SENTIDO Y NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA

  Es frecuente preguntarse por la utilidad de lo que hacemos y de lo que estudiamos, para qué sirve una asignatura concreta e, incluso, para qué sirve el hecho de estudiar. También es frecuente, aunque poco inteligente, creer que hay materias como las humanísticas, que son de poca utilidad hoy en día, mientras que otras, como las científicas o las técnicas, son muy necesarias porque tienen una gran utilidad.

 Nadie inteligente sostiene esta última apreciación en el mundo de la ciencia, la técnica o las humanidades; por tanto, no la discutiremos. Sin embargo, la reflexión sobre la primera actitud puede ser fecunda, porque nos ayuda a entender, en el umbral de nuestra madurez, el sentido del trabajo que hacemos cada día y que ocupará una parte importante de nuestra vida. Encontrar una respuesta nos obliga, por otro lado, a considerar la necesidad como un problema, que nos atañe por la ambigüedad que la palabra necesidad tiene en nuestra sociedad.

1. ¿Necesidad-utilidad?

 Es muy significativa la tendencia que hay en nuestra sociedad a confundir los significados de las palabras "necesidad" y "utilidad". Así, se aplica la palabra "útil" tanto a las cosas que usamos-útiles- como a las cosas que necesitamos-necesarias-. Sin embargo, no es lo mismo utilizar que necesitar.

 Las causas de esta confusión pueden ser complejas, pero entre ellas encontraríamos, probablemente, que la sociedad actual valora la eficacia y la utilidad-consumo por encima de todo. Por otra parte, la sociedad tiende a modelar un tipo de hombre y de mujer que reproduzca fielmente su imagen consumista. Quizá esta es la causa por la que hoy se consideran la eficacia y la utilidad como valores supremos que hemos de buscar en la vida- en las cosas, en las ideas y en las personas-, hasta el punto de considerar a los mismos individuos como instrumentos al servicio de una utilidad que impone el sistema.

 He aquí un primer resultado de lo que hemos expuesto: decimos que las cosas que mejoran nuestras condiciones de vida son necesarias, cuando lo que queremos decir, en realidad, es que son aptas para ser consumidas, es decir, útiles.

 Más allá de este conocimiento utilitario y, en ocasiones, escéptico, que nos convierte en simples usuarios y consumidores de productos y mensajes, hay otro modelo de conocimiento, más humano y humanizador, que promueve la autonomía del pensamiento, liberándolo de las falsas creencias y de las autoridades establecidas. Solo en el este sentido aceptarse el término "útiles" para designar las cosas que mejoran no solo nuestras condiciones de vida, sino nuestra propia condición humana. La palabra "útil" tiene aquí el significado de algo absolutamente necesario. Este significado, el que más conviene a la filosofía, sobrepasa el simple conocimiento instrumental y utilitario, y favorece la formación de un ser humano libre y cualitativamente mejor.

2. ¿La filosofía mejora nuestra condición de seres humanos?

 La filosofía, teórica y práctica, es absolutamente necesaria:
-como actividad teórica, la filosofía es necesaria porque es un modo de conocimiento que se distingue específicamente de otras formas de conocimiento, como la religión, el mito, la literatura y la ciencia. Como conocimiento teórico, la filosofía aplica la razón a la realidad más allá de los límites asignados a las ciencias particulares, con el propósito de construir una imagen global que permita al ser humano hacerse cargo de los problemas que esa realidad le plantea.

-como actividad práctica, la filosofía es necesaria no porque intente encontrar soluciones a los problemas concretos que acarrea el hecho de vivir, sino porque busca afrontar los problemas de la vida humana, individual y social, y aplica la reflexión para construir una imagen global que los haga comprensibles en su totalidad.

 En una dimensión más próxima, la filosofía es necesaria también para comprender nuestra propia realidad como personas en proceso de formación. Si creemos que la filosofía, la matemática, el latín o cualquier otra asignatura nos deberían proporcionar unas mejores condiciones de vida, entonces podemos pensar que todas las asignaturas del currículo escolar son innecesarias. Es otro tipo de conocimiento el que necesitamos.

 La necesidad de la filosofía radica en la capacidad que nos da para adquirir una comprensión adecuada del mundo; en la facultad que nos otorga de tomar decisiones rápidas, correctas y libres; en el talento que nos proporciona para adoptar compromisos por la construcción de un mundo más justo, más solidario y más humano; en resumen, en la posibilidad que nos ofrece de crecer como seres humanos.

 Este es el talante de la filosofía. Hace más de dos mil quinientos años, en Grecia, dio origen a la civilización, y desde entonces ha posibilitado que nuestra sociedad, a pesar de haber pasado por los momentos más tenebrosos y traumáticos de la historia, no haya dejado de tantear la construcción de un mundo más humano. Hoy, la filosofía, en su dimensión más práctica, está comprometida en el proyecto de encontrar las señales que habrán de servir para que la civilización acabe instalándose en la humanidad, en todos los seres humanos, en todas las culturas.

Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.

Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

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