APRENDER A RAZONAR - ESO

Currículo (BOC de 25 de mayo de 1995)

RESOLUCIÓN de 8 de mayo de 1995, de la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa, por la que se establece el currículo de determinadas materias optativas y se dictan instrucciones sobre la impartición de las mismas en el segundo ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria y en Bachillerato. (fragmento)

INTRODUCCIÓN

La necesidad de una materia como “Aprender a razonar” en la E.S.O., parece evidente desde muchas perspectivas.

En primer lugar, todas las disciplinas (sean o no de carácter filosófico), precisan del sano y fructífero ejercicio del razonamiento, ya que todas ellas utilizan elementos metodológicos comunes, como son: elaboración de hipótesis, obtención de inferencias, relaciones de causa y efecto, verificación, conceptuación, delimitación de lo que es o no es verdadero, objetivo o exacto; es preciso, sin embargo, un tratamiento especializado de todas estas cuestiones, con el fin de preparar al alumnado para comprender mejor todos los demás conocimientos. No en vano, esta labor introductoria de la Filosofía en relación con las demás ciencias, ya fue descubierta desde hace muchos siglos por Aristóteles, que consideraba la Lógica como el umbral de todas ellas.

Sabemos sobradamente, además, de las dificultades con las que se encuentra el alumnado cuando se enfrenta a los textos; se insiste desde todos los ámbitos en la falta de lectura como una de las razones más poderosas del denominado “fracaso” académico; sin embargo, ¿nos hemos parado a pensar por qué a los alumnos y alumnas les cuesta tanto enfrentarse a los libros? ¿No será que no los comprenden? La única causa no es la falta de vocabulario; posiblemente existan deficiencias también en las propias herramientas del pensamiento. De ahí a reconocer que un pensamiento defectuoso conduce a una mala comprensión y expresión lingüística, sólo va un paso.

Es un reto educativo, especialmente en la L.O.G.S.E., lograr que, tanto a través de los ejes transversales como de cada una de las materias, se inculque en el alumnado una serie de actitudes y valores respetuosos, solidarios y democráticos, que necesitan de unas condiciones previas como la coherencia entre ideas y acciones, el aprender a pensar por sí mismo, a comprender otros puntos de vista, a saber diferenciar entre la realidad y la apariencia, o a tener conductas consecuentes. Pues bien, el objetivo primordial de “Aprender a razonar”coincide totalmente con esta finalidad, ya que se sitúa precisamente, en el punto de arranque de lo que debe constituir toda conducta razonable.

Esta materia, pues, contribuye plenamente a desarrollar casi la totalidad de los objetivos de la Secundaria, ya que supone un paso previo obligado a la consecución de las capacidades que se pretenden desarrollar en la E.S.O.:

Comprensión de los mecanismos y valores del funcionamiento de las sociedades, del medio físico y del desarrollo científico-tecnológico; elaboración de juicios y criterios personales; respeto por la diversidad cultural; comprensión y producción de mensajes orales y escritos con propiedad, autonomía y creatividad, para comunicarse y para organizar los propios pensamientos y reflexionar sobre los procesos implicados en el uso del lenguaje; interpretar y producir con propiedad, autonomía y creatividad mensajes que utilicen códigos artísticos, científicos y técnicos; elaborar estrategias de identificación y resolución de problemas en los diversos campos del conocimientos y la experiencia, contrastándolas y reflexionando sobre el proceso seguido; obtener y seleccionar información utilizando las fuentes en que habitualmente se encuentra disponible, tratarla de forma autónoma y crítica, con una finalidad previamente establecida y transmitirla a los demás de manera organizada e inteligible; conocer las creencias, actitudes y valores básicos de la tradición y patrimonio cultural, valorarlos críticamente y elegir aquellas opciones que mejor favorezcan su desarrollo integral como personas.

Esta materia podría impartirse en 3º o en 4º de E.S.O., aunque quizá en este último curso pueda ser de mayor utilidad al servir de enlace con la “Filosofía” de 1º de Bachillerato; no obstante, el ideal sería que se impartiera, al menos, a lo largo de ambos cursos de E.S.O., pues podría sacársele mayor partido al ser de fácil aplicación a todas las situaciones de la vida cotidiana, y ayudaría a un desarrollo más gradual y completo de la capacidad del razonamiento del alumnado.

“Aprender a razonar”, como hemos visto, es una materia de carácter interdisciplinar, muy adecuada para ayudar al alumnado a captar el sentido global del conocimiento y de la acción humana; sin embargo, sus contenidos deben ser tratados específicamente por la Filosofía, materia a la que pertenecen más propiamente.

El currículo de esta materia ha sido inspirado por el programa “Filosofía para niños” (que abarca desde Preescolar hasta los 18 años), de Matthew Lipman y sus colaboradores, aparecido en EEUU en 1969, y en expansión constante desde 1974, aplicándose en miles de escuelas de todo el mundo, y con éxito en cientos de colegios e institutos de toda España y otros países de habla española. Aunque aquí el objetivo es más modesto, hemos querido tomar la idea esencial del programa, consistente en “lograr niños y jóvenes capaces de pensar por sí mismos de forma crítica y creativa, en diálogo consigo mismos, con sus compañeros y con los adultos”, a través del paso gradual desde experiencias cotidianas importantes para ellos hasta las cuestiones más profundas.

He ahí la clave de esta materia: si logramos que el alumnado se sienta implicado directamente, partiendo de sus propios problemas por insignificantes que parezcan, hasta las preguntas más inquietantes y los descubrimientos más trascendentes, posiblemente hayamos conectado con el objetivo que vincula a todas las “comunidades de pensamiento” de este programa en todo el mundo: en nuestra mano está el conseguirlo.

OBJETIVOS

2.1) Descubrirse a sí mismo “razonando” en las más variadas situaciones de su vida cotidiana, de forma análoga a como lo hacen los científicos, los filósofos o los artistas.

2.2) Adquirir la necesidad de reflexionar críticamente sobre el propio pensamiento, analizando sus contradicciones o incoherencias, con el fin de lograr un razonamiento más consistente.

2.3) Descubrir las estructuras formales de los procesos del pensamiento, y lograr su comprensión, al compararlas con otras reglas de juego.

2.4) Demostrar actitudes respetuosas y solidarias, con la ayuda del diálogo en el marco de una comunidad de investigación integrada por el propio grupo-clase.

2.5) Desarrollar un pensamiento crítico y creativo, capaz de cuestionar y fundamentar sus propios supuestos, y de innovar y descubrir nuevas posibilidades.

2.6) Relacionar las diversas áreas del conocimiento, con el fin de comprender mejor sus influencias mutuas.

2.7) Distinguir con claridad lo que es un conocimiento de una creencia un sentimiento, un prejuicio o una apariencia, para poder evitar los juicios precipitados, ambiguos o incorrectos.

2.8) Adquirir la curiosidad por saber más y por seguir haciendo preguntas sobre sí mismos y el mundo que les rodea.

CONTENIDOS

CONCEPTOS

1.- EL LENGUAJE: ¿QUÉ HACEMOS CUANDO HABLAMOS?

- Funciones del lenguaje.

- El lenguaje y sus tipos.

- El lenguaje y sus limitaciones.

2.- EL PENSAMIENTO: PENSAR ES COMPRENDER

- La representación mental de las cosas.

- Sentimientos y creencias.

- La formación de conceptos.

- La elaboración de ideas.

- Lenguaje y pensamiento.

3.- EL RAZONAMIENTO

- Pensar bien es tener buenas razones y hacer un uso correcto de ellas.

- La Lógica.

- Verdad y validez.

- El razonamiento moral.

- El razonamiento científico.

4.- EL RAZONAMIENTO INDUCTIVO: DE LAS EXPERIENCIAS A SUS EXPLICACIONES

- El valor de la experiencia.

- Cómo obtener explicaciones generales.

5.- EL RAZONAMIENTO DEDUCTIVO: DE LAS IDEAS A SUS CONSECUENCIAS

- La inferencia.

- Las reglas de juego.

6.- LAS FALACIAS: ¿RAZONAMOS SIEMPRE CORRECTAMENTE?

- Tipos de falacias y sus causas.

7.- RAZONES PARA SEGUIR PENSANDO: MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS

- Causas y fines.

- Verdad y apariencia.

- Subjetividad y objetividad.

- La importancia de ser crítico.

PROCEDIMIENTOS

- Expresión oral y escrita de los propios pensamientos y puntos de vista, utilizando argumentaciones lógicas.

- Realización de debates en clase, organizados correctamente por los propios alumnos y alumnas, respetando el turno de palabra de cada cual y las reglas de juego de los mismos.

- Análisis, comprensión y comentario de los diferentes tipos de lenguaje: lenguaje literario, artístico, audiovisual, gestual, etc. ...

- Análisis crítico de ideas y creencias propias y ajenas con la ayuda de los instrumentos de la Lógica.

- Formación y utilización de conceptos.

- Elaboración de razonamientos fundamentados y crítica de argumentaciones incorrectas con la ayuda de los medios de comunicación.

- Análisis de los pasos de un proceso de investigación en las clases de Ciencias de la Naturaleza y de Ciencias Sociales, diferenciando cada una de sus fases, e intentando reproducir el proceso.

- Realización de razonamientos inductivos partiendo de experiencias de su vida diaria, analizándolos críticamente en su grado de corrección.

- Análisis de razonamientos deductivos a través de películas, textos, etc., y reproducción de este tipo de razonamientos en diversas situaciones de su vida diaria, analizándolos críticamente.

- Descubrimiento de falacias en razonamientos propios y ajenos a través del análisis crítico de los medios de comunicación, y de debates en clase entre todos los compañeros.

- Distinción entre causas y fines al explicar los diferentes razonamientos, y reproducción de ejemplos de los mismos.

- Diferenciación entre realidad y apariencias, con la ayuda del análisis crítico de los medios de comunicación.

- Formulación de interrogantes que incidan sobre aspectos difíciles de responder con respuestas convencionales.

- Elaboración de ensayos donde expresen sus ideas con argumentaciones lógicas correctas y opiniones sólidas y creativas.

ACTITUDES

- Actitud de escucha con respecto a las opiniones de los demás.

- Respeto por las ideas ajenas.

- Autovaloración de las propias opiniones y de la propia identidad personal.

- Desarrollo de actitudes abiertas y comunicativas.

- Coherencia en las propias actitudes e ideas, así como entre las ideas y las acciones.

- Actitud reflexiva y seria ante la indagación de problemas y el descubrimiento de sus causas y soluciones.

- Actitud ecuánime frente a situaciones de la vida diaria.

- Respeto y solidaridad con situaciones diferentes de carácter problemático.

- Actitud crítica ante las apariencias, e indagadora de las verdaderas realidades ocultas habitualmente.

METODOLOGÍA

Teniendo en cuenta la edad del alumnado (14-16 años) al que va dirigida esta materia, debe partirse siempre y en todo momento de su propia experiencia cotidiana, ya que es la única forma de que se sientan realmente interesados e implicados en estos problemas.

Un método muy interesante, que, a pesar de las diferencias, puede resultar muy útil a seguir en este contexto, es el de la “Filosofía para niños”, de Matthew Lipman y colaboradores, basado en novelas dirigidas al alumnado, complementadas con una guía de trabajo para el profesor. En concreto, en este caso puede resultar muy interesante “El descubrimiento de Harry”, con el Manual de investigación filosófica, “Mark” y “Lisa”, con el Manual de investigación ética.

Utilizando el mismo fundamento, se puede partir, por ej, de una obra literaria cualquiera, un guión teatral, una película, etc., para dejar a continuación que los propios alumnos y alumnas (con la guía del profesor), vayan extrayendo aquellas cuestiones que les resultan intrigantes, y a partir de ahí, ir enlazando poco a poco sus ideas y descubrimientos.

Es conveniente el trabajo de grupos de 4 ó 5 personas que aprenden a trabajar en común y a llegar a acuerdos, para luego exponerlos en gran grupo.

Lo importante siempre es que la metodología sea activa, participativa, dialogada, que parta siempre de las experiencias del alumnado, y vaya ascendiendo hacia problemas y explicaciones teóricas generales, para terminar obteniendo respuestas y conclusiones de carácter particular y relacionadas con sus circunstancias cotidianas.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

La evaluación de esta materia no debe realizarse exclusivamente por el profesorado, sino que debe contar con la participación activa del alumnado, que podrá, así, aprender a autoevaluarse y a adquirir una actitud más objetiva y ecuánime.

- Razonar correctamente.

Se trata de comprobar los progresos del alumnado en esta capacidad; deberán mostrar sus avances en pruebas específicamente diseñadas al efecto, así como a lo largo de las discusiones en el aula y en las diversas composiciones por escrito que se le requieran.

- Pensar de forma crítica y creativa.

Se comprobará viendo si los alumnos y las alumnas son capaces de analizar los propios supuestos y los de los demás, de descubrir las incoherencias en sus procesos de razonamiento y de exigir claridad y precisión en la argumentación. Además, se evaluará en qué medida son capaces de desarrollar sus propios puntos de vista.

- Adquirir la capacidad de escucha y de tolerancia hacia los demás.

Se evaluará, en este caso, el grado de tolerancia adquirida por el alumnado, capaz incluso de revisar los propios planteamientos a partir de las evidencias aportadas, valorando positivamente puntos de vista alternativos. Para ello es fundamental la observación del alumnado en las clases, y también la forma en que recogen o refutan opiniones de los demás en ejercicios escritos.

- Incorporar los contenidos adquiridos a nuevas situaciones.

Se pretende comprobar el grado de aplicación de los contenidos en la vida cotidiana, pero también su capacidad para utilizar la nueva terminología en otros contextos (disciplinas científico-tecnológicas).

- Establecer relaciones con otros contextos.

Es la comprobación de la aplicación de las destrezas adquiridas por el alumnado a la vida cotidiana y a otras áreas del currículo. Se trata, en definitiva, de averiguar si el alumnado es capaz de elaborar una visión propia del mundo, no arbitraria sino crítica y creativa.

La meta ideal de la filosofía sigue siendo puramente la concepción del mundo, que precisamente, en virtud de su esencia, no es ciencia. la ciencia no es nada más que un valor entre otros.

Autor: Edmund Husserl

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