa basada en el heliocentrismo, con lo que se abrió paso a la revolución científica.

   Sin embargo, no hay que interpretar el cambio de paradigma como un progreso, pues no hay razones lógicas para considerar un paradigma mejor que otro: son formas distintas e incomparables de concebir la realidad. Cada paradigma nos ofrece una determinada interpretación de la realidad y no podemos decir que unas sean más verdaderas que otras.

6.2 Las limitaciones del método científico

El filósofo y físico austriaco Paul Feyerabend en su obra Contra el método cuestiona el método científico, defendiendo que no existe realmente un único método científico al que se pueda apelar para diferenciar lo que es ciencia y lo que no. Señala que en las distintas ciencias se emplean muy diversos métodos, pues el modo de trabajar de las ciencias naturales y las ciencias sociales y humanas, por ejemplo, es bien distinto. En un laboratorio podemos repetir un experimento de química, pero no es así en el caso de la psicología, por ejemplo, ya que si lo repetimos con la misma persona, la experiencia anterior hace que las condiciones iniciales ya no sean las mismas, y si lo hacemos con otra persona, la diversidad humana hace que el resultado pueda ser totalmente diferente. Por ello Feyerabend habla de un anarquismo epistemológico (“en ciencia todo vale”) y rechaza que podamos hablar de reglas metodológicas universales.

“La imagen de la ciencia del siglo XX en las mentes de legos y científicos está determinada por milagros tecnológicos tales como la televisión en color, las fotografías lunares, el microondas, así como por un rumor o cuento de hadas, un tanto indefinido pero pese a ello muy influyente, que concierne a la manera en la cual se han producido esos milagros. De acuerdo con este cuento de hadas, el éxito de la ciencia es el resultado de una sutil pero cuidadosa combinación de creatividad y control. Los científicos tienen ideas. Y tienen métodos especiales para perfeccionar ideas. Las teorías de la ciencia han pasado la prueba del método. Dan una mejor cuenta del mundo que las ideas que no han pasado esa prueba [...]. Pero el cuento de hadas es falso. No hay un método especial que garantice el éxito o lo haga probable. Los científicos no resuelven problemas porque posean una vara mágica -metodología-, sino porque han estudiado el problema por largo tiempo, porque conocen bien la situación, porque no están demasiado faltos de inteligencia, y porque los excesos de una escuela científica son casi siempre equilibrados por los excesos de alguna otra escuela. (Además, los científicos sólo raramente resuelven sus problemas, cometen muchos errores, y muchas de sus soluciones son absolutamente inútiles).”

PAUL FEYERABEND. El mito de la ciencia y su papel en la sociedad, 1979.

6.3 El problema de la objetividad

   A menudo uno de los atributos que se aplica al conocimiento científico es que se trata de un conocimiento objetivo y neutral, es decir, que se atiene a los “hechos”, que es independiente de las creencias o intereses particulares de los científicos que trabajan en un determinado campo de investigación, y de las influencias del marco social, cultural y económico en que se produce. Sin embargo, algunos estudios recientes cuestionan la supuesta objetividad de la ciencia, aludiendo al hecho de que la ciencia no es una actividad humana que se desarrolle al margen de la influencia del resto de instituciones de sociedad.

El sociólogo de la ciencia Steve Woolgar llama la atención sobre el hecho de que cada vez es más cara la investigación científica y depende de la financiación de inversores públicos o privados para costear la tecnología y las instalaciones necesarias. Esto hace que las convicciones ideológicas y los intereses económicos de los gobiernos y las empresas privadas que pagan los programas de investigación acaben interfiriendo en las investigaciones de los científicos. Woolgar afirma que dicha interferencia ha estado presente en todas las épocas y sigue existiendo en la actualidad.

Por tanto, la ciencia no es ajena al marco social, cultural y económico en el que se desarrolla. La ciencia proporciona conocimientos científicos que transforman el mundo y modifican la sociedad; y a su vez esa nueva sociedad demanda nuevos conocimientos científicos para responder a nuevos desafíos y problemas. Por eso la ciencia hoy en día se ha transformado en un medio de poder económico y político, que incide directamente sobre múltiples aspectos de nuestra vida (salud, trabajo, etc.).

7. CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD

Hasta el siglo XVI la ciencia y la técnica siguieron caminos bien distintos. Los filósofos y los científicos dedicados al estudio de la naturaleza tenían generalmente inquietudes e intereses distintos de los de los agricultores y artesanos; sus actividades, por tanto se desarrollaban de forma prácticamente ajena y desconectada. Durante muchos siglos, pues, el desarrollo de la técnica fue independiente de la investigación científica. Esto empezó a cambiar con el surgimiento de la ciencia moderna.

Es significativo que Galileo (uno de sus primeros representantes) fuese, también, de los primeros en llevar a cabo sus investigaciones de la mano de la técnica. Galileo construyó un telescopio (aplicando sus conocimientos ópticos) y lo empleó para estudiar los astros y, así, confirmar su teoría del universo. A partir de entonces, la relación entre la técnica y la ciencia ha sido cada vez más estrecha. Para la técnica, este hecho ha supuesto una transformación tan profunda que, comparándola con las formas anteriores, se ha considerado oportuno diferenciarla con otro nombre: el de tecnología.

La tecnología es el conjunto de procedimientos y recursos de gran complejidad y sofisticación que caracteriza a la técnica desde el siglo XVIII. La diferencia fundamental respecto a la técnica anterior es la aplicación de las teorías y los avances científicos. La tecnología ha invadido todos los aspectos de nuestra existencia. Gracias a ella, obtenemos múltiples beneficios, tantos que se ha convertido en algo completamente imprescindible. ¿Quién puede imaginarse el actual ritmo de vida de la humanidad sin el teléfono, el ordenador, la televisión, el tren, el avión, el microondas o el aspirador?

Sin embargo, la tecnología que nos ha dotado de estos avances, también es la que ha permitido construir armas devastadoras capaces de matar a millones de personas. Por otra parte, algunos avances tecnológicos que parecen en principio útiles y beneficiosos con el tiempo muestran una cara menos amable. Piensa en lo que sucede con los automóviles, por ejemplo. Cuando se inventó, el automóvil parecía un avance indudable, porque facilitaba la movilidad y convertía el transporte de personas en algo cómodo y accesible. Sin embargo, cuando el número de automóviles se multiplica aparecen problemas inesperados: la contaminación, el agotamiento de los recursos petrolíferos, el calentamiento global…

La aparición de problemas como estos ha llevado a algunos filósofos a reflexionar de forma crítica sobre las repercusiones del avance tecnológico. Max Horkheimer critica que la ciencia y la técnica se basan en la razón instrumental. Esto significa que, para lograr sus avances, los investigadores sólo se preocupan por encontrar el cómo sin pararse a pensar en el para qué. La razón instrumental permite encontrar los medios, pero no reflexiona sobre la finalidad a la que se orientan. Por ejemplo, si a un ingeniero le encargan el desarrollo de un nuevo misil de combate, su tarea consiste en diseñar el mejor aparato posible. Nadie espera que el ingeniero cuestione el uso que se va a hacer de su trabajo, que en este caso está destinado a matar de la forma más eficaz posible.

Horkheimer defiende la sustitución de la racionalidad instrumental por una racionalidad más amplia, una racionalidad orientada a los fines que nos haga reflexionar sobre la finalidad que queremos lograr con el avance científico y tecnológico. Algunos retos actuales que debería tener en cuenta dicha reflexión podrían ser:

  • Retos éticos: los nuevos avances deberían respetar la dignidad humana en todos sus ámbitos, de ahí la necesidad de evaluar éticamente la utilización de las biotecnologías, como la manipulación genética o la clonación, o evitar, por ejemplo, que las tecnologías de la información y la comunicación se conviertan en una amenaza para el derecho a la privacidad.
  • Retos medioambientales: la necesidad de no poner en peligro el entorno natural debe ser un requisito del desarrollo tecnológico, de ahí que sea conveniente indagar, por ejemplo, la creciente tendencia a la obsolescencia de los productos o la incentivación al consumo.
  • Retos sociales: las nuevas tecnologías deberían repercutir en el bienestar de toda la población. Cabría reflexionar sobre en qué medida la creciente tecnologización de nuestras vidas puede generar una brecha tecnológica, es decir, una situación de desigualdad social, en el sentido de que existen colectivos o países sin acceso a las nuevas tecnologías.

En la misma línea, otro filósofo alemán, Hans Jonas, advierte de cómo ha cambiado nuestra situación en el mundo: si antiguamente el ser humano simplemente se hacía un hueco en el mundo natural gracias a la técnica, en la actualidad, la naturaleza está tan seriamente amenazada por la tecnología que no puede ni garantizar ni su preservación ni la de la propia especie humana. Ante esta situación, Jonas mantiene que es necesario un compromiso fundamental que se concreta en lo que él llamó el principio de la responsabilidad tecnológica: el desarrollo tecnológico ha de ser compatible con la permanencia de la vida auténticamente humana en la Tierra y su preservación para las generaciones futuras.

Lo que filósofos como Horkheirmer o Jonas ponen de relieve es que no todo lo que se puede hacer (técnicamente), se debe hacer (moralmente). La reflexión filosófica contribuye a aclarar los problemas más graves del desarrollo científico y tecnológico: qué fines deben ser perseguidos y qué valores deben ser apreciados.

ACTIVIDAD 4

  1. ¿Cuál es la diferencia que existe entre la razón instrumental y la razón orientada a fines? Explica tu respuesta con ejemplos.
  2. Lee el siguiente texto y contesta a las preguntas:

“Cualquiera que haya viajado por las carreteras de Estados Unidos y se haya acostumbrado a la altura normal de los pasos elevados es posible que encuentre algo un poco raro con respecto a los puentes sobre las autopistas paisajísticas de Long Island, Nueva York. Muchos de los pasos elevados son extraordinariamente bajos, tienen un arco de apenas tres metros de altura libre. Incluso aquellos que hayan reparado por casualidad en esta peculiaridad estructural no estarían inclinados a darle ningún significado especial. Según nuestra manera de observar cosas tales como carreteras y puentes, consideramos los detalles de forma inocuos y rara vez nos detenemos a pensar en ellos.

Sin embargo, resulta ser que alrededor de doscientos pasos elevados de baja altura en Long Island están allí por una razón. Fueron diseñados y construidos a propósito de esta manera por alguien que quería lograr un efecto social en particular. Robert Moses, maestro constructor de caminos, parques, puentes y demás obras públicas desde 1920 hasta 1970 en Nueva York, construyó estos pasos elevados según especificaciones que desalentarían la presencia de autobuses en las autopistas paisajísticas. De acuerdo con la evidencia proporcionada por el biógrafo de Moses, Robert A. Caro, las razones reflejan la inclinación clasista y el prejuicio racial de Moses. Los blancos poseedores de automóviles pertenecientes a las clases “alta” y “media acomodada”, como él las llamaba, serían libres de utilizar los paseos para su esparcimiento y para ir a trabajar. En cambio, a los pobres y a los negros, quienes por lo general utilizaban el transporte público, se les mantenía fuera de esas carreteras debido a que los autobuses de cuatro metros de alto no podían atravesar los pasos elevados. Una de las consecuencia fue limitar el acceso de las minorías raciales y de los grupos de escasos recursos a Jones Beach, el muy aclamado parque público de Moses, quien se aseguró doblemente de este resultado al vetar una propuesta de extensión del ferrocarril de Long Island hasta Jones Beach”.

Langdon WINNER. La ballena y el reactor, 1986

  1. Según el autor del texto, ¿cuál es la característica peculiar de los pasos elevados que llevan a las playas de Long Island?
  2. ¿Con qué intención fueron diseñados de esa forma estos pasos elevados?
  3. En este texto podemos leer que “según nuestra manera de observar cosas tales como carreteras y puentes, consideramos los detalles de forma inocuos”. ¿Son verdaderamente neutrales e inocuos los detalles del diseño técnico? ¿Por qué? Pon otro ejemplo.

    3. La discusión sobre cómo conseguir un mejor ambiente sostenible a largo plazo ha dado lugar a la expresión “Think Global, Act Local” (“piensa globalmente, actúa localmente). Explica el significado de esta expresión y pon ejemplos.

 

LOMCE CANARIAS.

CRITERIO DE EVALUACIÓN 4. Realiza proyectos cooperativos orientados a conocer y explicar la función de la ciencia, sus modelos de explicación, sus características, métodos y tipología del saber científico.

ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE EVALUABLES: 17. Explica los objetivos, funciones y principales elementos de la ciencia. 18. Construye una hipótesis científica, identifica sus elementos y razona el orden lógico del proceso de conocimiento. 19. Utiliza con rigor términos epistemológicos como inducción, hipotético-deductivo, método, verificación, predicción, objetividad, entre otros. 20. Extrae conclusiones razonadas sobre la inquietud humana por transformar y dominar la naturaleza poniéndola al servicio del ser humano así, cómo, de las consecuencias de esta actuación y participa en debates acerca de las implicaciones de la tecnología en la realidad social. 21. Analiza fragmentos de textos breves y significativos de pensadores como Bunge, Russell, Feyerabend, entre otros. 22 Identifica y reflexiona de forma argumentada acerca de problemas comunes al campo filosófico y científico como son el problema de los límites y posibilidades del conocimiento, la cuestión de la objetividad y la verdad, etc. 23. Investiga y selecciona información en internet, procedente de fuentes solventes, sobre las problemáticas citadas y realiza un proyecto de grupo sobre alguna temática que profundice en la interrelación entre la filosofía y la ciencia.

COMPETENCIAS: CL, CD, CSC, CMCT.

BLOQUE DE APRENDIZAJE III: El conocimiento.

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