LA REALIDAD VISTA DESDE LOS OJOS DE LOS INDIFERENTES

¿Y qué más daba?¿Qué más daba que nadie pudiera expresar su opinión?¿Qué importaba que todo el pueblo enmudeciera? Nadie se quejaría ni ocasionaría una protesta al respecto, porque en este pueblo las cosas son así. Se limitan a no manifestar, por cobardía, las preferencias o desacuerdos sociales, pero, ¿Quién dijo que no se puede hacer cambiar la forma de pensar de las personas?  Esto mismo pensó, James Mathie, un noble y escritor desconocido que nunca se había atrevido a publicar ni a representar ninguna de sus obras por su contenido contra la nobleza y la indiferencia hacia el pueblo llano, vivencias que percibió en su juventud a través del trato de sus familiares y amigos a la gente que ellos creían inferiores por su condición social. Esto le hizo un defensor de la libertad de expresión.

 Después de varios años como espectador de tantas injusticias, decidió darse a conocer publicando y representando una obra, en la que se defendiera la libertad de expresión. Pensó que los mejores protagonistas serían los habitantes del pueblo y que la obra representada se titularía "La realidad vista desde los ojos de los indiferentes". Seguidamente, y después de muchos preparativos y ensayos llegó el día de la representación. El teatro estaba a rebozar debido a la publicidad que se les había dado, lo que había desencadenado mucha expectación y diferentes críticas y opiniones.

 Durante la interpretación, se apreciaba que los actores transmitían a los espectadores la dureza con que estaban siendo tratados y humillados, y en la cara del público se reflejaba la incredulidad de dichas acciones, pero a pesar de ello, entre los espectadores predominaba un mutismo absoluto. James, al finalizar la obra, pudo observar que su propósito de concienciar a los nobles de su indiferencia hacia el pueblo llano, había sido un éxito, aunque una minoría discrepara.

 Desde ese día fueron surgiendo poco a poco los derechos humanos de los ciudadanos y James se sintió plenamente complacido de haber logrado su propósito.


Basado en el artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

La filosofía responde a la necesidad de hacernos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida.

Autor: Miguel Unamuno

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