LA PERSONA Y LAS RELACIONES INTERPERSONALES

1. LA COMPETENCIA SOCIAL.


1.1. LOS COMENTARIOS SARCÁSTICOS.


El sarcasmo es una variante del humor que se usa para burlarse de algo o de alguien. Y cuando se emplea para poner de manifiesto los fallos y defectos de una persona, puede ser muy hiriente: “Qué inteligente eres. Sólo has tardado 3 horas en darte cuenta de lo que ya sabíamos todos”. En ocasiones, tiene su gracia. El sarcasmo se usa para hacer una crítica con humor: Y es muy sano aprender a reírse de los propios fallos. Pero, si notas que alguien lo emplea contigo frecuentemente con el afán de ridiculizar (especialmente en público) puedes elegir cómo responder a esta falta de respeto.
  a) Tú eliges cómo tomártelo.
Todos decimos estupideces de tanto en tanto. A veces somos impertinentes con nuestras palabras. ¿No es un poco desproporcionado que tú te sientas herido en el corazón porque alguien haya hecho un comentario absurdo en su momento tonto del día? Tienes una opción: A palabras necias, oídos sordos. Vamos, ni caso. Como si no hubiera dicho nada. Es más delicado cuando esos comentarios vienen de parte de tu círculo cercano (familia y amistades). Recuerda que, porque alguien se empeñe en dedicarte palabras hirientes, tú no tienes porqué creértelas. No tienen porqué ser ciertas. Deja de tomarte esos comentarios tan a pecho.
  b) Es su problema.
Quién está faltando al respeto no eres tú, sino quien se porta así contigo. ¿Por qué lo hace? Las razones pueden ser variadas. Quizá porque dejándote a ti en una posición inferior se sienta que así refuerza la suya. Lo que cuenta es que quien se porta mal es él o ella, que elige el sarcasmo como instrumento para humillarte pudiendo haber elegido otras opciones para desahogarse o destacar.
  c) Ponlo en su lugar.
Tú eres quien enseña a los demás cómo tratarte. Si esta persona está acostumbrada a menospreciarte con sus palabras y tú lo has aceptado así, no va a cambiar su actitud así por las buenas. Por eso, si ves que ignorar lo que dice no funciona, porque sigue haciendo lo mismo, es hora de ponerle los puntos sobre las íes. Mereces ser tratado con respeto. Has tolerado este comportamiento durante un tiempo y esta persona ya te ha tomado la medida. Pero, pese al miedo o la inseguridad, tú puedes decirle que no aceptas que te hable de esa manera.
¿Cómo? ¿No encuentras fuerzas? Si no queda de otra, fíngelas. Mírale a los ojos, como si fueras la persona más segura de sí misma que conoces, y dile que no vas a tolerar esa falta de respeto y consideración. Más comentarios salidos de tono, ¡ninguno! ¡Ponte firme!.
  d) Corta por lo sano.
Si lo anterior no resulta y esta persona continúa burlándose de ti, piensa si quieres o puedes hacer algo más en esta situación. Si ya has hecho todo lo que has podido y la cosa no mejora, aléjate de este individuo. No tienes porqué soportar a alguien que te trata así. Refuerza tu relación con aquellos que te respetan y que te tratan como tú mereces. Y, algo muy importante: Cuida de ti. Hazte fuerte. Ojalá que estas ideas te sirvan en caso de que estés aguantando a algún graciosillo que se vale del sarcasmo para herirte. ¿Por qué bajar la cabeza cuando tienes otras opciones?

1.2. LA COMPETENCIA SOCIAL.


La competencia social es la capacidad que tenemos para mantener buenas relaciones con otras personas. Para ser competente socialmente es necesario disponer de habilidades sociales y ponerlas en práctica en las situaciones de manera adecuada, empleando una comunicación asertiva, respetuosa y mostrando actitudes prosociales.
Ser socialmente competente implica poner en práctica numerosas habilidades relacionadas con la convivencia en sociedad, con las interacciones con el agrupo de amistades, compañeros y compañeras, en actos sociales y en cualquier situación en donde debamos actuar o interactuar con otras personas.
Algunas de las habilidades sociales necesarias son:
-Escuchar a los demás, respetarles y no ofender.
-Mostrarse receptivo.
-Expresar opiniones, deseos y sentimientos.
-Agradecer las ayudas.
-Mostrar actitudes tolerantes ante las diferencias.
- Solicitar cambios de conducta.
-Defender y expresar los propios derechos, opiniones y sentimientos, al mismo tiempo que se respeta a los demás, con sus opiniones y derechos.
-Ser prudente en los comentarios.
-Valorar los derechos de los demás.
-Mostrar empatía, expresarse con claridad.
-Prevenir y resolver conflictos.
-Rechazar peticiones inadecuadas y resistirse a la presión del grupo.
-Reflexionar antes de responder y no ser impulsivo.
-Cooperar, mostrarse prosocial y altruista.
-Regular las emociones.
-Iniciar, mantener y finalizar conversaciones.
-Mostrar actitudes dialogantes.
-Ser educado en los modales (gestos, posturas...)
-Afrontar las críticas justas y rechazar las injustas, etc.

1.3. EL AFRONTAMIENTO DE CRÍTICAS.


Ser una persona asertiva consiste en llevar a cabo conductas de autoafirmación y expresión de opiniones, pensamientos, deseos y sentimientos. Supone también la defensa de los derechos personales y respeto por los de los demás. Existen otros estilos comunicativos que son antagónicos a la asertividad. Se trata de la inhibición o estilo pasivo, en la que una persona no actúa defendiendo sus derechos, se inhibe y no expresa ni comunica sus deseos, intenciones, opiniones...Los demás ignoran cuáles son sus necesidades, gustos, aficiones, intereses y se consideran inferiores a los demás en muchos aspectos. Incapaces de decir no ante una petición injusta, tienen tendencia a asumir roles subordinados ante los demás, y no tienen seguridad ni confianza en sí mismos.
El otro estilo es el agresivo. Es el empleado por personas que defienden sus derechos por encima de los derechos de los demás y sin respeto. Suelen emplear un lenguaje ofensivo y desconsiderado, en ocasiones humillante, hostil y agresivo. Tratan de dominar e imponerse a los demás en sus opiniones que consideran como las mejores. El objetivo de quienes emplean este estilo comunicativo es el de vencer y forzar a perder al otro. Este estilo provoca rechazo, enfado y evitación en las demás personas.
De este modo, en las relaciones sociales nos podemos encontrar con personas de diferentes estilos comunicativos, dando lugar a situaciones de conflicto, y ante las cuales necesitamos ser socialmente competentes para resolverlas, porque en ello va nuestro bienestar personal y social. Un ejemplo de estas situaciones conflictivas son las críticas que podemos recibir de otra persona.
Existen diferentes procedimientos para responder ante las críticas, considerando en primer lugar si son justas o injustas.
*Ignorar la crítica. Consiste en desviar el tema de comentario hacia otros aspectos de la conversación y “no hacer caso” a lo que nos han dicho. Tratamos de no mostrar molestia por lo que hemos escuchado.
*Negar la crítica y argumentar la defensa de nuestro comportamiento. Si consideramos que la crítica es injusta podemos argumentar con razones claras y rebatir el comentario que nos están haciendo sobre nuestro comportamiento. De esta manera comunicamos a nuestro interlocutor que no es cierta ni adecuada la crítica que estamos recibiendo por los motivos justificados que tengamos.
*Disculpar nuestra conducta. Si en verdad hemos cometido una equivocación, hemos ofendido a alguien o provocado algún conflicto se reconocer la crítica y se pide disculpas al interlocutor. Para que sea efectiva la petición de disculpa debe ser sincera, y debe comunicarse la intención de que en lo sucesivo ya no volverá a ocurrir el comportamiento que ha originado la molestia o problema.
*Responder a la crítica con otra crítica. Es otra técnica de defensa pero resulta desaconsejable debido a los efectos negativos que produce en ambas partes, en quien acusa y en quien se defiende. Emplear el procedimiento de:”...y tú más” es algo que en la vida real y con personajes públicos estamos lamentablemente muy acostumbrados a escuchar. Responder con otra crítica deteriora las relaciones personales, favorece el arrebato emocional y se pierde el respeto.
Cuando rechazamos críticas injustas debemos hacerlo de modo asertivo, lo cual implica expresar nuestras razones, opiniones y sentimientos para expresar desacuerdo, pero sin descalificar ni ofender al interlocutor que las formula. Si deseamos tener más información sobre lo que nos están criticando solicitaremos cuantos detalles sean necesarios para argumentar mejor nuestra respuesta. Emplearemos un lenguaje adecuado y no descalificador.

1.4. TÉCNICAS ASERTIVAS.


Existen varias técnicas dirigidas a rechazar peticiones injustas y expresar molestia. Todas ellas funcionan como recursos dialécticos (dialogar y convencer a través de la palabra) en quien las usa y su uso exige un aprendizaje a través de prácticas sucesivas en las situaciones de interacción social.
*Banco de niebla. Esta técnica consiste en enfrentarse a las críticas pero sin negarlas, sin contraatacar con otras críticas. Consiste en parafrasear lo que dice la otra persona, a modo de repetición del significado de lo que dice. Se emplean expresiones ambiguas tales como: “Es probable que tengas razón”, “No dudo en que lo que dices pudiera ser o no cierto”.
*Disco rayado. Es una técnica para rechazar peticiones que consideramos inadecuadas y poco razonables, y ante las cuales no queremos acceder. En lugar de argumentar se emplea una expresión repetitiva ante cualquier petición del interlocutor. Lo hacemos serenamente y sin enfadarnos. Por ejemplo: “Deberías hacer lo que hacemos nosotros y fastidiar a ese compañero”, “lo siento, pero no”. Se repite la expresión sin necesidad de dar más explicaciones hasta que el interlocutor “abandona” la petición por “agotamiento”.
*Ignorar selectivamente. En ocasiones nuestro interlocutor puede formularnos una queja tan amplia que parece un alegato exposición extensa de razones) contra nosotros. Emplear esta técnica consiste en centrar la atención en solamente un aspecto muy concreto de lo que nos están diciendo, e ignorar el resto del contenido de la amplia crítica o comentario que nos han hecho en un principio. A unas cosas se responde y en otras se guarda silencio. Se contesta a lo que se considera justo y no se contesta a lo que se considera injusto u ofensivo. Se mantiene la conversación pero atendiendo selectivamente a lo que conviene.
*Técnica del sándwich. Esta técnica se emplea para “edulcorar” o suavizar un mensaje negativo. Consiste en hacer en primer lugar un comentario positivo sobre la otra persona o alguna cualidad o comportamiento, seguido del comentario negativo y finalizando con un comentario positivo. Por ejemplo: “Sé que eres una persona muy educada, aunque tus palabras me han hecho sentir mal, pero sé que no las has dicho a propósito”.
*Solicitar un cambio de conducta. Cuando alguien nos ha molestado con algún comentario o acción realizada se le pide que cambie su comportamiento siguiendo los siguientes pasos:
-Describir. Se describe la acción que ha realizado. Por ejemplo: “cuando estábamos en el grupo has hecho unos comentarios sobre mi manera de vestir”.
-Expresar. Se expresan los sentimientos negativos ocasionados por la molestia ocasionada. “Me has hecho sentir ridículo ante los demás, pasando una vergüenza horrible”.
-Informar. Decirle al interlocutor cual debe ser su conducta en lo sucesivo. “Espero que esto no vuelva a suceder otra vez y tengas la prudencia de evitar ridiculizarme”.
-Consecuencias. Se expresan las consecuencias positivas que tendrán lugar si la otra persona cambia su conducta. “Espero que continuemos siendo amigos si estás dispuesto a que no vuelva a suceder”.


2. LA EMPATÍA.


2.1. EN EL LUGAR DEL OTRO.


El término “empatía” procede de los vocablos griegos en, dentro, en él, en ello (sitio, persona, etc.), y de páthos, lo que se experimenta o siente, sufrimiento, infortunio, triste suerte, estado de alma, pasión.
La empatía considerada como la capacidad de la persona para ponerse en el lugar de otro, es entendida como parte integrante del desarrollo del razonamiento moral. Es una experiencia afectiva vicaria (imitativa) de los sentimientos de otra persona y forma parte de la conducta prosocial. Exige desarrollar la capacidad de toma de perspectiva que consiste en ponerse en lugar del otro, comprender sus pensamientos, sentimientos, motivos y conductas.
Son numerosas las definiciones que se han postulado sobre la empatía. En ellas está presente el conocimiento cognitivo y emocional de los demás. Veamos algunas:
*Identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de la otra.
*Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.
*Capacidad para diferenciar entre los estados afectivos de los demás y la habilidad para tomar una perspectiva, tanto cognitiva como afectiva respecto a los demás.
*Habilidad para comprender la situación del otro.
*Sentimientos orientados hacia otro, de preocupación, compasión y afecto sentidos como resultado de percibir el sufrimiento de otra persona.
*La atención que un individuo presta a otro en un suceso relevante (real o simbólico). Se vincula la experiencia de otra persona a nuestra propia experiencia y permite compartir el afecto.
*La toma de perspectiva social incluye la comprensión cognitiva de los sentimientos y motivaciones de otros. Es una destreza instrumental y es una experiencia expresiva.
*Un estado afectivo que brota de la aprehensión (asimilación inmediata de ideas o conocimientos) del estado emocional de otro y que es congruente (razonable, oportuno) con él.
Como resumen a las numerosas definiciones, podríamos considerar que la empatía es una habilidad cognitiva para reconocer y comprender los pensamientos, la perspectiva y los sentimientos de otro individuo. La empatía significa la experiencia imitativa de una emoción que es congruente o semejante (aunque no necesariamente idéntica) con la emoción que siente la otra persona. La empatía requiere.
1. La capacidad de discriminar e identificar los estados emocionales de los demás.
2. La capacidad de adoptar la perspectiva o el rol del otro.
3. La evocación de una respuesta afectiva compartida.
Los componentes 1 y 2 tienen un carácter cognitivo, mientras que el tercer componente presenta un matiz afectivo.
La expresión “ponerse” tan tópicamente empleada al hacer referencia a la empatía, debe entenderse como un conjunto de comportamientos de la persona caracterizados por comprender el estado emocional expresado por el interlocutor. Asó, por ejemplo, se podrían incluir comportamientos como:
a) Escuchar al interlocutor y obtener información (afectiva o no). Información que consta de muchos más datos que los suministrados en tiempo real (mientras la otra persona nos está relatando qué siente y cómo se encuentra), ya que se infieren más informaciones relativas a su vida personal que permiten un conocimiento más profundo o amplio.
b) Comprender su punto de vista, su opinión, la defensa de sus argumentaciones...
c) Adherirse a su estado de ánimo.
d) Compartir el estado emocional que la otra persona refleja.
e) Brindar apoyo a la otra persona mediante estrategias de ayuda y orientación o colaboración personal para afrontar y superar la dificultad, o trance (momento crítico y decisivo) que emocionalmente le esté afectando.
La empatía está relacionada con numerosos comportamientos que tienen que ver con la consideración, apoyo y ayuda hacia los demás, con la conducta prosocial. Según las investigaciones psicológicas, las personas que puntúan alto en empatía tienden a mostrarse menos agresivas, y presentan menor número de conductas antisociales.
La empatía requiere que la persona sepa diferenciar entre uno mismo y el otro, y que establezca una asociación entre las experiencias ajenas y las experiencias propias pasadas, en las que se haya experimentado una emoción o estado de ánimo similar.

2.2. LA CONDUCTA PROSOCIAL Y EL ALTRUISMO.


Bajo la denominación de prosociabilidad se incluyen conductas interpersonales de compartir, cooperar, dar, restituir, confortar... y una de ellas es la conducta altruista. La conducta prosocial incluye, pues, más contenidos que el altruismo, son todas aquellas conductas que pueden llevarse a cabo por una variedad de razones (y no solamente por el deseo de compartir y confortar a otros), incluyendo intereses personales, reconocimiento social y preocupación de por los demás. Es decir, además de beneficiar a la otra persona se consigue un beneficio propio.
La ayuda a los demás se considera conducta prosocial. Las acciones llevadas a cabo por una persona voluntariamente para ayudar y beneficiar a otros. Estas acciones están referidas a compartir algo, prestar apoyo y proteger. Ejemplo de ello es compartir objetos, vivienda, comida; se da apoyo en situaciones empáticas de comprensión de estados de ánimo; conductas de protección como dar cobijo, el voluntariado con personas desfavorecidas, etc.
Estas conductas prosociales, sin embargo, sí pueden realizarse desde una perspectiva de intereses personales, de reconocimiento social, de preocupación por los demás y que, a la postre, pueden redundar en beneficio mutuo, tanto para el que las recibe como acción como para la persona que se muestra “prosocial”.
Se consideran conductas prosociales las asertivas, de consideración hacia otras personas, la aceptación de los iguales, la comprensión de las diferencias, el autocontrol, las relaciones de amistad, de compañerismo, las conductas de cooperación...
El altruismo, como un estado emocional, está constituido por un conjunto de conductas de carácter positivo dirigidas a beneficiar voluntaria e intencionalmente a la otra persona, y no tienen ninguna finalidad de contraprestación ni obtención de beneficio alguno por la ayuda prestada. El comportamiento altruista está dirigido por pensamientos, actitudes y valores internos que están orientados a favorecer, ayudar, beneficiar a otra persona.
El altruismo es un comportamiento prosocial que se lleva a cabo por motivos o valores internos sin buscar ningún tipo de recompensan externa. Consiste en la ayuda voluntaria motivada por la preocupación hacia las necesidades y bienestar del otro, en situaciones en las que se produce una implicación emocional. La ayuda se ofrece bien de modo personal o por la petición expresa de alguien. El altruismo se opone al egoísmo.


3. ACTIVIDADES.


1. Define los siguientes conceptos: sarcasmo, crítica, asertividad, empatía, estilo pasivo, estilo agresivo, recursos dialécticos.
2. Vamos a escenificar un role play con cada una de las técnicas asertivas y de defensa de las críticas.
Seguiremos lo siguientes pasos:
*Por parejas se representa el siguiente papel:
-Interlocutor 1: le hace un comentario crítico (justo o injusto)) al interlocutor 2.
-Interlocutor 2: responde a la crítica empleando una de las técnicas descritas en la unidad.
*Se conceden unos minutos para que cada pareja prepare su diálogo (sobre un hecho real o simulado) y elijan el rol inicial a desempeñar: el de hacer la crítica o el de recibirla.
*El diálogo se prolonga durante unos minutos para que el resto del grupo identifique mejor qué técnica está empleando el interlocutor 2.
*Al terminar el rol play, los demás compañeros y compañeras hace comentarios sobre el diálogo observado.
*Se repite en caso necesario para mejorar la utilización de la técnica.
*A continuación se invierten los roles y quien ha hecho la crítica ahora la recibe.
*De nuevo se repiten los pasos anteriores.
*Puesta en común. Al terminar todas las parejas se hace un debate para exponer las ventajas y desventajas de utilizar una u otra técnica.
Técnicas: ignorar la crítica, negar la crítica y argumentar la defensa de nuestro comportamiento, disculpar nuestra conducta, responder a la crítica con otra crítica, banco de niebla, disco rayado, ignorar selectivamente, técnica de sándwich, solicitar un cambio de conducta.
3. ¿Qué técnicas de afrontamiento de críticas consideras que es mejor? ¿Por qué?
4. ¿Cómo te defiendes de comentarios y burlas de otro compañero o compañera cuando eso sucede?
5. ¿Qué problemas acarrea responder con otra crítica cuando recibimos un comentario negativo?
6. Localiza en Internet alguna ONG que preste ayuda a los demás. Explica cuáles son las acciones que desarrolla.
7. Trabajo cooperativo.
Diseñar una campaña solidaria de ayuda a los demás.
*se reparte entre el equipo las tareas a desarrollar para materializar y concretar la ayuda a los demás.
*cada componente o por parejas se encarga de una tarea concreta de la lista de sugerencias para el proyecto.


(AA.VV. Valores éticos 3 Eso. Editorial Ecir. Valencia. 2015. Vicenta LLorca Darias)

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La meta ideal de la filosofía sigue siendo puramente la concepción del mundo, que precisamente, en virtud de su esencia, no es ciencia. la ciencia no es nada más que un valor entre otros.

Autor: Edmund Husserl

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