En los diversos países del mundo podemos encontrar casos de corrupción que afecta a políticos, economistas, deportistas, banqueros e incluso instituciones públicas como el sistema judicial o el mismo gobierno del Estado.

En España, se habló de importantes problemas de corrupción económica, con bancos de primera línea implicados, y de corrupción política con graves acusaciones acerca del terrorismo de Estado. Si nos acercamos a nuestra realidad más cercana, también oiremos hablar de corrupción. Quizás en el ayuntamiento de tu localidad y tal vez en tu centro escolar o en una asociación cultural o deportiva de la cual tú seas socio.

corrupcionLa corrupción es una conducta que consiste en no respetar las normas y pactos establecidos. Básicamente podría definirse como una negación de la honestidad, en un sinónimo de mentira. Es corrupto aquel que de modo consciente y con voluntad miente y actúa en contra de lo establecido con las otras personas. El corrupto no respeta los pactos, las leyes de un país o los principios básicos de convivencia y respeto entre las personas. Los ámbitos de la corrupción son todos aquellos que generan relaciones humanas: política, vida profesional, ambientes familiares, amigos, medios de comunicación, actividades de diversión, etc. Las causas de las conductas corruptas son diversas. En general son conductas que pretenden conseguir determinados beneficios a aquel que las practica. Estos beneficios de la corrupción pueden ser dinero, poder o influencia política, o bien otros bienes más concretos: un contrato beneficioso, un aumento de sueldo, un aprobado en un examen, la chica o el chico de tus sueños...

¿Por qué las personas utilizan la corrupción y la manipulación de la verdad para conseguir sus objetivos? No hay una única respuesta a esta pregunta. Una de las motivaciones psicológicas que inducen a la corrupción es la debilidad o falta de personalidad de los hombres y mujeres que son incapaces de afrontar una situación crítica o de reconocer un fracaso. Otro motivo es la también "debilidad" delante de dos tentaciones: el dinero y el poder. Distinta motivación es la corrupción motivada por circunstancias "límite" en la vida de una persona. En general son conductas que se presentan cuando se tambalean la sinceridad y la honestidad como valores absolutos y guía indiscutible de la relación de las personas con los demás.

Las consecuencias de la corrupción son muy negativas para la sociedad. Pueden producir problemas económicos, de convivencia y sobre todo una pérdida de confianza de la comunidad en el valor de la verdad como elemento fundamental que rige las relaciones sociales. También son negativas para quien corrompe, ya que vive en el riesgo permanente de que su corrupción sea descubierta y haya de sufrir las consecuencias legales que se puedan derivar.