HISTORIA DE LA CIENCIA - ESO

(BOC de 25 de Mayo de 1995)

RESOLUCIÓN de 8 de mayo de 1995, de la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa, por la que se establece el currículo de determinadas materias optativas y se dictan instrucciones sobre la impartición de las mismas en el segundo ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria y en Bachillerato. (fragmento)

INTRODUCCIÓN

El estudio formalizado de los saberes científicos, tal y como se contempla en los programas académicos, en la actualidad, presenta una serie de graves inconvenientes.

El primero de ellos es su desconexión, que obliga al alumnado a tratar las distintas materias como si fueran unidades aisladas en sí mismas. El saber aparece así desvertebrado y atomizado ante la mente del estudiante sin que éste tenga, en ningún momento, la oportunidad de entrever una visión global o de conjunto.

A través de esta percepción su intelecto se va organizando en parcelas encasilladas, autónomas, carentes de la necesaria conexión y relación. Consecuentemente, la disciplinariedad se convierte en un hábito deformado de entender la cultura y la realidad, carente de coherencia y sentido global. Es lo que se denomina “el cierre de la mente moderna”. En efecto, una mentalidad abierta lo es desde la interdisciplinariedad y hacia la universalidad o la globalidad. Una mentalidad cerrada se forma en la incapacidad de trascender el aislamiento y las particularidades disciplinarias.

El segundo de tales inconvenientes proviene de la tendencia a convertir las ciencias en saberes operativos. El carácter funcional y práctico que el saber científico tiene en nuestras sociedades pivota sobre la operatividad del mismo. En correlación, el profesor/ra tiende a que el alumno/a aprenda primariamente a operar y formular, y sólo secundariamente a comprender. También aquí las consecuencias inmediatas no se hacen esperar: carencia de flexibilidad y de profundidad reflexiva y abundancia de mecanicismo y memorización. De nuevo el resultado es una pérdida del sentido de su quehacer por parte del estudiante. Si en el supuesto anterior el alumnado pierde el sentido al carecer de una perspectiva global, aquí lo pierde al carecer de los mecanismos de comprensión y explicación para su hacer. Se convierte así en un mero peón de resolución de problemas, lo que ahonda aún más el cierre de su mente.

El tercero es que, si bien explícitamente no se enseña la historia de la ciencia como tal, implícitamente aflora a través de los distintos contenidos, y lo hace, la mayor parte de las ocasiones, de forma aleatoria, inconexa y errada, transmitiendo visiones deformadas difíciles de erradicar posteriormente y que se consolidan como estereotipos o concepciones ideológicas alienantes.

Así, el carácter dado, formalizado y terminal con el que es presentado el cuerpo científico, junto con los atributos ideológicos con que se lo dota de verdad y objetividad incide en mostrar al alumnado el carácter absoluto de la ciencia. Prestigio, verdad y objetividad se convierten en atributos de una creencia que fácilmente se desliza hacia el dogmatismo como nuevo absoluto sustituto de las religiones en las sociedades tecnificadas.

Finalmente, la parcelación de los conocimientos, la ausencia de inteligibilidad y de sentido y esa perspectiva deformada coadyuvan a impedir que el alumnado tenga una visión clara y comprensible de lo que es la ciencia. Una de las consecuencias más evidentes de tal impotencia es el enorme auge y crecimiento en nuestros días, y en especial entre la juventud, de las creencias en pseudociencias, fenómenos paracientíficos, magia y ocultismos. La mente del alumnado busca explicaciones a preguntas e interrogantes que desde la ciencia se pueden explicar pero habitualmente no se sabe hacer. La formalización y el mecanicismo no satisfacen la inquietud de los jóvenes. Solo una intelección viva, dinámica, cualitativa e incluso imaginativa puede frenar el rápido avance de aquéllas.

Una aproximación histórica de las ciencias implica un giro radical en la forma de presentarlas y plantearlas al estudiante.

Primero: es conveniente el carácter interdisciplinar. Es el siglo XIX quien fragmenta un cuerpo de saber hasta ese momento unificado, desglosándolo en unidades aisladas y autónomas. Por lo tanto un enfoque historicista fuerza necesariamente la convivencia de la Filosofía, la Física, la Matemática, la Química o la Biología. De esta manera la mente se obliga a la interrelación, la universalidad y la apertura.

Segundo: el conocimiento comprensivo, explicativo, lo es por causas, que van encadenándose hasta sus primeros orígenes, lo que nos conduce indefectiblemente al tipo de conocimiento llamado genético. El proceso investigador supone partir de un problema para hallar soluciones; el comprensivo funciona a la inversa: partir de las respuestas para indagar el problema y así unir ambas en un todo explicativo. Es el tipo de conocimiento característico de las ciencias humanas y que las obliga a estar inmersas en la historia. Las ciencias positivas, en el momento en que intenten trascender su propio positivismo, como necesariamente han de hacerlo en los procesos formativos, deben incorporar esa misma metodología. En su historia encuentra la ciencia la atalaya privilegiada desde la que explicar con sentido su actualidad.

Tercero: la historia muestra cómo la ciencia es al fin y al cabo una construcción humana y, como tal, relativa. Evoluciona con las necesidades sociales, en tanto que instrumento privilegiado de la mente humana para resolver problemas, apropiarse de la naturaleza y dominarla. Como tal construcción humana es un tipo de saber ceñido a las posibilidades del hombre. Se ha ido erigiendo trabajosamente y con el solo uso de la razón, desde el fondo oscuro de mitos, religiones y magia, en un esfuerzo por delimitar territorios de conocimiento estrictamente humanos. Por ello es necesario defenderla tanto del absolutismo tecnocrático de nuestra época como de aquellos pseudosaberes que, encubiertos bajo el manto del prestigio cientificista, muestran el mismo rostro de irracionalidad presente a lo largo de buena parte de la historia de la humanidad.

Una materia optativa de historia de la ciencia en la E.S.O., tiene que abandonar proyectos excesivamente ambiciosos y seleccionar una serie de contenidos a los que aplicarles un enfoque interdisciplinar, comprensivo y humanístico, en los términos ya señalados. Partiendo de éste, la asignatura se ha vertebrado según estos criterios:

Primero: contar con los conocimientos que los/as alumnos/as hayan asimilado o estén en proceso de asimilación, en las áreas afectadas, seleccionando aquellos considerados de mayor interés para los objetivos que se pretenden. Es a partir de esos conocimientos desde donde el profesor debe conducir al alumnado hacia su replanteamiento desde una nueva óptica. De los bloques de contenido del área de Matemáticas se han elegido los números 1 y 3 que hacen referencia a “Números y operaciones” y “Representación y organización del espacio”, y del área de Ciencias de la Naturaleza los Bloques números 3.- “La estructura de las sustancias, los cambios químicos”, 4.- “La Tierra y el Universo”, 7.- “Los seres vivos”, y 10.- “Fuerzas y movimientos”.

Segundo: a partir de ellos delimitar históricamente el surgimiento de la matemática, como lenguaje, y de las ciencias: Física, Biología y Química, contraponiendo los caracteres que las distinguen como ciencias con respecto a sus orígenes religiosos, mitológicos o mágicos, con el objetivo de delimitar lo que es ciencia y lo que no. Previamente debe presentarse un tema introductorio de naturaleza filosófica, y que enmarque a los demás, en el que se muestre la dependencia del saber científico con respecto a sus metodologías. Consiguientemente, y de una manera coherente, la materia optativa se vertebra alrededor de los seis bloques siguientes:

1. Introducción: ese saber llamado ciencia.

2. De la matemática empírica a la matemática teórica.

3. Cualidades ocultas, fuerzas y movimientos.

4. Desde la astrología a la astronomía.

5. La transmutación de los elementos. Desde la alquimia a la química.

6. El problema de la génesis de los seres vivos.

Tras la introducción, el bloque 2 pretende llevar a los estudiantes desde la matemática aplicada en sus principios, que se limita a servir para resolver cuestiones prácticas, hasta el momento constitutivo de la misma, cuando la cultura griega reflexiona sobre el ser de la propia matemática, a la vez que va eliminando progresivamente las adherencias religiosas del pitagorismo hasta alcanzar el rigor lógico de la geometría euclídea.

Los cuatro bloques restantes giran alrededor de una serie de cuestiones centrales de las ciencias de la naturaleza: ¿qué y cuáles son las fuerzas que mueven? ¿qué son los cielos y cuál es nuestra relación con ellos? ¿qué es la materia? ¿cuáles son sus elementos? ¿cómo se transmutan? y, finalmente, ¿qué es la vida? ¿cuál es su origen? Todos estos interrogantes han tenido contestaciones mitológicas y científicas. Preguntarse a qué responden y cómo contestan unas y otras marca la diferencia y delimita los territorios de lo que son creencias y lo que es ciencia.

La optativa de Historia de la Ciencia va dirigida a estudiantes de 4º curso de la E.S.O., y como tal tiende a desarrollar los siguientes objetivos de etapa:

1. Analizar los mecanismos básicos que rigen el funcionamiento del medio físico.

2. Conocer y valorar el desarrollo científico y tecnológico.

3. Interpretar y producir con propiedad y autonomía mensajes que utilicen códigos científicos, con el fin de enriquecer sus posibilidades de comunicación y reflexionar sobre los procesos implicados en su uso.

4. Elaborar estrategias de identificación y resolución de problemas en los diversos campos del conocimiento científico y la experiencia, mediante procedimientos de razonamiento lógico, contrastándolos y reflexionando sobre ellos.

OBJETIVOS

Esta materia ha de contribuir a desarrollar en el alumnado las siguientes capacidades:

1. Comprender mejor el significado del concepto de ciencia y ser capaz de discriminar el tipo de conocimiento que ésta supone frente a otros de origen mitológico, religioso o pseudocientífico.

2. Desarrollar actitudes tendentes a preservar la ciencia frente a los avances de todo tipo de ocultismos y pseudocientificismos.

3. Relacionar unas materias con otras y establecer unas mínimas relaciones interdisciplinares entre las distintas ciencias entre sí.

4. Conocer y valorar cómo el mundo de la experiencia humana ha ido expandiéndose, a lo largo de la historia hacia lo muy grande y lo muy pequeño, alterando la concepción de sentido común de la ciencia que se deriva de la experiencia ordinaria.

5. Conocer las fases del desarrollo histórico de la matemática en las culturas antiguas, así como su terminología teorética, aprendiendo a diferenciar entre usos empíricos y teóricos de la matemática.

6. Aprender a usar los métodos demostrativos.

7. Argumentar y explicar cuestiones físicas elementales como el principio de inercia, las objeciones de sentido común al movimiento de la tierra o la gravitación.

8. Diferenciar entre fuerza y movimiento.

9. Detectar y delimitar con nitidez los presupuestos sobre los que se asientan la astrología y la astronomía.

10. Valorar la importancia de la ciencia para el conocimiento real de la estructura del Universo y comprender cómo éste es el producto de la interacción entre desarrollo observacional e investigación teorética.

11. Aprender a diferenciar entre alquimia y química.

12. Reflexionar acerca del problema de la organización de la materia y la génesis de los organismos vivos.

13. Conocer y valorar la importancia histórica del conflicto entre el creacionismo y el evolucionismo como génesis de la concepción contemporánea acerca de la vida en la Tierra.

BLOQUES DE CONTENIDO

En función de lo expuesto en la Introducción y de los Objetivos Generales, los contenidos se han articulado en los siguientes seis bloques:

BLOQUE 1. ESE SABER LLAMADO CIENCIA

La ciencia no es tal y como, intuitivamente, la imaginamos. Se hace necesario, por tanto, un esclarecimiento del concepto de ciencia, que no ha sido el mismo a lo largo de la historia, de los mecanismos con los que contamos para conocer la realidad externa, y de las visiones del mundo, que presuponemos unas veces y que derivan del conocimiento científico otras. La ciencia deja de tener existencia propia por encima del individuo para convertirse en un instrumento creado por el hombre.

Contenidos conceptuales:

1.1. Ese saber llamado mito: la necesidad humana de buscar explicaciones.- El tipo de explicación que aportan mitos y religiones.- Principales Cosmogonías.- La necesidad de dominar las fuerzas de la naturaleza a través de ritos y magias.- Su pervivencia a lo largo de la historia.- Su actualidad a través de los distinto tipos de pseudociencias.

1.2. Ese saber llamado ciencia: el tipo de explicación que aporta la ciencia.- La aparición de la ciencia en Grecia: sus caracteres.- La consolidación de la ciencia en la modernidad: sus caracteres. Matematización y experimentación.- Las notas que definen la ciencia en nuestros días.

1.3. El método como instrumento de delimitación del cientificismo: definición del método y su valor.- Naturaleza histórica del método.- Distintos tipos de método: el método aristotélico y el método galileano.- El método en nuestros días.

1.4. La naturaleza ideológica de la ciencia: la ciencia al servicio de la dominación de la Naturaleza. El programa de Bacon.- Ciencia, técnica y economía.- La fragmentación de la unidad del saber en especialidades científicas.- El programa positivista de las ciencias: atributos.

Procedimientos:

- Detección de las interpretaciones mitológicas en la lectura de textos de las cosmogonías antiguas.

- Comprobación del funcionamiento de los distintos métodos científicos a través de distintas experiencias.

- Observación y análisis de las relaciones entre ciencia, técnica, y economía mediante lecturas de textos de la prensa diaria.

Actitudes:

- Reconocimiento del papel que han desempeñado los mitos y las religiones para dar explicación a las preguntas del hombre.

- Toma de postura crítica y cautelosa ante ritos, magias, y todo tipo de ocultismos.

- Valoración del papel que desempeña la ciencia como sistema explicativo capaz de contestar mejor, y de manera más racional y humana, a esas mismas cuestiones.

- Apreciación del método como elemento delimitador del territorio de la ciencia.

- Toma de conciencia de los riesgos que para la supervivencia de la naturaleza supone el programa moderno de la ciencia que se inicia en Bacon.

BLOQUE 2. DE LA MATEMÁTICA EMPÍRICA A LA MATEMÁTICA TEÓRICA

La matemática surge entre las grandes culturas de la Antigüedad con un sentido meramente práctico para resolver problemas de agrimensura, arquitectura, astrología o contabilidad. Es la capacidad de abstracción del mundo griego quien inicia la reflexión teórica sobre el ser y la naturaleza de la matemática así como sobre sus posibilidades heurísticas y cognoscitivas. Al principio adquieren el carácter de práctica religiosa para la purificación del alma con el pitagorismo, pero progresivamente van desprendiéndose de las adherencias religiosas para irse convirtiendo en un poderoso instrumento de rigor y precisión del desenvolvimiento del discurso de la mente humana, tal y como se nos muestran en los “Elementos” de Euclides.

Contenidos conceptuales:

2.1. La matemática empírica: una perspectiva antropológica: contar y medir.- La invención de la escritura y la numeración.- La matemática en las antiguas culturas: Egipto, Babilonia, China, India.- El método de la antiphairesis.

2.2. La aritmética en Grecia: la armonía musical pitagórica. Razón, analogía y proporción.- Los números figurados.- La divisibilidad. Teoría de pares e impares. Teoría de primos y compuestos.- La doctrina pitagórica: “Las cosas son números”.

2.3. La geometría en Grecia: los teoremas de Tales y el concepto de simetría.- La determinación de áreas.- Las medias proporcionales. La sección áurea.- Las magnitudes irracionales.

2.4. Las matemáticas como ciencia teórica: Prueba, demostración y aplicación.- El método de demostración indirecta.- Axiomas, postulados, nociones comunes y definiciones en los “Elementos” de Euclides.- Arquímedes y el método.

2.5. Algunas ilustraciones de la aplicación de la matemática a los problemas físicos: la ley óptica de la reflexión.- La medición de Eratóstenes del radio de la Tierra.- La distancia relativa de la Tierra al Sol y de la Tierra a la Luna según Aristarco de Samos.

Procedimientos:

- Medición de magnitudes.

- Transformación de cantidades de unos sistemas de numeración a otros y realización de operaciones elementales.

- Demostración de teoremas por reducción al absurdo.

- Realización de operaciones de cuadrar triángulos, rectángulos y polígonos.

- Comprobación de la teoría de Eratóstenes mediante un problema de la medida del radio de la Tierra.

Actitudes:

- Reconocimiento del sentido práctico de la matemática inicial.

- Valoración de la importancia que tiene la teoría y la reflexión en la constitución y desarrollo de la matemática que transcurre a partir de los griegos.

- Valoración del proceso mediante el cual las matemáticas se libran de elementos mitológicos.

- Valoración de la importancia que tuvo la matemática en la cultura griega.

- Reconocimiento de las primeras aportaciones de la matemática a la física.

BLOQUE 3. CUALIDADES OCULTAS, FUERZAS Y MOVIMIENTOS

El tema del movimiento ha ocupado el centro de la reflexión humana sobre la naturaleza del mundo físico. Se ha aceptado que regía un principio tácito de “persistencia del lugar” y que lo móvil exigía un motor (interno en el caso de objetos animados y externo para los inanimados).

Lo que se pretende a través de este bloque es, por un lado deshacer este equívoco, clave para aproximarse a la esencia de la “nueva Física” que inicia Galileo y culmina Newton, y, por otro, esbozar algunas de las respuestas al inquietante interrogante ¿cómo es que un objeto parece actuar sobre otro con el que no está en aparente contacto?

Contenidos conceptuales:

3.1. Un mundo vivo lleno de cualidades ocultas.

3.2. El movimiento: las explicaciones en términos de lugares naturales.- Una física teleológica: el motor.

3.3. Separando movimientos y fuerzas: Galileo.- La Inercia.- La fuerza no es la causa del movimiento sino su modificación.

3.4. Fuerzas por contacto y acción a distancia: una física mecanicista: Descartes.- Newton: ¿una reintroducción de las cualidades ocultas?.- Faraday y Maxwell.- La visión clásica del mundo.

Procedimientos:

- Comprobación por medio de experiencias de los preconceptos propios acerca de los movimientos y las fuerzas.

- Análisis por medio del debate de los argumentos a favor del geocentrismo y el heliocentrismo.

- Comprobación del principio de relatividad de Galileo mediante la realización de experiencias.

- Observación sobre la caída de los graves mediante la realización de experiencias.

Actitudes:

- Reconocimiento de los problemas que plantean la existencia de fuerzas ocultas.

- Valoración de la importancia que tiene saber distinguir entre movimiento y fuerza.

- Reconocimiento de la importancia de las aportaciones de Galileo.

- Reconocimiento del papel que movimiento y fuerza juegan en la visión clásica del mundo.

BLOQUE 4. DESDE LA ASTROLOGÍA A LA ASTRONOMÍA

Parece fuera de toda duda que el hombre ha sentido (con razón) que su vida estaba mediatizada por los objetos celestes (el ritmo del día y de la noche, las estaciones, las crecidas de las aguas, etc., así lo atestiguan).

Al mismo tiempo los cielos han ejercido una fascinación permanente sobre la imaginación humana y en ellos el hombre ha proyectado lo mejor y lo peor de sí mismo.

La pretensión de este bloque es mostrar de qué modo se ha ido despersonalizando paulatinamente la región celeste hasta ser descrita por las mismas leyes que rigen los fenómenos terráqueos y en qué medida persisten aún en la imaginería popular creencias pseudocientíficas como la Astrología.

Contenidos conceptuales:

4.1. La influencia del hombre sobre los cielos: una imagen antropomórfica del Universo: las relaciones entre macrocosmos y microcosmos.

4.2. La influencia de los cielos sobre los hombres: la observación de los cielos.- Las constelaciones y los signos del Zodíaco.- Los planetas.

4.3. La deshumanización de los cielos: desde un Cosmos cerrado a un Universo abierto: Copérnico, Képler y Galileo.- Repercusiones.

4.4. Una sola Física para los dos mundos: Newton y la ley de Gravitación Universal.

Procedimientos:

- Confección de cuestionarios, análisis de los datos obtenidos y comprobación del valor que se le atribuye a la astrología.

- Análisis de horóscopos y discusión acerca de sus capacidades predictivas.

- Relación, por medio de cálculos numéricos, entre la acción de los astros y la Tierra.

- Análisis de las diferencias que existen entre astrología y astronomía.

Actitudes:

- Toma de postura crítica y actitud recelosa frente a la astrología y las pseudociencias con ella relacionadas.

- Apreciación de la importancia que hay en el hecho de enfrentarse a los grandes interrogantes sobre los cielos y el universo desde la mente humana.

- Apreciación de la astronomía como la ciencia que aporta conocimientos científicos sobre el universo.

BLOQUE 5. LA TRANSMUTACIÓN DE LOS ELEMENTOS. DESDE LA ALQUIMIA A LA QUÍMICA

La alquimia es una parte de la historia de la ciencia que ha sido interpretada desde varias perspectivas. Se la ha considerado como precursora de la química, pero también aparece relacionada con la historia de las religiones o de la mitología.

En el laboratorio del alquimista confluyeron materialismo y religiosidad, dando pie a todo tipo de interpretaciones, como purificar la materia y perfeccionar el mundo, llevar las cosas a su estado de máxima perfección, preparar remedios que retardasen la vejez, curar las enfermedades o transmutar los metales para convertirlos en oro.

La alquimia alcanza un punto de inflexión con la figura de Paracelso, que empieza a marcar la transición desde la búsqueda de la transmutación hacia la obtención de remedios químicos, abriendo así la puerta de una nueva filosofía, la iatroquímica.

Con Lavoisier nace la química. Su aportación fundamental fue introducir la cuantificación y el método científico en los procesos químicos.

Contenidos conceptuales:

5.1. La alquimia: breve historia de la alquimia desde la Antigüedad a Paracelso.- Conceptos y símbolos alquímicos.- El papel de la alquimia en las diferentes culturas.- Historias de alquimistas.

5.2. El problema de la transmutación de los elementos: El oro filosofal y la idea de “sanar” a los metales enfermos.- La relación de los alquimistas con el materialimo positivista.- La alquimia y el hermetismo.- La relación de la alquimia con las obras de Platón y Aristóteles.

5.3. La transición a la química: la obra de Paracelso. La Iatroquímica. Paracelso como precursor de la bioquímica.- La figura de Lavoisier. Sus experiencias. La cuantificación. El empleo sistemático de la balanza.- El “canto del cisne de la alquimia”: la teoría del flogisto.- El nacimiento de la química. La reacción química.

Procedimientos:

- Comprobación de la ley de conservación de la masa mediante la elaboración de una reacción química sencilla.

- Análisis de la teoría del flogisto por medio de un comentario de texto.

Actitudes:

- Apreciación de la alquimia como saber mágico acerca de la transmutación de los elementos.

- Apreciación de la importancia de la química como saber científico que trabaja con la transmutación de los elementos.

- Valoración del papel que desempeñaba la alquimia en las distintas culturas.

- Valoración de la importancia de las obras de Paracelso y Lavoisier en la transformación de la alquimia en química.

BLOQUE 6. EL PROBLEMA DE LA GÉNESIS DE LOS SERES VIVOS

¿Puede organizarse la materia por sí misma? La idea de la generación espontánea ya estuvo presente en la Antigüedad, y conservó su influencia hasta el siglo XVII e incluso después.

Los trabajos de Pasteur resultaron definitivos a la hora de superar los postulados de la generación espontánea. Sus aportaciones al debate entre creacionismo y evolucionismo tuvieron una amplia repercusión, no sólo en el ámbito científico, sino también en el político y religioso.

Contenidos conceptuales:

6.1. La generación espontánea: su historia y evolución: de los seres superiores a los microorganismos.- Experiencias de Redi. Polémica entre Needham y Spallanzani.- Su relación con la Biología del S. XIX.

6.2. El conflicto entre creacionismo y evolucionismo: Darwin y la generación espontánea.- Repercusión social. Implicaciones políticas y religiosas.- La generación espontánea y el vitalismo.- La generación espontánea como factor de abstracción.

6.3. La figura de Pasteur. Sus experiencias: la generación espontánea en la obra de Pasteur.- Influencia de la experimentación microbiológica en el deterioro de la generación espontánea.- La polémica con Félix Pouchet.- Consecuencias de la obra de Pasteur en la Biología, la Medicina y la Industria.

Procedimientos:

- Comprobación por medio de la realización de experiencias de la creencia en la generación espontánea, como por ejemplo, abandonar cierta cantidad de materia orgánica a la libre acción del aire y posteriormente mostrar al alumnado la aparición de organismos vivos sobre los restos orgánicos.

- Comprobación, a través de experimentos, de la existencia de gran cantidad de organismos vivos, invisibles a simple vista, en el medio que nos rodea.

- Lectura de texto, análisis de opiniones y teorías en documentos originales sobre distintos temas.

Actitudes:

- Apreciación de la importancia histórica que para el hombre ha tenido la pregunta acerca del origen de la vida.

- Toma de postura crítica ante las respuestas mitológicas y religiosas que sobre el origen de la vida se han dado, fundamentalmente ante el creacionismo.

- Interés por conocer los principales términos de la polémica acerca de la generación espontánea de la vida.

- Valoración de la importancia y proyección de las figuras de Pasteur y Darwin para la resolución científica del problema.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Discriminar el conocimiento científico de las explicaciones míticas y religiosas, identificando las características teóricas y metodológicas de la ciencia.

Con este criterio se intenta comprobar si el alumnado diferencia las contribuciones del conocimiento científico al estudio de la realidad frente a otras formas no científicas de análisis. Los/as alumnos/as deberán diferenciar los elementos científicos de los mítico-religiosos y los diversos métodos de la ciencia de los métodos no científicos.

2. Discriminar entre usos prácticos y usos teóricos de las matemáticas, así como identificar los distintos elementos de un sistema axiomático-deductivo.

Con este criterio se pretende comprobar si el alumnado distingue entre métodos heurísticos y demostrativos y reconoce la articulación de los distintos elementos presentes en un razonamiento matemático.

3. Realizar las operaciones básicas de la matemática griega y analizar su sentido histórico.

Con este criterio se trata de valorar si el alumnado relaciona las operaciones formales con su génesis intelectual, contexto histórico y con las influencias de otras áreas de la cultura antigua.

4. Romper la identificación entre movimiento y fuerza.

Con este criterio se intenta comprobar si el alumnado cuando habla de una fuerza, distingue entre qué o quiénes producen esa fuerza y sobre qué se ejerce.

5. Dominar lo que significa el principio de inercia y por lo tanto entender también el principio de relatividad de Galileo.

Con este criterio se pretende verificar si el/la alumno/a sea capaz de aplicarlos en las distintas argumentaciones de los fenómenos que de ellos se deriven.

6. Explicar los movimientos de los objetos celestes usando tanto el modelo geocéntrico como el heliocéntrico.

Con este criterio se pretende evaluar si el alumnado ha comprendido y es capaz de usar los argumentos en favor de los dos sistemas del mundo.

7. Reconocer la fuerza gravitatoria y sus aplicaciones.

Con este criterio se pretende comprobar la capacidad del alumnado para entender lo que es la gravedad así como sus implicaciones, tanto en la mecánica celeste como en la mecánica terrestre, sabiendo diferenciarla de otras fuerzas, todo ello según los enunciados newtonianos.

8. Delimitar las notas características de la alquimia y la química.

Este criterio pretende verificar si el alumnado conoce que tanto la alquimia como la química tratan la transmutación de los elementos, pero ambos utilizan procesos y métodos distintos.

9. Saber diferenciar y argumentar a favor y en contra del creacionismo y el evolucionismo.

Se trata de estimar si el alumnado es capaz de utilizar los principales argumentos que se han usado, e incluso aún se usan, en la polémica entre aquellos que sostienen las tesis del creacionismo y los evolucionistas.

10. Ser capaz de argumentar en contra de la pretendida generación espontánea.

Se trata de verificar si el alumnado es consciente de que el prejuicio de la generación espontánea está muy extendido en el lenguaje coloquial y en la experiencia ordinaria.


Todas las filosofías cínicas han hecho su entrada en la sociedad arropándose con los guiñapos de la franqueza.

Autor: José Ortega Y Gasset

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