ETICA - ESO

Introducción   

La educación tiene como uno de sus fines esenciales el pleno desarrollo de la personalidad del alumnado, incluyendo de modo preeminente su formación moral, de modo que el proceso y la acción educativa les permita ir asumiendo de modo crítico, reflexivo y progresivo el ejercicio auténtico de la libertad, de sus derechos y de sus deberes individuales y sociales en un clima de respeto y de «tolerancia positiva» hacia otras posturas éticas, políticas y religiosas diferentes a las de su cultura original.

En una sociedad como la nuestra, en la que la oferta de estímulos de todo tipo inunda el entorno de los adolescentes creando un clima de desconcierto y desorientación, se hace imprescindible una materia que les enseñe a discriminar y a tomar decisiones con responsabilidad, y a partir de un criterio propio y razonado con respecto a su comportamiento.

La Ética es una materia de formación necesaria para la adquisición de una conciencia moral autónoma, responsable y solidaria. Desde la mayéutica de Sócrates, el eudemonismo aristotélico, hasta las teorías éticas contemporáneas como las éticas del discurso de Apel y Habermas, la ética de la alteridad de Levinas o la ética del reconocimiento de Honneth, Fraser y Benjamin, pasando por la ética de la autonomía de Kant o la del compromiso de Sartre, siempre se ha tratado al ser humano como perfectible y educable así como un ser social que debe aprender a convivir con autonomía y con respeto hacia los otros.

El ejercicio de la moral se fundamenta en la capacidad de análisis racional y crítico de la acción humana, en el desarrollo de criterios de discriminación de distintos valores y conductas. Todo ello se adquiere a partir la comprensión y discusión de las teorías de la filosofía práctica. Ésta, entendida en un sentido amplio, abarca un conjunto de temas de filosofía moral, filosofía política y filosofía del derecho que exigen un nivel de conocimiento superior, propios de la reflexión filosófica y una capacidad de argumentación que no se produce en el nivel de la educación moral acrítica del mero sentido común. La filosofía moral aporta específicamente una reflexión moral profunda y más crítica sobre los fundamentos de la vida moral, de la acción política y de la ley jurídica, contribuyendo a la construcción de una conciencia moral y cívica acorde con las sociedades democráticas plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos.

En esta misma línea, en el dictamen sobre la Enseñanza de las Humanidades en la Enseñanza Secundaria se mantiene que la educación moral compete a todas las Áreas de conocimiento como tarea encomendada a toda la Comunidad educativa. Ahora bien, es necesario advertir que la reflexión ética, de carácter estrictamente filosófico, es indispensable en la educación moral transmitida a lo largo de toda la Enseñanza Secundaria.

La reflexión filosófica propia de la Ética se centra en la dialéctica conceptual de nociones en tensión como libertad-determinismo, derecho-deber, bien-mal, norma-anomía, autonomía-heteronomía, justicia-injusticia, responsabilidad-irresponsabilidad, legalidad-ilegalidad, etc. La filosofía moral ayuda de modo específico a situar los problemas éticos, políticos y jurídicos en un nivel de universalidad y de abstracción racional mucho mayor que las ciencias sociales que se ven obligadas a situarse en un nivel descriptivo y empírico.

En las actuales circunstancias de una sociedad compleja y multicultural donde los desafíos no dejan de agolparse creando situaciones de tensión que amenazan la convivencia escolar, y dado que la tarea de la socialización recae cada vez con más fuerza en la institución educativa, es necesario apuntalar las actitudes de tolerancia y respeto, y resulta imprescindible promover la madurez intelectual y humana de los adolescentes y las capacidades para abordar responsablemente el diálogo y el intercambio de opiniones plurales. Desactivar los prejuicios que alientan las exclusiones y discriminaciones por razón de cultura, etnia, género, orientación sexual, etc., es uno de los objetivos esenciales de la enseñanza de la Ética. En suma, se trata de desarrollar en el alumnado una capacidad argumentativa, crítica y responsable que evite cualquier forma de dogmatismo, fanatismo, adoctrinamiento moral, político o religioso que pueda alimentar actitudes y comportamientos violentos.

Esto es coherente con los objetivos del periodo de Enseñanza Obligatoria, que debe culminar con la adquisición de actitudes y capacidades que fundamenten el futuro ejercicio de la ciudadanía en una sociedad democrática para la que es imprescindible la creación de individuos libres, responsables y solidarios.

Una última función de la enseñanza de la Ética para la educación específica de los adolescentes es la de contribuir a la configuración de su propia identidad moral, a la elección de distintos estilos de vida y a tomar decisiones tanto sobre cuestiones personales como sobre asuntos sociales. En el periodo de edad del alumnado de esta materia, es importante que aprenda a transitar desde las situaciones problemáticas a las que se enfrenta, hasta los conceptos que le ayudan a comprenderlas, así como a descubrir posibles alternativas de solución, con el concurso de los distintos puntos de vista teóricos, representados por los diversos proyectos éticos, en relación con los Derechos Humanos y las diversas teorías de la Ética. Ése es el sentido de los contenidos de esta materia, que parten de los problemas morales de nuestro tiempo, ya sean sociales, en conexión con la realidad de Canarias, derivados de factores científico-tecnológicos, o personales, pasando por la democracia como ámbito de los proyectos éticos contemporáneos, la racionalidad y la estructura de la vida moral, en la que se analizan los principales conceptos teóricos de la materia, y culminan con las teorías éticas, como fuente de enriquecimiento para las propias decisiones.

Así pues, la Ética constituye una materia propia, autónoma, de carácter filosófico y está ubicada fuera del ámbito del Área de las Ciencias Sociales, aunque en permanente contacto y diálogo con sus aportaciones conceptuales. En ningún caso se puede considerar que la enseñanza de la Ética es una alternativa a la religión. La Ética debe ser patrimonio común de todos los alumnos y alumnas, y debe contribuir a formar ciudadanos racionales, críticos, abiertos y tolerantes; es decir, que sepan fundamentar racionalmente sus convicciones morales y aprendan a tolerar a otros de modo positivo, o lo que es lo mismo, a valorar y respetar las diferentes posiciones religiosas, morales o políticas por lo que tienen de enriquecimiento de la cultura y de aceptación de las limitaciones de la razón humana. Esa dimensión cívica de la enseñanza de la Ética es muy importante en el contexto del actual sistema educativo y de la sociedad en que vivimos.

Por lo tanto, la decisión de que la materia de Ética sea común y obligatoria para todo el alumnado de 4.º de la ESO refuerza de modo significativo el papel de la educación moral en toda la enseñanza secundaria, y culmina en un nuevo nivel de profundización y de crítica racional todo el entramado conceptual y actitudinal que han ido construyendo los alumnos y las alumnas a lo largo de la educación obligatoria.

La dimensión filosófica de la Ética, por otra parte, no debe ser entendida como un tratamiento historiográfico o sistemático de todas las teorías éticas que han ido surgiendo a lo largo de la historia de la cultura occidental; hay que señalar, a este respecto, que la práctica docente en este nivel de la ESO demanda una fundamentación filosófica de la especificidad moral de los seres humanos, y de algunos conceptos claves de la moralidad humana (libertad, autonomía, valor, norma, derecho, deber, etc.) y junto a ello una breve introducción a las principales teorías éticas del mundo occidental. En ese sentido, y sin perjuicio del carácter finalista de la etapa, la filosofía moral que se enseña en 4.º de la ESO tiene que ser, además, una propedéutica filosófica que conecte con algunos temas de la Filosofía de 1.º de Bachillerato (la persona, la acción y la sociedad) y que sirva de iniciación al vocabulario filosófico, a los procedimientos argumentativos y a las teorías filosóficas de algunos autores importantes de la filosofía occidental que podrán ser estudiados con posterioridad.

En otro orden de cosas, la amplitud del contenido, su complejidad, y la edad del alumnado, aconsejan dar algunas orientaciones didácticas de carácter general en torno a la elección, organización, secuencia y formas de impartir el mismo, teniendo siempre una doble referencia: el carácter terminal que para una parte del alumnado tiene la etapa, y el carácter propedéutico que tiene para otros, por lo que ha de seleccionarse el contenido, sopesando las demandas de unos y otros. Sin animo de agotar las posibles alternativas, pasamos a presentar algunas de ellas:

La elección del contenido se realizará atendiendo a las características del grupo, las motivaciones de los alumnos y alumnas, el contexto social inmediato del centro de estudios y los temas de actualidad más relevantes para el alumnado.

Los contenidos se organizarán utilizando los conceptos y las teorías éticas presentadas al alumnado como marco de comprensión para aprehender la realidad al hilo de la presentación de problemas.

El orden y la temporalización de los contenidos puede realizarse siguiendo distintos criterios. Caben, entre otras, cuatro perspectivas a la hora de enfocar la programación de los contenidos de la materia:

La tradicional, que sigue la secuencia de los temas, ordenados del 1 al 12 según el currículo.

La adopción del bloque 4, «Las teorías éticas», como el eje articulador del programa, donde los restantes contenidos se transforman en ejemplos que ilustran el devenir de las teoría éticas.

La elección del bloque 3, «La racionalidad y la estructura de la vida moral» como núcleo o elemento articulador del programa, de modo que el resto de los contenidos serán ejemplos o ilustraciones del comportamiento moral.

La elección de distintos problemas morales de interés para el alumnado, en los que éste deberá reconocer el comportamiento moral de los sujetos implicados en los mismos, aplicará los conceptos relacionados, descubrirá el papel de los proyectos éticos como propuesta de solución y conocerá la aportación de las distintas teorías de la Ética, obteniendo consecuencias para su propia vida.

Esta última perspectiva es especialmente recomendable dadas las características del alumnado de 4.º de secundaria, amén de permitir la reconstrucción significativa de cualquier situación moral, en cuanto esta puede ser presentada siempre de forma significativa, en relación con la convivencia y con los Derechos Humanos, lo que introduce nuevas perspectivas a través de los conceptos éticos y las teorías éticas, permitiendo, en consecuencia, una valoración personal y toma de posturas a partir de la racionalidad.

No podemos dejar de mencionar el papel que desempeñan las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información en la escuela de la sociedad del tercer milenio o «era de la información», tanto en su vertiente procedimental: el manejo de las computadoras, los portales educativos, la ayuda al estudiante “on line”, las bibliotecas digitales, etc., como en la actitud que ha de potenciar respecto al uso crítico de la información, indagando sobre las fuentes de la misma y los intereses explícitos e implícitos que todo mensaje trae consigo.

Finalmente, se ha de decir, primero: en los comentarios a los criterios de evaluación se proporcionan orientaciones que concretan y acotan el alcance de los objetivos y contenidos, dándose pautas para el desarrollo de las actividades y tareas del alumnado; segundo: la enseñanza de la filosofía moral ha de decantarse con todas sus consecuencias por expresar el currículo implícito. En resumen, los procedimientos y los conceptos deberán estar al servicio de las actitudes. Esta y no otra es la intención de los comentarios que acompañan a los criterios de evaluación.

 

Objetivos

1.      1.       Conocer y comprender los rasgos específicos de la moralidad humana en su práctica individual y social, valorando el significado de la dignidad personal, de la libertad y de la autonomía moral en todos los seres humanos.

2.      2.       Comprender la génesis individual y social, así como la historicidad de los valores y de las normas morales, asumiendo críticamente que constituyen una construcción histórica de los seres humanos sujeta a cambios, pero también dotada de cierta capacidad de universalización y de intersubjetividad, como se muestra en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

3.      3.      Identificar y valorar críticamente el pluralismo cultural y moral de las sociedades modernas, tratando de comprender las razones morales en que se apoyan los distintos planteamientos éticos que conviven en ellas.

4.      4.       Identificar y analizar los principales conflictos morales del mundo actual en los que se manifiestan tesis antropológicas y éticas diferentes y/o contrapuestas, tales como materialismo y espiritualismo, liberalismo y socialismo, individualismo y comunitarismo, universalismo y contextualismo.

5.      5.       Conocer los problemas sociales de Canarias susceptibles de valoración ética, potenciando el interés por la búsqueda de soluciones respetuosas con el medio y con la dignidad de las personas.

6.      6.       Identificar y analizar los principales proyectos éticos contemporáneos, sobre todo los Derechos Humanos, tratando de comprender sus aportaciones originales y las tentativas de solución que proponen sobre los principales problemas morales de nuestra época.

7.      7.       Identificar y analizar las diferentes formas de organización política de las sociedades actuales, sobre todo el sistema democrático y el Estado social de derecho, valorando críticamente sus logros, sus deficiencias y su horizonte ético de búsqueda incesante de la justicia.

8.      8.       Conocer y valorar las principales aportaciones teóricas de la historia de la ética y sobre todo las que más han contribuido al reconocimiento de los derechos y libertades individuales, sin olvidar las exigencias del deber moral en todas las culturas humanas.

9.      9.       Utilizar adecuadamente el procedimiento dialógico y el debate como instrumentos esenciales para el planteamiento de los conflictos y dilemas morales y como medio idóneo para estimular la capacidad argumentativa.

10.   10.    Participar de modo racional y constructivo en las actividades de clase, individualmente o en grupo, tratando de comprender y respetar las tesis y las actitudes éticas de los otros en un clima de diálogo y de «tolerancia positiva».

11.   11.    Iniciar la construcción de los propios principios y valores morales de modo autónomo, consciente y crítico, adoptando progresivamente hábitos de conducta moral acordes con los mismos, y estimular una autoimagen positiva y una autoestima adecuada a las capacidades y actitudes de cada alumno o alumna. 

Contenidos 

Conceptos

La distribución de los epígrafes temáticos y de las unidades didácticas está realizada en concordancia con los objetivos propuestos y articulada en torno a las exigencias éticas derivadas de un proyecto de ética cívica fundamental en nuestra época: los Derechos Humanos. Abarca, ante todo, temas de filosofía moral y, en menor medida, de filosofía política y jurídica.

En la programación de la materia se incluirá, al menos, la unidad primera de cada bloque de contenidos, eligiendo conforme a los criterios del Departamento otra unidad más de las que integran el bloque hasta completar el temario.

Los apartados dentro de cada unidad tienen sólo un carácter orientativo, de modo que no es necesario abordarlos todos o exactamente los mismos que aquí se proponen. El desarrollo definitivo de cada unidad corresponde al profesorado, en consonancia con las características y actitud del grupo clase.

En el desarrollo de los epígrafes se han evitado las continuas referencias a la realidad de Canarias, en cuanto se sobreentiende que en la elección del contenido y en los ejemplos mostrados al alumnado se partirá, siempre que sea posible, de su realidad más cercana.

I. Problemas morales de nuestro tiempo.

En este bloque temático se enumeran, sin pretensiones de exhaustividad, una serie de problemas morales que se presentan, ejemplarmente, como los más conflictivos de nuestra época, y en los que aparecen involucrados factores sociales, políticos, económicos, científico-tecnológicos y ecológicos. Debido a la actualidad de esta problemática moral y al interés que suscitan en el alumnado, estos temas deben ser el inicio del currículo de Ética.

1. Problemas derivados de factores sociales, políticos y económicos.
1.1.       1.1.       Los problemas de la globalización y sus consecuencias. La desigualdad Norte-Sur.
1.2.       1.2.       Ética y economía: ¿es compatible el neoliberalismo con la justicia social?
1.3.       1.3.       Aporofobia y marginación social.
1.4.       1.4.       La discriminación de las mujeres y la feminización de la pobreza.
1.5.       1.5.       Inmigración y multiculturalidad: el reto de la convivencia.

 

2. Problemas derivados de factores científico-tecnológicos.
2.1.       2.1.       La degradación del medio ambiente como problema global. El desarrollo sostenible como ideal ético-político. Aplicación a la situación en Canarias: el problema del territorio.
2.2.       2.2.       Problemas bioéticos: el inicio y el final de la vida humana.
2.3.       2.3.       Ética, ciencia y tecnología: la clonación y la manipulación genética, las nuevas tecnologías de reproducción, el problema de la energía, el tratamiento de los residuos, el cambio climático, etc.
2.4.       2.4.       La carrera armamentística como obstáculo para la paz.
2.5.       2.5.       Nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La era de la información: repercusiones éticas y políticas.

 

3. Problemas derivados del mundo personal.
3.1.       3.1.       El desarrollo de la conciencia moral. Egoísmo, Convencionalismo y Postconvencionalismo.
3.2.       3.2.       Ética de la justicia y los derechos «versus» ética del cuidado. La polémica Kohlberg-Gilligan.
3.3.       3.3.       El aprendizaje moral: el papel de los hábitos y la forja de las virtudes.
3.4.       3.4.       Los vínculos personales: amistad y amor.
3.5.       3.5.       Sexualidad y responsabilidad reproductiva.

 

II. La Democracia como ámbito de los proyectos éticos contemporáneos.

En este campo temático hay que analizar el significado ético, jurídico y político de la democracia como espacio de la vida moral, que posibilite y enmarque la realización pública de proyectos éticos tales como el pacifismo, el ecologismo, el feminismo, etc. A esta luz se subrayará la importancia de los Derechos Humanos como referencia normativa básica.

1. Los Derechos Humanos.
1.1.       1.1.       Las generaciones de los Derechos Humanos (derechos políticos, sociales y económicos, el medio ambiente saludable).
1.2.       1.2.       Universalismo moral «versus» Relativismo moral: el problema de las culturas.
1.3.       1.3.       Los deberes como la otra cara de los derechos.
1.4.       1.4.       El problema de la aplicación de los Derechos Humanos.
1.5.       1.5.       El debate sobre la pena de muerte.
1.6.       1.6.       Las nuevas formas de esclavitud (prostitución, tráfico de personas, etc.).
1.7.       1.7.       El papel de las ONG y el valor de la solidaridad.

 

2. Democracia y ciudadanía.
2.1.       2.1.       La legitimidad del poder político.
2.2.       2.2.       Modelos de democracia: el papel de la deliberación.
2.3.       2.3.       Modelos de ciudadanía: la participación política.
2.4.       2.4.       La opinión pública y los medios de comunicación.
2.5.       2.5.       Pacifismo, ecologismo, feminismo. Otros proyectos éticos.

 

3. Los movimientos sociales alternativos. Una panorámica.
3.1.       3.1.       El movimiento antiglobalización frente a la fractura Norte/Sur.
3.2.       3.2.       El movimiento ecologista y la defensa del medio ambiente.
3.3.       3.3.       Los feminismos contra la violencia de género. La crítica a la sociedad patriarcal.
3.4.       3.4.       Los movimientos de liberación gay y lesbiana: contra la homofobia.
3.5.       3.5.       Iniciativas pacifistas contra la cultura de la guerra y la violencia.

 

III. La racionalidad y la estructura de la vida moral.

En este campo temático se abordarán los conceptos fundamentales para el análisis de la vida moral, de tal modo que sirvan como fundamento teórico de los problemas y proyectos éticos.

 

1. Heteronomía y autonomía.
1.1.       1.1.       Libertad y responsabilidad.
1.2.       1.2.       Éticas materiales y éticas formales.
1.3.       1.3.       Ética religiosa «versus» ética racional: el ejercicio de la autonomía moral.

 

2. Valores y normas morales.
2.1.       2.1.       ¿Qué son los valores morales?
2.2.       2.2.       Análisis crítico de los valores sociales dominantes.
2.3.       2.3.       Valores alternativos: el papel de la utopía.
2.4.       2.4.       La legitimidad de las normas morales.
2.5.       2.5.       Teorías del consenso y el disenso moral.

 

3. La autoridad y su legitimación.
3.1.       3.1.       Poder y autoridad.
3.2.       3.2.       La legitimación democrática de la autoridad.
3.3.       3.3.       Juventud y violencia: hooligans, tribus urbanas.
3.4.       3.4.       La autoridad y el conflicto generacional: el diálogo en la familia, en el centro de estudios, en el barrio, y en otros espacios de «interactuación» social.

 

IV. Teorías éticas.

En este bloque temático se abordarán las grandes líneas de reflexión ética en la historia y en el tiempo presente. Las éticas de la felicidad, las del deber, y la manera de definir éstas y otras teorías el fundamento de la vida moral, ocuparán este campo.

 

1. Fundamentación de la vida moral.
1.1.       1.1.       La dignidad de la persona como fundamento moral. Filosofía de la conciencia.
1.2.       1.2.       El reconocimiento de los otros como fundamento moral. El giro intersubjetivo.

 

2. Éticas de la felicidad.

2.1.       2.1.       Aristóteles: eudemonismo y virtud.
2.2.       2.2.       Epicuro: el hedonismo.
2.3.       2.3.       Spinoza: la teoría de los afectos.
2.4.       2.4.       Hume y el emotivismo moral.

 

3. Ética del deber.

3.1.       3.1.       El estoicismo: contra las pasiones.
3.2.       3.2.       Kant y el imperativo categórico. La universalización de la ley moral.
3.3.       3.3.       Rawls y la teoría de la justicia.
3.4.       3.4.       Habermas y la comunidad universal de comunicación.

Procedimientos

 

1.        1.        Uso de técnicas básicas de trabajo como: lectura comprensiva, subrayado, definición, elaboración y utilización de fichas, organización del cuaderno de clase, toma de apuntes de información oral y visual, redacciones, dibujos, análisis de gráficos, tablas y encuestas, etc.

2.        2.        Elaboración de gráficas, mapas conceptuales y cuadros sinópticos.

3.        3.        Búsqueda de información en las distintas fuentes (cómics, textos, documentales, vídeos, libros, artículos de prensa, radio, TV, recursos y búsquedas en Internet, etc.) comparándola y analizándola críticamente.

4.        4.        Atención especifica al trabajo con las nuevas tecnología de la información y la comunicación: presentación interactiva de contenidos mediante páginas web-ASP, pequeñas investigaciones a partir de carpetas compartidas de trabajos en grupo, búsqueda autónoma de información a través de Internet y valoración de la misma, publicación en Internet de los trabajos realizados por el alumnado.

5.        5.        Medición de cambios de actitudes mediante cuestionarios JavaScript de evaluación instantánea.

6.        6.        Evaluación continua y formativa: cuestionarios tipo test mediante JavaScript. Comprobación inmediata de los errores y del resultado. Autoevaluación

7.        7.        Redacción de informes sobre posiciones morales y éticas sostenidas por otros pueblos y culturas.

8.        8.        Comentario de películas y textos sencillos y relevantes de Ética y Literatura, valorando y actualizando, en la medida de lo posible, sus contenidos en nuestro contexto.

9.        9.        Redacción y realización cooperativa de pequeñas encuestas y entrevistas, dentro del contexto inmediato de los alumnos y alumnas.

10.     10.     Preparación y realización de debates en grupo que permitan la confrontación de posturas y la búsqueda de soluciones, enunciando los compromisos individuales o sociales que se puedan extraer.

11.     11.     Realización de trabajos, informes y puestas en común sobre las aportaciones a la sociedad de diversos colectivos que sufren discriminación ya sea en ésta o en otras épocas o culturas, haciendo especial referencia a la situación canaria.

12.     12.     Elaboración de trabajos e informes en grupo sobre temas concretos en relación con el marco proporcionado por las teorías éticas.

13.     13.     Desarrollo de pequeños proyectos de investigación y de búsqueda de soluciones, mediante la utilización de cómics, documentales, películas, etc., cuyo argumento gire en torno a prejuicios sexistas o étnicos, violación de derechos humanos, etc.

14.     14.     Aplicación correcta de los conceptos de la Ética, ya sea en los debates y argumentaciones, como en las redacciones y trabajos de la materia.

15.     15.     Resolución de dilemas morales, utilizando correctamente la práctica de la argumentación y fundamentando las decisiones.

Actitudes

 

1.        1.        Valoración de la necesaria coherencia entre pensamiento y acción moral.

2.        2.        Aprecio de la necesidad de informarse adecuadamente de los temas para su debate y aclaración posterior, siendo rigurosos en los propios razonamientos y argumentaciones.

3.        3.        Desarrollo de la capacidad de escucha de las opiniones de los demás, estando dispuestos a revisar los propios planteamientos en el caso de descubrir fallos en su fundamentación, a raíz del discurso de los otros.

4.        4.        Ponderación y promoción de la información y el diálogo, a la vez que la autonomía personal, en la búsqueda de soluciones a problemas y conflictos, evitando el recurso a la violencia.

5.        5.        Promoción de las actitudes personales de consenso o disenso con los otros, apreciando el respeto y la tolerancia hacia los demás como bases para una convivencia efectiva y solidaria, tanto en el aula como fuera de ella.

6.        6.        Desarrollo de actitudes no sexistas ni discriminatorias, en cualquier ámbito público o privado, llevando a la práctica acciones correctoras de las desigualdades y promoviendo la eliminación de todo tipo de barreras.

7.        7.        Rechazo de todo intento de justificación de la discriminación social por razón de sexo, edad, condición, etnia, cultura, etc., y comprometiéndose contra la violación de los derechos fundamentales de las personas.

8.        8.        Valoración de las estrategias de cooperación y del trabajo en equipo como una forma de enriquecimiento personal.

9.        9.        Fomento del interés por aquellos proyectos sociales basados en el respeto a la naturaleza y a las personas, la solidaridad y la igualdad de derechos y oportunidades.

10.     10.     Valoración del bienestar colectivo como mejora del clima social y de su repercusión en el propio bienestar individual.

11.     11.     Participación en movimiento de acción social tendentes a la mejora de la sociedad.

 

 

Criterios de evaluación

1.      1.      Conocer y expresar con claridad los rasgos propios de la moralidad humana y los conceptos básicos de la estructura moral de los seres humanos, tales como dignidad personal, valor, norma, deber y responsabilidad moral.

      Con este criterio se intenta asegurar que el alumnado toma conciencia de la construcción social de la personalidad y pondera adecuadamente los mecanismos más importantes que intervienen en ella.

 

2.      2.      Comprender y expresar correctamente el significado histórico y plural de las normas y valores morales de los individuos y de las sociedades humanas sin derivar acríticamente hacia el indiferentismo moral ni hacia un relativismo absoluto.

      Con este criterio se pretende que alumnos y alumnas valoren con rigor las distintas posiciones morales que se dan en su entorno más inmediato, y asimismo trata de corroborar que han adquirido las habilidades y conocimientos básicos para ir desentrañando su desarrollo y justificación.

 

3.      3.      Conocer y apreciar las diferentes pautas culturales y morales que se dan en las sociedades modernas, como expresión de la riqueza cultural de la humanidad.

Este criterio pretende que el alumnado descubra y valore el carácter cosmopolita y abierto de Canarias a partir de fenómenos tan característicos como los movimientos migratorios o el turismo, potenciando una actitud de respeto y de solidaridad hacia las diversas culturas.

 

4.      4.      Identificar y expresar de modo fundamentado los principales conflictos morales del mundo actual, especialmente los que afectan a Canarias, en los que se presentan de modo claro posiciones éticas diferentes u opuestas.

      Con este criterio se persigue que alumnos y alumnas cotejen información a partir de medios distintos, con especial referencia a las nuevas tecnología de la información y la comunicación, valorando críticamente la información como elemento indispensable del juicio moral autónomo y coherente.

 

5.      5.      Conocer y expresar adecuadamente los principales núcleos conceptuales de algunos sistemas éticos occidentales que más han contribuido con sus aportaciones teóricas y con su práctica social al reconocimiento de las libertades y los derechos de las personas en todo el mundo.

      Con este criterio se persigue que el alumnado conozca al menos un proyecto ético, con el objeto de analizar su contexto de origen, aportaciones y vigencia.

 

6.      6.      Conocer y expresar adecuadamente los principales núcleos conceptuales de algunos sistemas éticos occidentales que más han contribuido con sus aportaciones teóricas y con su práctica social al reconocimiento de las libertades y los derechos de las personas en todo el mundo.

 Con este criterio se persigue que el alumnado explique algunos de los conceptos básicos de los sistemas éticos occidentales, especialmente de aquellos directamente relacionados con los Derechos Humanos.

 

7.      7.      Conocer y expresar de modo correcto y razonado la noción de sistema democrático y del Estado social de derecho como forma de organización política en Canarias, España, Europa, y el resto del mundo.

Este criterio señala que el alumnado al terminar sus estudios de secundaria habrá de conocer algunos de los conceptos básicos que articula nuestro ordenamiento jurídico. Así mismo nos permite valorar la asimilación de algunos conceptos y capacidades básicas de forma individual.

 

8.      8.      Utilizar el diálogo y la argumentación como medios adecuados para justificar las propias posiciones éticas y para refutar las ajenas, en debates, resolución de dilemas y conflictos morales.

 Con este criterio se pretende apreciar, el grado de desarrollo de las capacidades dialógicas del alumnado, su respeto a las opiniones ajenas y su implicación efectiva en la búsqueda de soluciones razonadas a problemas y conflictos

 

9.      9.      Conocer y respetar las posiciones divergentes de los demás, tanto en el aula como en el ámbito familiar y social.

 Este criterio pretende que alumnos y alumnas conozcan y valoren de forma crítica que los roles sociales no derivan de las características biológicas de las personas, y que aprecien el respeto por la pluralidad y variedad de los comportamientos de género.

 

10.   10.   Participar de modo democrático y cooperativo en todas las actividades programadas tanto en el aula como fuera de ella.

Este criterio pretende básicamente potenciar el interés por la observación sociomoral del propio entorno, mediante la dilucidación de los principales problemas que se dan en él y la elaboración de hipótesis razonables y viables de mejora a partir del principio de la cooperación solidaria.

 

11.   11.   Iniciar la construcción de un código de conducta moral personal y autónomo.

Se pretende evaluar si el alumnado es capaz de comenzar en esta etapa de desarrollo psicológico la creación de su propio itinerario de madurez moral, superando los niveles convencionales del desarrollo moral e iniciando el nivel de universalidad e imparcialidad éticas.

Poca filosofía aparta de la religión, mucha filosofía lleva de nuevo a ella

Autor: Francis Bacon

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