5.- LA PAZ COMO EXIGENCIA ÉTICA.
5. 1.- EL REALISMO POLÍTICO.

La guerra se nos presenta normalmente como algo necesario, como algo que siempre ha existido y existirá. La paz, en este sentido, se define como la ausencia de guerra. Pero estas simplificaciones no hacen más que esconder las causas de la guerra y, con ello, impedir la búsqueda de soluciones.
Se entiende por realismo político la posición teórica que nos enseña a ver la guerra como un recurso inevitable, ajeno a las valoraciones morales. Lo que está bien o mal es cosa de los individuos, pero entre los Estados y colectividades estamos ante el «interés nacional: se trata de una acción que debe adoptarse cuando y donde sea necesario combatir por medios violentos aquello que se considera perjudicial. De ahí que la paz implique, para esta posición, la preparación de una fuerza armada, la carrera de armamentos, etc. En definitiva, seguir el lema: «Si quieres la paz, prepara la guerra»

5. 2.- UN CONCEPTO POSITIVO DE PAZ.
Una definición correcta de paz debe incluir la ausencia de guerras y también hacer referencia a las causas que las provocan. En este sentido, se están desarrollando en la actualidad múltiples investigaciones para la paz, dedicadas al estudio de las condiciones que hacen posible alcanzar la paz y mantenerla. En ellas se diferencia entre dos tipos de violencia que, a su vez, dan lugar a dos tipos de paz.
Tipos de violencia y tipos de paz:

** Violencia directa: cuando existe una agresión física directa; en nuestro caso, cuando existe un conflicto bélico. Aquí se hablaría de la paz como ausencia de guerra.
** Violencia estructural: aunque no existe una guerra abierta, se niegan los derechos básicos de las personas, su reconocimiento como tales. Está dentro de la sociedad y se manifiesta en las desigualdades existentes entre individuos, grupos y colectividades, impidiéndoles satisfacer sus necesidades fundamentales. Aquí violencia es sinónimo de injusticia social y la paz se entiende como la presencia activa de la justicia y de la igualdad.
La paz no se concibe así como una circunstancia, la ausencia de violencia, sino como algo dinámico, como la búsqueda de una solución consensuada de los conflictos, del modo más satisfactorio posible para todos los afectados.