LA FILOSOFÍA

 

1. LA ADMIRACIÓN COMO ORIGEN DE LA FILOSOFÍA.


Academia del Saber“Que la filosofía no es una ciencia productiva es evidente ya por los primeros que filosofaron. Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol y a las estrellas, y la generación del universo. Pero en que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por alguna utilidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y las relativas al descanso y al ornato de la vida. Es, pues, evidente que no la buscamos por ninguna otra utilidad, sino que, así como llamamos hombre libre al que es para sí mismo y no para otro, así consideramos a esta como la única ciencia libre, pues ésta sola es para sí misma [...] Así, pues, todas las ciencias son más necesarias que esta; pero mejor, ninguna” (Aristóteles. Metafísica)

2. DE LA CAVERNA PLATÓNICA A “EL SHOW DE TRUMAN”.


Para explicar lo que es la filosofía vamos a contar dos historias.
El mito de la cavernaLa primera tiene más de 2.300 años y la relata Platón en su obra República. Imagínate, nos dice, unos hombres encadenados desde muy niños en una cueva, de tal modo que no pueden girar la cabeza y tienen que mirar necesariamente hacia el fondo de la sima. Imagínate que, frente a la entrada de la caverna, hay un gran fuego, y entre el fuego y la entrada, un camino junto a un muro. Por el camino transitan viajeros que llevan sobre los hombros sus mercancías, entre ellas “figurillas de hombres y otros animales”, que sobresalen por encima del muro. A veces se paran a charlar frente a la cueva, otras, pasan de largo. Pues bien, nos dice Platón que para los pobres encadenados la realidad son las sombras de los objetos que los viajeros transportan y que el fuego proyecta hacia el fondo de la caverna por encima del muro, sombras a las que los prisioneros atribuyen los ecos de las voces de los viajeros. La realidad, para los prisioneros, no es más que sombras y ecos. Pero imagínate, continúa Platón, que uno de estos hombres encadenados es liberado y arrastrado fuera de la caverna. Al principio no sería capaz de ver, acostumbrados como tenía los ojos a la oscuridad, pero poco a poco comenzaría a distinguir, primero las sombras y los reflejos de los objetos en el agua, después los objetos mismos, hasta alcanzar a distinguir lo más difícil de ver: el sol y su luz que todo ilumina. Se daría cuenta de que había tomado por real lo que es solo su apariencia (su sombra), y de lo miserable que había transcurrido su vida hasta su liberación. Entonces, recordando a sus compañeros, se decidiría a volver a la caverna para liberarlos, pero ellos...Al escuchar esta historia que pone Platón en labios de su maestro Sócrates, su interlocutor, Glaucón, le dice: “Extraños son esos prisioneros”, y Sócrates replica: “Pues son como nosotros”.
El Show de TrumanLa segunda historia que queremos traer aquí es la de El show de Truman, película de 1998 dirigida por Peter Weir, que nos cuenta la historia de Truman Burbank, un niño elegido desde su nacimiento para ser el protagonista de un reality show que se emite las 24 horas del día sin interrupción y que expone al público todos y cada uno de los pormenores de su vida. Encerrado en un inmenso plató, rodeado de actores que interpretan los personajes que lo rodean- su mujer, su mejor amigo, etc.-, la existencia de Truman transcurre en el estilo propio de una vida feliz a la americana. Sin embargo, él no es feliz, porque sospecha que todo cuanto le rodea no es más que un montaje. Al final, Truman se enfrentará a los directores del reality show.
Entre la historia que contaba Platón y la película de Peter Weir hay muchas diferencias, por supuesto, pero también notables coincidencias:
• Las dos nos cuentan un viaje desde un mundo de apariencias, en el que las cosas no son lo que parecen, a un mundo de realidades, en el que las cosas sí son lo que parecen ser: un viaje de la mentira a la verdad.
• Las dos nos dicen que la vida verdadera es mucho más valiosa que la vida sustentada en la mentira, por muy ilusionante (y la palabra ilusión tiene el doble sentido de “ilusionar” y “mentir”) que esta pueda ser. El problema es que esto, si bien se intuye vagamente cuando se está sumergido en “las apariencias”, solo se sabe con certeza cuando se ha experimentado la “vida verdadera”.
• En las dos historias late la convicción de que en el ser humano (también en ti) hay lo que el filósofo español contemporáneo Xavier Zubiri llamaba “voluntad de verdad”. Los hombres y mujeres no queremos vivir en el engaño y preferimos la verdad, amamos el conocimiento y, por eso, y en esa misma medida, todos somos “filó-sofos”.
Concluyendo, la filosofía nace de la voluntad de verdad, del convencimiento de que, como decía Platón, solo la vida examinada, esa que rehúye las apariencias para anclarse en realidades, merece la pena.

3. EL TÉRMINO.


PlatónLa palabra filosofía proviene del griego y significa literalmente “amigo o amante (filos) de la sabiduría (sofía)”. Así pues, etimológicamente, la filosofía consiste en el deseo de conocer. Casi todas las culturas comparten este deseo. Sin embargo, cuando hablamos de filosofía, hablamos de una peculiar forma de saber: el que es racional, sistemático y crítico. Y este, según los estudiosos, no se ha dado desde siempre y en cualquier lugar, sino que tiene fecha de nacimiento.
Es tradicional situar el nacimiento de la filosofía en unas coordenadas espacio-temporales muy concretas: Jonia (colonia griega en Asia Menor), siglo VI a.C. En ese momento y lugar, el ser humano observa lo que le rodea, maravillado y extrañado, pero por primera vez convencido de la existencia de una explicación racional capaz de desvelar el orden y el sentido oculto de todo ello. En ese momento podemos hablar de la aparición de la filosofía.
Se atribuye a Pitágoras de Samos el haber sido el primero en emplear el término “filósofo”, al lanzar un paralelismo entre la situación del espectador de los juegos olímpicos y la condición del “amante del saber”. A diferencia de los atletas, que buscan la fama y la gloria, o los comerciantes, que van allí movidos por el lucro, nos encontramos con aquellos otros, los espectadores, que acuden a los juegos simplemente para contemplar, deseosos de conocer y entender cuanto tiene lugar en la arena.
Con Platón, siglo y medio después, el concepto de “filósofo” servirá para contraponerlo al de “sabio”, atributo del que presumían los llamados “sofistas”, destacados expertos en oratoria y retórica , por otro lado, defendían que no existían verdades absolutas. Platón los califica de falsos filósofos y afirma que la labor que caracteriza la auténtica filosofía es la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza.

4. DEL MITO AL LOGOS.


4.1. EL MITO.
Los mitos constituyen uno de los primeros intentos del ser humano de hacerse cargo del mundo que le rodea: explicar y dominar la naturaleza y, también, comprender quién es él mismo. Este tipo de narraciones ocupó un lugar importante en la evolución cultural de muchos pueblos, entre ellos el griego, porque les proveyó de sus primeras descripciones y explicaciones del mundo: de su entorno natural, de los fenómenos atmosféricos, de las principales costumbres, de la vida de ultratumba, etc.
Veamos algunos de los rasgos que comparten los mitos:
*Recurren a personajes legendarios, por ejemplo, dioses y héroes del Olimpo. En el mito, las fuerzas de la naturaleza están personificadas y divinizadas (antropomorfismo).
*Son relatos imaginativos o fantásticos. Aunque el conocimiento mítico se basa en una atenta observación de la naturaleza y en la captación de los problemas fundamentales de la existencia humana, sus explicaciones no son racionales, pues no se justifican ni demuestran. Los mitos no recurren a leyes precisas y comprobables, sino a la voluntad caprichosa de los dioses, de sus disputas y amores. Así, en la Grecia arcaica el cambio de estaciones se atribuía a los estados de ánimo de Deméter (diosa de la agricultura), motivados por la ausencia o el regreso de su hija Perséfone.
*El autor del mito es siempre desconocido y colectivo, al contrario de las teorías científicas o filosóficas. Los mitos no son fruto de la creación consciente e intencionada de una persona concreta a quien se le puedan atribuir, sino que son consecuencia de una formación lenta, espontánea y popular.
*Poseen un carácter tradicional y acrítico. Como los mitos son anónimos y, además, normalmente no están escritos, se transmiten de padres a hijos. Los miembros de una cultura reciben el cuerpo de conocimientos que forma el sistema mitológico y lo aceptan, pero no participan activamente en su formación. De esta manera, no suelen revisarse ni criticarse. Se aceptan y asumen tal como vienen dados por la tradición.
En este mundo en que prevalecen las explicaciones míticas y fantásticas de lo real, con sus dioses y sus héroes, los rituales son una manera de enfrentarse y relacionarse con el mundo. Los sacerdotes son los portadores de este saber oculto, mágico, que permite hacer frente a las caprichosas fuerzas naturales, desde las enfermedades hasta los sucesos naturales. Podemos ver en la magia una forma de manipulación de la naturaleza.
Para poder conocer la voluntad divina era frecuente que los griegos visitaran los oráculos, lugares sagrados donde los dioses revelaban sus intenciones y cuyos mensajes eran también interpretados por los sacerdotes.

Origen de la Filosofía occidental

4.2. DEL MITO AL LOGOS.
La filosofía surge como un tipo de conocimiento distinto al mitológico, en torno al siglo VI a.C., con los pensadores de la escuela de Mileto. Por ello, el origen de la filosofía suele caracterizarse con la expresión “el paso del mito al logos”. No existe, sin embargo, un acuerdo entre los investigadores sobre las razones por las que la filosofía y el pensamiento racional aparecen en Grecia y no antes o en otro lugar. A continuación presentamos algunas de ellas:
*El milagro griego. Defendida por John Burnet, considera que el pensamiento racional apareció sin origen previo gracias a la genialidad de los griegos.
*Como resultado de la evolución del pensamiento mítico .Según Francs Macdonald Conford no todo en el mito es arbitrario, sino que constituyen también un intento intelectual de acercarse a la realidad y darle sentido. Por ello, no hay una barrera estricta entre mito y filosofía, sino que constituirían dos formas sucesivas y complementarias de conocimiento.
*Debido a factores culturales y económicos. Las polis griegas fueron una organización política de pequeños estados independientes. La experiencia de democracia, la prosperidad económica estimulada por el comercio, y el uso popular de un alfabeto fonético, que permitía reproducir por escrito el habla de la calle, supusieron una explosión cultural y de la vida pública.
Lo cierto es que, exista o no una relación real entre una y otra forma de pensamiento, si anteriormente la realidad era explicada por medio de narraciones fabulosas, ahora los datos que nos llegan a través de los sentidos empiezan a ser racionalizados según principios o leyes. Los fenómenos u objetos del mundo dejan de entenderse como producto de la voluntad de los dioses y comienzan a ser comprendidos según su naturaleza. Con el pensamiento filosófico se trata de analizar la observación de la naturaleza (physis) por medio del logos, el cual se caracteriza por su carácter:
-Racional, porque se basa en argumentaciones lógicas y en observaciones de la experiencia. La filosofía no se limita a señalar que las cosas son de una determinada manera, sino que trata de descubrir por qué son precisamente así.
-Sistemático, ya que exige que sus afirmaciones estén relacionadas y jerarquizadas, de forma que la explicación de cuestiones particulares se base en la de aspectos más generales. En filosofía, los conocimientos están ordenados y, dentro del sistema que forman, no se admiten incoherencias.
-Crítico, pues no admite nada sin un examen racional y sostiene que todo conocimiento puede ser rechazado si se argumentan razones.

5. LAS CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA.

Las características del saber filosófico son las siguientes:
-Es un saber reflexivo porque se acerca a la realidad y a la verdad a través de nuestras capacidades racionales, en busca de soluciones a los problemas que preocupan al ser humano.
-Es un saber abierto porque, aunque el objetivo de la filosofía sea encontrar la verdad última de las cosas, considera que muchas de sus propuestas son un proceso abierto y no definitivo a la verdad.
-Es un saber racional porque busca respuestas que se adapten al entendimiento humano. Esta característica lo diferencia de otro tipo de planteamientos, como el mito o la religión.
-Es un saber global, integrador y unitario, frente a la ciencia, que es más bien un saber parcial, sectorial y especializado. Este hecho obedece a que la filosofía debe explicar la totalidad de todos los seres desde sus más profundos y fundamentales principios, mientras que la ciencia busca los medios más adecuados para llegar a unos fines determinados.
-Es un saber radical porque trata de acercarse a lo más esencial en cuestiones difíciles tales como el sentido de la existencia humana y la libertad, el problema del bien y del mal, etc. Estas cuestiones representan "problemas radicales" que, además, no tiene respuestas absolutas.
-Es un saber práctico porque trata de orientar la acción humana, de alguna manera, a partir de una serie de principios. Se manifiesta en la filosofía ética, de forma individual, y en la filosofía política, en un plano colectivo.
-Es un saber sistemático porque trata de ordenar los distintos ámbitos de la realidad y de la experiencia humana.
-Es principalmente un saber crítico porque refleja y analiza la mentalidad de una época. Así pues, muestra un cierto rechazo a los dogmatismos, a las verdades y creencias que impone la sociedad y que se admiten de forma automática e inconsciente.
Desde sus inicios la filosofía pretende oponerse a las verdades compartidas tradicionalmente y a los mitos. Se eleva por encima del sentido común que deja al mundo tal cual es sin cuestionarse su origen o su legitimidad. La filosofía es un saber que indaga, más allá de lo establecido, lo dado, lo inmediato y perecedero.
A través de la capacidad crítica que inspira a la filosofía se han mostrado los límites de las teorías científicas; se han presentado los desequilibrios y el desarraigo que genera la tecnología en relación con la naturaleza y con los seres humanos; se han desaprobado el poder y sus excesivos afanes de control social y se han señalado los propios errores y carencias mediante la autocrítica.
El estudio del saber filosófico guarda una estrecha relación con su propio desarrollo histórico. Por tanto, la filosofía también es:
-Un saber analítico porque analiza los fundamentos de todo lo que considera y nunca se limita a aceptarlos de forma ingenua.
-Un saber universal porque es un saber racional alcanzable a todas las metas de las personas.
-Un saber normativo porque trata de ofrecer propuestas, constituidas a través de la crítica, que orienten la transformación individual y colectiva de la realidad, es decir, que sirvan de guía, de norma en lo individual, y en lo colectivo, aquellos modos de convivencia que favorecen el intercambio público de razones: la democracia.
-Un saber histórico porque se va realizando a través de la constante revisión crítica de su saber, a través de la autocrítica histórica. Es un conocimiento siempre revisable y nunca terminado. Además, está influido por los factores socioculturales de cada época y lugar.

6. ORIGEN DE LA FILOSOFÍA OCCIDENTAL.


La filosofía nace en el siglo VI a C. en Grecia (Asia Menor) como un intento racional de explicar fenómenos que acontecen en la naturaleza, al promocionar las propias capacidades humanas y al alejarse de las explicaciones míticas que hasta entonces predominaban en esta cultura. El origen de la filosofía occidental aparece ligado, pues, a la civilización griega, en concreto a su primer pensador Tales de Mileto (siglo VII-VI a. C.). Frente a las explicaciones de la realidad de carácter mítico y religioso, este filósofo nos ofrece por primera vez una explicación basada en la razón.
Mileto era una importante ciudad comercial de la Grecia “asiática” situada en la costa de Anatolia, y que hoy forma parte de Turquía. Algunas características explican el hecho singular de que la filosofía naciera aquí:
*Los griegos eran comerciantes, viajeros y emprendedores, que estaban en contacto con dos imperios: Persia y Egipto. Dos culturas con amplios conocimientos en astronomía, matemáticas, medicina...Sus viajes les permitieron comprender la diversidad cultural, conocer tradiciones distintas, alimentar su curiosidad y favorecer una actitud abierta ante lo nuevo y lo distinto.
*Comprendieron la importancia de alcanzar el conocimiento del mundo, intentando descubrir las leyes que regían la naturaleza. El mundo pasó a ser visto como un cosmos ordenado por leyes que podían ser desveladas por la razón. Una de las primeras preocupaciones filosóficas fue comprender qué es la realidad, lo que ellos llamaban la physis, y el origen o principio constitutivo de la misma, el arjé.
*Había nacido la escritura, que potenciaba la elaboración y transmisión de un pensamiento reflexivo y abstracto. Se había generalizado el uso de la moneda.
*La religión griega no poseía unos textos sagrados fijos ni un estamento sacerdotal con poder político, lo que favoreció la aparición de un pensamiento racional que dejaba de recurrir a los mitos para explicar la realidad.
El mito explicaba la realidad de un modo poético sin necesidad de corroborar la verdad de lo narrado, Por otro lado, el logos, el pensamiento racional, requiere investigación y razonamiento basados en argumentos. El paso del mito al logos, es el paso de las explicaciones fundadas en la imaginación y la tradición a las explicaciones racionales.
*Vivían en ciudades estado o polis, en las que nobles y guerreros no eran ya la clase social más importante. Buscaban formas de gobierno democráticas en las que había tres principios básicos para la vida en la ciudad y la política:
-La isegoría o igualdad de derecho a la palabra en las asambleas.


-La parresía, “decirlo todo” y, por extensión, “hablar libremente”


-La isonomía o igualdad ante la ley.


Ciertamente en este “todos” no estaban incluidos ni las mujeres ni los esclavos ni los extranjeros, pero para el reducido grupo de ciudadanos a los que alcanzaba suponía una fuerte conciencia de libertad. La naturaleza de las leyes que rigen la vida de los seres humanos, el nomos, estimuló el crecimiento de la filosofía.
*Primaba la búsqueda de la verdad apelando a la propia capacidad de los seres humanos. Era un deseo compartido por los primeros historiadores, filósofos, médicos y científicos que enriquecieron la cultura del mundo griego. La filosofía suponía superar el temor reverencial y la inseguridad, hacer frente a la desorientación teórica, que no ayuda a la vida práctica. Vencer la resignación ante las dificultades requiere comprender el mundo. La realidad era algo que se podía entender gracias a la razón. Esta es la manera propiamente humana de estar en el mundo.

7. LAS FILOSOFÍAS NO OCCIDENTALES.


En la misma época en que comienza la filosofía en Grecia, surgen en otros contextos culturales otras figuras que plantean más o menos los mismos problemas y ofrecen respuestas que tienen algo en común con los griegos. Comienzan un combate contra el mito y una apuesta por la racionalidad, un deseo de sentido diferente, en el que el individuo, con su conciencia personal, busca otro modo de abordar las grandes preguntas que ocupan la vida humana.
La filosofía nace más o menos al mismo tiempo: en China enseñan Confucio y Lao Tsé; en la India escriben los Upanishad y comienza su enseñanza Buda; Zaratustra habla en Persia del combate entre el bien y el mal, dando paso a una concepción profundamente monoteísta; los profetas, Elías, Isaías y Jeremías, profundizan en la comprensión de la religión de Abrahán y de Jacob; y Parménides, Heráclito, Sócrates y Platón consolidan la filosofía griega.
Todas son distintas maneras de abordar una reflexión de un mayor nivel de abstracción, con un método propio y unos temas específicos. Algunos filósofos consideran totalmente imposible comparar las diferentes tradiciones, dado que cada tradición filosófica parte de distintos marcos de referencia o creencias profundas, modos de investigación y conceptos, o porque son tradiciones complejas y diversas.
Pero podemos encontrar contribuciones que se comparten y otras en las que existe una gran distancia. Además, como también ocurre dentro de la tradición filosófica occidental, podemos entender lo que los filósofos de otro contexto cultural quieren expresar, pero no estar de acuerdo con lo que proponen.
7.1.LA FILOSOFÍA CHINA.
La filosofía china se inicia más o menos al mismo tiempo que la occidental, hacia el siglo VI a.C. Los autores fundamentales son Lao-Tsé, del que no se sabe mucho, y Confucio, cuya vida se conoce bien. Tras ellos hubo un período denominado la época clásica de la filosofía china, con más de cien escuelas. A finales del siglo III a.C., los emperadores adoptaron el taoísmo y el confucianismo como doctrinas oficiales:
_*El taoísmo busca la armonía, centra su interés más bien en lograr el equilibrio entre dos grandes principios en permanente conflicto, pero también complementarios, el yin y el yang. La misión del filósofo es encontrar el adecuado equilibrio de ambos principios en cada situación, en un proceso que llama el “camino” (tao), que lleva al orden espontáneo de la naturaleza y a la armonía, que es negada por los gobiernos que imponen un orden injusto a los seres humanos.
El taoísmo se manifiesta como filosofía y como religión y recurre a una forma de pensamiento basada en la introspección y la observación, alejada con frecuencia del pensamiento conceptual de la filosofía.
_*El confucianismo se centra en los problemas sociales y políticos y busca desarrollar una ética del buen gobierno gracias a la cual se alcanzará un orden social justo. Se concibe la sociedad como una extensión de la familia. La persona encuentra su plenitud formando parte de la sociedad y cumpliendo el papel que en ella le corresponde. Defiende una sociedad claramente jerarquizada. Para estas dos corrientes, era fundamental alcanzar un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, que se lograba siguiendo el orden del universo, que la reflexión filosófica permitía descubrir. El conocimiento de ese orden es el que proporciona la sabiduría.
7.2. LA FILOSOFÍA EN LA INDIA.
_*Hinduismo. La doctrina más antigua es la recogida en los Vedas, pero la elaboración que muestra una mayor proximidad con la filosofía es la que se produce entre los siglos VII y III a.C., presente en una serie de textos llamados Upanishad.
Aunque va profundamente unida a la religión, en la mayor parte de las corrientes puede ser considerada como una filosofía genuina cuyo objetivo fundamental es superar el sufrimiento que los seres humanos padecen a lo largo del ciclo de reencarnaciones. La meditación filosófica permite superar la ignorancia, descubrir el orden cósmico y, alcanzando un nivel superior de conciencia, superar las causas de la infelicidad.
_*El budismo. Es una de las doctrinas que ha tenido mayor difusión, fundada por Sidarta Gautama, Buda, en el siglo V a.C. El objetivo es, igualmente, superar el sufrimiento del ser humano, cuya raíz está en el deseo. Apagar el deseo se logra a través de la meditación y la práctica, que constituyen el camino para romper la cadena de samsaras (ciclos del nacimiento, vida, muerte y reencarnación), llegando al estado de no retorno, el de la iluminación y el nirvana.
Las diferentes escuelas budistas ofrecen distintas interpretaciones de las doctrinas del fundador, quien no escribió nada. Los textos que recogen sus enseñanzas fueron redactados mucho después de su muerte, distancia que ha favorecido esa diversidad de corrientes. Fue posiblemente en China y Japón donde el budismo alcanzo mayor aceptación. Su aspiración a ser doctrina universal dirigida a todos los seres humanos no ha ido acompañada de ningún tipo de proselitismo, y la diversidad de doctrinas no ha sido interpretada en general como algo negativo que debe ser superado.
7.3.LA FILOSOFÍA ÁRABE.
Poco después de la expansión del islam, entre los siglos IX y XIV, grandes pensadores musulmanes desempeñaron un papel decisivo en la transmisión y recuperación de la filosofía griega. En lugares tan distantes como Persia y Damasco, elaboraron su pensamiento Al-Kindi,Al-Farabi, Avicena, Averroes, junto a los cuales destaca un pensador judío que compartió el contexto cultural y social del mundo islámico, Maimónides.
Recuperaron y tradujeron textos fundamentales del pensamiento filosófico griego, que luego, fundamentalmente en la Escuela de Traductores de Toledo, fueron traducidos al latín para difundirse en las universidades europeas. Enriquecieron además el pensamiento griego con reflexiones novedosas. La filosofía era solo una parte de su trabajo, pues hicieron también valiosas aportaciones en otros ámbitos del saber humano. Dedicaron asimismo atención a la relación entre filosofía y religión, y su compatibilidad.

8.FILOSOFÍA Y CIENCIA.

Mafalda y la Filosofía
                                           Mafalda y la Filosofía

8.1 LA FILOSOFÍA COMO FUNDAMENTO.
A lo largo de la historia de la filosofía se han ido perfilando las diferencias entre las distintas ramas del saber:
*Los pensadores griegos mantenían una visión unitaria del saber humano, que se buscaba en diversos ámbitos y con diversos procedimientos, pero sin romper la perspectiva de lograr la sabiduría gracias a los distintos esfuerzos por comprender racionalmente la realidad.
*A lo largo de la Edad Media se ofrecieron diferentes clasificaciones de las diversas ramas del conocimiento humano, en las que siempre tenían cabida la filosofía y las ciencias naturales.
*En la Europa del Barroco tenemos filósofos de elevada categoría, como Descartes, Pascal y Leibniz, que también hicieron importantes contribuciones a la matemática, y lo mismo se puede decir ya en el siglo XX con Russell y Whitehead.
Descartes, en el siglo XVII, expone la célebre metáfora del árbol del conocimiento. La filosofía, más en concreto la metafísica, constituye las raíces del árbol del conocimiento, mientras que la física es el tronco y el resto de los saberes son las ramas que van saliendo del tronco. Para percibir la utilidad de la filosofía, dice Descartes, tenemos que ir a los frutos que aparecen en las ramas, y no en las raíces ni en el tronco. Y la rama más perfecta, de las tres principales (medicina, mecánica y moral), es la moral, que, presuponiendo un conocimiento completo de todas las otras ciencias, es el último grado de la sabiduría.
En sus reglas del método, Descartes insiste en que es fundamental esforzarse en acrecentar la luz natural de la razón, para que en cada circunstancia de la vida el entendimiento muestre a la voluntad el camino que debe seguir.
Al igual que el arquitecto, el filósofo debe construir el edificio del conocimiento sobre bases sólidas, lo que exige rechazar todo aquello que pueda ser dudoso y aceptar como punto de partida aquello de lo que no se puede dudar. De ese modo será posible tener confianza en la capacidad de la razón humana para buscar la verdad, construyendo el edificio del conocimiento paso a paso, a partir de ideas claras y distintas.
8.2.SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE LA CIENCIA Y LA FILOSOFÍA.
*A finales de la Ilustración, ciencia y filosofía toman caminos divergentes; incluso los propios filósofos admiten que hay que separar ciencia y filosofía. Hume propone ya quemar los libros de metafísica. Kant admite, siguiendo a Hume, que la metafísica no es posible como ciencia. Comte declara que la filosofía, la metafísica en concreto, pertenece a un estadio superado del conocimiento, que debe dejar paso a las explicaciones aportadas por las ciencias naturales, en especial la física, la biología y, sobre todo, la sociología.
Desde entonces tiene cierta aceptación la idea de que la filosofía no es más que un conjunto de especulaciones que hacen los seres humanos a la espera de que la ciencia encuentre algún día la respuesta. Según avanzan las ciencias, el papel de la filosofía queda más reducido.
*En la actualidad, el avance del conocimiento nos lleva a plantear el problema de otro modo. Resulta imposible que una sola persona, por preparada que esté, aborde la solución de los problemas que debe resolver el ser humano. Se hace necesaria, por tanto, la colaboración de especialistas diversos, algunos procedentes de las ciencias naturales y otros de la filosofía.
Los científicos aportan los conocimientos que alcanzan gracias a la aplicación del método científico. Los filósofos contribuyen a clarificar los conceptos más generales y a establecer una visión global en la que las diferentes piezas encajan para ofrecer una comprensión general de la solución aportada. La filosofía se posiciona como un saber de frontera, se sitúa en los límites de las otras disciplinas y da un paso más.

9.LA FILOSOFÍA EN LA SOCIEDAD Y LA POLÍTICA.


9.1. EN LA GRECIA ANTIGUA.
En el siglo V a.C. en las polis griegas existía una tendencia a organizar la vida política con criterios democráticos. Eso fue especialmente evidente en la Atenas de Pericles, momento en el que podemos situar el “siglo de esplendor” de la filosofía griega.
No obstante, hubo constantes luchas y cambios, por lo que los períodos democráticos podían ser seguidos por períodos en los que dominaba una oligarquía, una aristocracia o una tiranía. Esa aspiración democrática favoreció la libertad de expresión y el espíritu crítico, requisitos fundamentales para la práctica de la filosofía.
La importancia de la deliberación pública acerca de los asuntos que afectaban a la vida de la ciudad favoreció el desarrollo de la argumentación. Era fundamental argumentar bien para conseguir que las propias propuestas fueran aceptadas. Era necesario conocer a fondo el arte de razonar, la lógica de las buenas razones.
Los sofistas centraron sus reflexiones en los problemas relacionados con la vida social y política, y también con el uso de la argumentación. Ellos trabajaban enseñando el arte de la argumentación, la retórica. Sin embargo, en ciertos casos habían confundido las buenas razones, propias de la argumentación, con el arte de persuadir y convencer, empleando recursos retóricos dirigidos más a las emociones que a la razón. Así buscaban convencer sin preocuparse realmente de tener o no tener razón o de distinguir entre ideas verdaderas y puras apariencias.
9.2 EL CASO DE PLATÓN.
Sócrates se enfrentó radicalmente a los sofistas, porque presumían de ser sabios y se consideraban capaces de enseñar la argumentación y la virtud, cuando en realidad eran ignorantes y no se guiaban por la justicia. Sócrates defiende que solo desde el reconocimiento de la propia ignorancia se puede empezar el camino de descubrir la verdad. El que se cree sabio deja de hacer preguntas y de reflexionar críticamente sobre la realidad.
Platón, su discípulo, elabora algo más el punto de vista de Sócrates y lo expone en una potente alegoría, dedicada en parte a su maestro: el mito de la caverna. Este mito representa el camino desde la ignorancia hasta el conocimiento del bien, hasta la ciencia. Platón lo representa con una cueva en la que hay hombres encadenados que solo ven sombras y no la realidad. El ser humano vive encadenado por los prejuicios de la sociedad, sumido en la ignorancia más absoluta, ya que termina confundiendo las apariencias con la realidad.
La tarea del filósofo es romper con las cadenas que lo mantienen en la ignorancia. Para ello, inicia un duro camino de conocimiento que lo lleva a salir de ese mundo de sombras para acceder al mundo en el que descubre la verdadera realidad. Su misión es volver al fondo de la caverna para ayudar a sus conciudadanos a descubrir la ignorancia en la que viven.
Ciertamente corre el riesgo de que le pase lo que a Sócrates: que los ciudadanos lo maten precisamente por intentar liberarlos.
Quizá por eso, Platón aporta otra importante metáfora: la alegoría del rey filósofo, que en parte lo aleja de los planteamientos democráticos. La sociedad no funcionará bien hasta que los gobernantes no sean filósofos y los filósofos sean gobernantes. Solo las personas que han recibido una completa educación, cuya cúspide es la filosofía, pueden gobernar, porque solo ellas tienen el adecuado conocimiento de la justicia.
Según Platón, la aristocracia parecía la mejor fórmula de gobierno. Y la filosofía se convirtió en pieza clave de la aristocracia. En el siglo XX. K. Popper criticó con dureza este planteamiento de Platón, considerando que atentaba directa y duramente contra la sociedad abierta. Popper añadió que Platón había distorsionado la apuesta de Sócrates a favor de una sociedad abierta y democrática.
9.3LA ILUSTRACIÓN.
Los pensadores ilustrados del siglo XVIII apostaron por una estrecha vinculación de la práctica filosófica con la democracia y, más en concreto, con el espíritu abierto y crítico frente a los dogmas cerrados y la intolerancia. Kant, explicando qué es la Ilustración, los resumía como una sociedad que ha llegado a la mayoría de edad, en la que los ciudadanos piensan por sí mismos con un total espíritu crítico.
La corriente iniciada por los ilustrados estableció una relación estrecha entre la práctica filosófica y la apuesta por unas sociedades democráticas. Para ellos, el filósofo debe ser una persona que ejerza críticamente el uso de la razón y que quiere vivir en una sociedad democrática.
9.4.EDAD CONTEMPORÁNEA.
En los siglos XIX y XX se produjeron numerosos conflictos nacionales e internacionales que culminaron en varios regímenes totalitarios y en las dos guerras mundiales. Estos siglos tan convulsos también se reflejaron en el pensamiento filosófico. En los comienzos del mundo contemporáneo, Hegel comparaba a la filosofía con la lechuza de Minerva, que levanta el vuelo al atardecer. La reflexión filosófica, para Hegel, aparecía siempre detrás de los acontecimientos y reflexionaba sobre ellos, orientando así a la sociedad hacia su plenitud.
Sin embargo, su discípulo Marx afirmó que la filosofía solo hablaba del mundo, olvidando que lo importante era cambiarlo. La filosofía, y en concreto la filosofía hegeliana, se convertía para él en parte de la ideología de una sociedad controlada por la clase dominante y encargada de justificar la injusticia existente. Su papel era similar al del opio: adormecer la conciencia crítica de los ciudadanos, para hacerles aceptar de buena gana una injusta situación social. La filosofía debía ser sustituida por una rigurosa y científica crítica de la economía política, comprometida con la lucha de los trabajadores.
Nietzsche, pensador posterior a Marx, apuntó también a un compromiso mayor de la filosofía con el cambio de la sociedad. Había que “filosofar a martillazos” para demoler el viejo orden burgués. Algunos críticos vieron en su filosofía, o en algunas interpretaciones quizá sesgadas de la misma, un planteamiento que sirvió de alimento al nazismo. Uno de los más grandes filósofos del siglo XX, inspirador de profundas reflexiones filosóficas, Heiddegger, fue más allá y defendió claramente el nazismo alemán en su momento de esplendor y posterior caída.
Sin embargo, pensadores como Stuart Mill o Bakunin, en el siglo XIX, o Dewey, Arendt o Habermas, en el siglo XX, entre otros muchos, entendían la reflexión filosófica en el desarrollo de una sociedad democrática. Por eso, estos autores han señalado la importancia de que la educación incluya la práctica de la filosofía para que las personas aprendan a pensar de manera crítica, creativa y cuidadosa, lo que es un requisito necesario, aunque no suficiente, para avanzar hacia sociedades más democráticas. Algunos reclaman la presencia de la filosofía en la educación primaria y la propia UNESCO ha defendido la enseñanza de la filosofía como una escuela de libertad.

10. LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA.


10.1.ÉPOCA ANTIGUA.
Comienza con la aparición de la escritura y termina con la caída del Imperio Romano de Occidente. La filosofía antigua, cuyos máximos representantes son Sócrates, Platón y Aristóteles, se circunscribe entre el siglo VI a.C. y el siglo III. Suele dividirse según la problemática de la que se ocupa en sus diferentes etapas. Así podemos distinguir cinco períodos:
Período cosmológico (filosofía de la naturaleza). Durante esta etapa (siglo VI a.C.) se trata de hallar el principio o los principios constitutivos que expliquen el origen de la naturaleza. Así pues, la filosofía es entendida como la ciencia universal y a sus primeros pensadores se les denomina “físicos”, dada su preocupación por los problemas relativos a la naturaleza o fisis. A esta labor se dedican:Tales , Anaximandro, Anaxímenes, Parménides, Pitágoras, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo y Demócrito. Estos pensadores se engloban en los llamados “presocráticos”.
Período antropológico (filosofía del ser humano). En este período (siglo V a.C.) el ser humano comienza a reflexionar sobre sí mismo y deja momentáneamente de prestarle atención a la realidad exterior. Ahora el punto central de su preocupación es la vida humana, en lugar del mundo que lo rodea. En este período destacan los sofistas y Sócrates. Los sofistas no se consideraban filósofos y dieron un giro ético y político a la filosofía. Entre los sofistas encontramos a Protágoras y a Gorgias que enfatizan la retórica como el arte del convencimiento y la eficacia para persuadir y conmover mediante la palabra. Sócrates, su contemporáneo, combatió su relativismo, al defender la universalidad del bien.
Período de los grandes sistemas (epistémico-ontológico). Con Platón y Aristóteles la filosofía griega llega a su pena madurez y, en adelante, todo el pensar filosófico llevará de una u otra manera su sello. Estos dos pensadores se ocuparon de todos los grandes temas de esta disciplina: el ser, el conocimiento, la cosmología o física, la ética, la política y la lógica (este último en el caso de Aristóteles). Además, crearon dos grandes sistemas: el idealismo, en el caso de Platón, que atribuye valor real a las ideas, y el realismo de Aristóteles que se basa en el valor de la experiencia sensible.
Período helenístico (filosofía ética). En esta etapa se sitúan dos corrientes filosóficas: el epicureísmo y el estoicismo (siglos IV-III a.C.). El epicureísmo fue una escuela fundada por Epicuro de Samos que sostenía que el placer es el principio y el fin de la vida feliz, mientras que lo malo es aquello que nos produce dolor. El estoicismo fue una escuela fundada por Zenón de Citio, aunque quien destacó por Séneca. El ideal de los estoicos es “vivir de acuerdo con la naturaleza”. Para ello se deben dominar las pasiones. Este período representa, además, un cambio del sentido de la filosofía, que se convierte en un modo de vida, una actividad que puede procurar la felicidad terrena. El motivo principal de este giro fue la crisis histórica del mundo antiguo.
Período religioso (neoplatonismo). Representa el último período de la filosofía antigua y su característica fundamental es un fuerte sentimiento místico y un anhelo religioso de salvación. Destaca el pensador Plotino.
10.2. LA FILOSOFÍA MEDIEVAL.
Con el fin del imperio romano (siglo V), y una vez consolidado el cristianismo como religión oficial de sus antiguos territorios, se inicia la llamada Edad Media. Durante este período se entendió que la función de la filosofía era fundamentalmente la de ayudar a clarificar el significado de la doctrina teológica cristiana, por lo que buscó explicaciones complementarias, a través del ejercicio racional, a las enseñanzas de las Sagradas Escrituras, consideradas verdades inapelables.
La primera escuela filosófica cristiana medieval recibe el nombre de patrística, y su principal figura es san Agustín de Hipona. En sus obras tratará todas las cuestiones que se van a convertir en temas fundamentales de este período: la relación entre razón y fe, la iluminación y el amor como vía de conocimiento, el libre albedrío, el concepto de tiempo, etc. Según el obispo de Hipona, es necesario “creer para entender”: fe y razón están llamadas a colaborar, pero partiendo de la preeminencia de la fe sobre la razón. Ahora bien, creer es algo razonable, de modo que la razón prepara el camino de la fe, y una vez se alcanza esta fe, ayuda a profundizar en el sentido de la revelación.
A partir del siglo XII, la filosofía de Aristóteles fue reintroducida en la Europa cristiana a través de traducciones y comentarios de autores árabes (Averroes, Avicena). Ideas aristotélicas como las del orden y la finalidad aplicadas a la naturaleza fueron asimiladas por el pensamiento cristiano, y dieron lugar al movimiento conocido como escolástica, cuyos principales representantes fueron santo Tomás de Aquino y Duns Escoto. Santo Tomás presentará cinco vías para argumentar racionalmente a favor de la existencia de Dios, pues entenderá que a Dios se puede llegar tanto a través de la razón como de la fe (que en ningún caso pueden contradecirse mutuamente). No obstante, habrá algunas verdades que solo son accesibles mediante la fe, como por ejemplo el misterio de la Trinidad.
En el siglo XIV, el fraile franciscano Guillermo de Ockham, máximo exponente del nominalismo, criticó uno de los principios básicos de la escolástica, la existencia real de los universales. Para Ockham, los conceptos genéricos son creaciones humanas que nos permiten ordenar el mundo, pero no tiene sentido atribuirles auténtica entidad. Lo único que existe realmente son los individuos particulares, siendo los nombres simples convenciones humanas para referirse a tales objetos. Por ejemplo, la bondad como tal no existe, es un mero nombre o en todo caso una abstracción mental, lo que sí existen son las acciones buenas concretas que realizamos.
10.3. RENACIMIENTO Y FILOSOFÍA MODERNA.
A partir del siglo XV se generalizó en Europa el movimiento conocido como Renacimiento, una corriente de renovación cultural inspirada en los clásicos griegos y latinos. Aunque persiste una visión cristiana del mundo, este período se caracteriza por el humanismo: se sitúa al hombre en el centro de la reflexión filosófica como ser natural e histórico que se realiza a través del cultivo de las artes y las ciencias.
El nuevo auge de la investigación científica propiciará la revolución científica protagonizada por Copérnico, Kepler y Galileo, entre otros, También fue una época de intensa reflexión política, con la creación del género de la utopía. Nicolás de Cusa, Pico della Mirandola, Giordano Bruno, Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro y Francis Bacon son figuras fundamentales del pensamiento renacentista.
Heredada del Renacimiento es la filosofía de la Modernidad (siglos XVII-XVIII), orientada de modo principal hacia la teoría del conocimiento, es decir, el estudio de los procesos y límites de la razón humana. Surgieron así dos escuelas filosóficas de planteamientos diferentes, la racionalista y la empirista.
El racionalismo (Descartes, Malebranche, Leibniz, Spinoza) sostuvo la superioridad de la razón sobre los sentidos para alcanzar el conocimiento. Según los racionalistas, si la ciencia se limitaba a lo experimentable, la filosofía debía ir más allá, en busca de los primeros principios del conocimiento, solo alcanzables por la razón. Como modelo de conocimiento, los racionalistas escogieron las matemáticas, cuya estructura aplicaron al mundo físico, sentando así las bases metodológicas de la ciencia moderna.
El empirismo (Hobbes, Locke, Berkeley, Hume) mantenía que la razón debía tomar siempre como punto de partida los datos de los sentidos, pues de lo contrario nada garantizaba que sus especulaciones pudieran ser verdaderas. Según los empiristas, cuando nacemos nuestra mente no posee ningún contenido, es una hoja en blanco, y a partir de la experiencia adquirimos los contenidos con los que ha de operar nuestro entendimiento.
Durante el Siglo de las Luces (siglo XVIII) hasta 160 ilustrados franceses intervendrán en la producción de una de las grandes obras de la humanidad, La Enciclopedia, la primera enciclopedia moderna, bajo la dirección de Diderot y D´Alembert. Colaborarían en ella, entre otros, Montesquieu, Rousseau o Voltaire. En esta obra se ofrecía una nueva visión de la vida, que rompía con las creencias tradicionales. La intención era fomentar la libertad de pensamiento y el espíritu crítico, como veremos en Kant, el principal ilustrado alemán, con su “sapere aude” ( atrévete a saber).
Los ilustrados reclamarán la emancipación del hombre y su salida de la “minoría de edad” en la que lo había sumido la tradición. En su cuestionamiento del Antiguo Régimen plantarán las semillas de las futuras revoluciones que tendrán lugar en el último tercio de siglo. Ya en la primera mitad del siglo XIX, el Romanticismo alemán representado por Goethe supondrá una exaltación de la libertad y el sentimiento, frente a los rígidos esquemas de la Ilustración. Fichte, Schelling o Hegel serán los filósofos más destacados del idealismo alemán. Las revoluciones liberales del siglo XIX se inspirarán en este movimiento artístico y cultural.
10.4. LA FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA.
A pesar de la diversidad de corrientes y tendencias, lo que define a este período es su talante crítico y su actitud de sospecha y denuncia. Destacan fundamentalmente el marxismo, el psicoanálisis de Freud y el vitalismo de Nietzsche. Pero estos no son los únicos movimientos o teorías en filosofía a partir del siglo XIX.
La fenomenología surge como reacción frente al exagerado cientificismo del siglo XIX. Su principal aportación es situar al sujeto, al yo, en el centro del conocimiento y considerar que la filosofía debe ser una descripción de la realidad fenoménica, no la física y cuantificable de la ciencia, sino la que se muestra tal y como es a la conciencia. Su representante es, entre otros, E. Husserl (1859-1938).
El existencialismo se desarrolla en un momento histórico de especial crudeza y desarraigo: el período de las dos guerras mundiales, y la tensa Guerra Fría que las sucedió. Se caracteriza, sobre todo, por la creencia radical en la libertad y el desarraigo del ser humano, así como por la convicción de que su existencia sólo tendrá el sentido que él decida darle. Su máximo representante es J.P.Sartre( 1905-1980).
El estructuralismo surgió como método de estudio de las ciencias humanas, basado en el convencimiento de que la cultura, el lenguaje, la historia...forman sistemas y que estos deben estudiarse analizando su estructura. La expansión de este método y las consecuencias que de él se desprenden lo han convertido en una corriente filosófica caracterizada por proclamar la próxima desaparición del ser humano en el estudio de las ciencias humanas, al estar el ser humano supeditado a la estructura. Su máximo representante es C. Lévi-Strauss (1908-2009).
La hermenéutica se caracteriza por reivindicar que los acontecimientos y ámbitos de lo humano no pueden conocerse mediante una descripción objetiva, sino que requieren una comprensión o interpretación (hermenéutica) inevitablemente subjetiva. Sus representantes son H. Gadamer(1900-2002) y P. Ricoeur (1913-2005).
La Escuela de Frankfurt surgió como reacción a un mundo tecnificado, en el que las prioridades eran exclusivamente la eficacia y la productividad, al coste que fuera. Por el contrario, esta corriente propone una crítica radical precisamente de la técnica, la ciencia, el consumismo, la cultura masificada...,es decir, de todo aquello que contribuye a deshumanizar nuestra sociedad. Sus representantes son M. Horkheimer( 1895-1973), T. Adorno(1903-1969) y J. Habermas(1929).

11.LA MUJER Y LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA.


La relación entre la mujer y la filosofía se puede entender en dos direcciones complementarias: la aportación de la mujer a la filosofía y el tratamiento recibido por la mujer en la filosofía. En ambos casos hay que tener en cuenta que la situación de la mujer no es esencialmente distinta a la que mantiene en otros aspectos de la cultura, como la ciencia, la política, la música, la técnica, etc. Podemos decir que la mujer ha sido discriminada también en el campo de la filosofía.
11.1.MUJERES EN LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA.
Hipatia(siglos IV-V) fue la primera mujer de la que sabemos que se dedicó a la filosofía. Su pensamiento se encuadra en el neoplatonismo, siendo conocida también por sus estudios en matemáticas y medicina.
Mary Wollstonecraft(siglo XVIII) mantuvo un feminismo radical para su época, además de discutir con Rousseau sobre el concepto de educación.
Harriet Taylor( siglo XIX) se dedicó a cuestiones filosóficas sobre la defensa de la igualdad entre mujeres y varones. Así, señaló que, a veces, la caballerosidad es una forma de encubrir la idea de que las mujeres son seres inferiores y débiles. Por ello necesitan ayuda y protección especiales, lo que justificaría su sometimiento a los varones.
En el siglo XX destaca Edith Stein, alemana de ascendencia judía, convertida al cristianismo y asesinada en las cámaras de gas del nazismo. Bajo la influencia de Husserl, intentó construir una “metafísica completa” que superara todo dogmatismo. En su obra Ser finito y ser eterno pretendió realizar una síntesis entre temporalidad y eternidad, razón y experiencia, finitud e infinitud.
Simone de Beauvoir es otra pensadora del siglo XX, encuadrada en el movimiento existencialista. En su obra El segundo sexo defiende que no tiene sentido plantearse una “esencia” femenina, pues varones y mujeres son lo que se hace, se construyen a sí mismos según los actos que eligen realizar. Más allá de las diferencias de género, es preciso reconocer que el mundo está constituido e impulsado por seres humanos.
Simone Weil es una pensadora francesa de difícil caracterización. Su pensamiento se expresa con frecuencia en anotaciones cortas, a modo de aforismos, y gira en torno a temas religiosos con cierta influencia mística.
Carol Gilligan ha construido una “ética del cuidado” basada en los valores de la compasión y la responsabilidad por los demás. Tales valores son tan indicativos de la madurez moral como la justicia y la autonomía propuestas por L. Kohlberg.
Finalmente, María Zambrano es una pensadora española, discípula de Ortega, que ha desarrollado la noción de “razón poética”. La entiende como una especie de intuición intelectual capaz de sondear el espíritu humano con mayor profundidad que la razón discursiva.
11.2.EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO SOBRE LA MUJER.
Si exceptuamos el pensamiento feminista, desarrollado básicamente en el siglo XX, podemos afirmar que las mujeres no han sido tenidas en cuenta en la filosofía, ni de la forma adecuada ni con la intensidad suficiente. Da la impresión de que las mujeres fueron invisibles para muchos de los grandes autores de la filosofía.
Ahora bien, según algunas posiciones más radicales, no está claro qué es mejor: recibir un tratamiento negativo o no recibir ninguno. Pues entre ambas posiciones ha oscilado con frecuencia la consideración de la mujer en la filosofía.
Es verdad que hay excepciones importantes, entre las que cabe destacar a John Stuart Mill.
Stuart Mill, en su obra La servidumbre de la mujer, defiende expresamente la igualdad entre los sexos, siendo uno de los primeros defensores del derecho a voto de las mujeres.
Pero este ejemplo no oculta que en la filosofía no ha habido neutralidad respecto a los sexos. Esto se muestra en autores tan relevantes como Aristóteles, cuando usa el término anthropos(hombre, en sentido genérico) de forma que no puede aplicarse a las mujeres; o cuando Kant, en ocasiones, habla de “seres racionales” en contextos exclusivamente masculinos, pareciendo excluir a las mujeres del ámbito de la racionalidad. Estos ejemplos apuntan a que ciertos usos lingüísticos han excluido y aún siguen marginando a las mujeres.
Otra tendencia del pensamiento filosófico ha sido relacionar el concepto hombre-varón y la noción de lo “masculino” con la racionalidad y la cultura, con el ámbito de lo público, mientras que el concepto de “mujer” y la idea de lo “femenino” se relaciona, casi en exclusiva, con la emoción y la naturaleza, es decir, queda reducido al ámbito de las relaciones privadas. De este modo las mujeres han sido consideradas incapaces de participar en los asuntos públicos en general y en la política en particular, como es el caso de Rousseau y Hegel.
Por estos motivos, se plantean en la actualidad dos grandes líneas de reivindicación feminista.
• La que aspira a la igualdad entre varones y mujeres, más allá de las diferencias de género;
• Y la que reivindica la diferencia como la categoría fundamental según la cual han de regirse todas las relaciones entre los seres humanos.
Por último, apuntaremos que los movimientos feministas actuales conectan estrechamente con problemas de alcance planetario, como la ecología, la defensa de los derechos humanos, los resultados de la globalización, etc.

12. SENTIDO Y NECESIDAD DE LA FILOSOFIA.


12.1.EL ESCÁNDALO DE LA FILOSOFÍA.
Son varios los aspectos que han llevado a los detractores de la filosofía a hablar de escándalo filosófico apoyándose en algunas de las siguientes críticas:
a) La falta de acuerdo en la metodología, en los presupuestos y en las diversas teorías explicaría la variedad de corrientes filosóficas contradictorias.
Después de siglos de actividad filosófica, no parece haber progreso significativo, ya que, a menudo, el pensamiento de un autor no supone la superación del pensamiento de autores anteriores, sino que puede constituir un cambio de perspectiva radical o un rechazo total de las conclusiones a las que se había llegado. La filosofía, además, no parece llegar a resultados positivos como la ciencia. Las preguntas y los problemas que se plantean quedan abiertos y sin solución definitiva.
b) Su carácter residual. Aunque la filosofía empezó siendo una forma de de saber universal que abarcaba todos los ámbitos de conocimiento, con el tiempo, fueron desgajándose del gran tronco común las actuales ciencias específicas: la física, la psicología, la sociología, la lingüística...Para algunos pensadores, lo que todavía forma parte de la filosofía son futuras ciencias que aún no han logrado la madurez suficiente para independizarse.
c) La futilidad de sus problemas. Para algunos pensadores, los problemas filosóficos son sutiles pasatiempos carentes de importancia; es decir, complejas discusiones acerca de cuestiones que no tienen ninguna relevancia en la vida práctica o en el avance del conocimiento científico.
d) Su hermetismo. Por un lado, porque el empleo de una terminología muy especializada la convierte en una actividad reservada a los doctos y especialistas. Y, por otro, por el carácter insoluble de las cuestiones de las que se ocupa, ya que, a pesar del profundo interés que suponen para el ser humano cuestiones como la relación mente-cuerpo, la verdad, el más allá..., parece imposible darles una solución satisfactoria.
A pesar de este desacuerdo, hay algo común en los planteamientos filosóficos. Es lo que se ha llamado la actitud filosófica, que nace de la admiración y el asombro.
12.2. VIGENCIA DE LA ACTITUD FILOSÓFICA.
Éstas son las principales características de la actitud filosófica y las que hacen que la filosofía siga teniendo el mismo valor y actualidad que tuvo en la cultura griega:
-Problematizadora. Aunque el pensamiento filosófico ha ido variando, siempre se ha caracterizado por ser una manera peculiar de abordar los problemas, más que de resolverlos. Precisamente, el valor de la filosofía no reside en las respuestas que proporciona, sino en las preguntas que formula.
-Universalista e interdisciplinaria. No se limita a un cierto ámbito, sino que trata de abarcar toda la realidad. La filosofía sirve para establecer uniones entra las distintas ciencias, entre la ciencia y la vida cotidiana....Por ello Rorty, filósofo estadounidense, considera al filósofo como “un intelectual de uso múltiple”, porque no tiene problemas que sean exclusivos de su disciplina.
-Crítica. La filosofía sigue atacando los problemas desde su raíz, sin dar nada por supuesto. Intenta descubrir las manipulaciones ideológicas, los errores...porque la filosofía pretende la emancipación del ser humano de cualquier esclavitud cultural, económica......
-Clarificadora. Muchos de nuestros problemas se deben a una comprensión deficiente de nuestro lenguaje. Por ello, como decía Wittgenstein, la filosofía debe ser una actividad consistente en el análisis conceptual.
-Práctica. Aunque la filosofía te parezca tremendamente abstracta, su interés es orientarnos en la vida. Por ello decimos que la filosofía es un arte de vivir y que, si no sirve para la vida, no sirve para nada. Como todos queremos acertar en nuestra manera de vivir, y evitar así el sinsentido y la desgracia, necesitamos un saber que no admita nada por supuesto y que nos pueda orientar y conducir a tierra firme.

13.LAS NUEVAS PRÁCTICAS FILOSÓFICAS.


En los últimos treinta años un número creciente de filósofos están llevando a cabo una serie de actividades que no son enteramente nuevas en filosofa, que recibieron dicha denominación por parte de la UNESCO en el congreso celebrado en el 2006 sobre “La filosofía. Una escuela de libertad”. Se trata de diversas prácticas filosóficas que los filósofos ya habían desarrollado en diferentes momentos de la historia y que ahora se han querido recuperar. Entre otras encontramos: el asesoramiento filosófico a particulares, los cafés filosóficos y la filosofía para niños.
13.1.ASESORAMIENTO FILOSÓFICO A PARTICULARES.
Si bien ya se efectuaba en la época clásica, como actividad profesional comienza modernamente con el filósofo Gerd Achenbach en 1981. Es una actividad que consiste en realizar una o más sesiones con un filósofo asesor o una filósofa asesora, con la finalidad de efectuar una revisión en profundidad acerca de la propia filosofía de vida. El objetivo es el de introducir al cliente en la reflexión crítica acerca de su manera particular de sentir y pensar, para examinar, conjuntamente con él, en qué medida esta juega a favor o en contra de sus intereses y deseos legítimos de felicidad y realización personal. El papel del asesor o asesora es, por tanto, el de facilitar, a través de un diálogo abierto y respetuoso, que el cliente adquiera una mayor autocomprensión de su propia circunstancia, mejorando así su capacidad de toma de decisiones y su autonomía personal.
13.2. CAFÉS FILOSÓFICOS.
También llamados cafés socráticos. Son debates abiertos al gran público, moderados por un filósofo o filósofa, que habitualmente tras una breve presentación invita a los asistentes a participar en la sesión razonando sus propios puntos de vista sobre el tema de debate. Los inició Marc Sautet en el café Des Phares de París en 1992 y de allí pasaron a otras ciudades y países. Hoy en día se celebran en espacios muy diversos y los temas de debate están planteados de manera que no se requieran conocimientos especializados de filosofía para poder participar.
13.3.FILOSOFÍA PARA NIÑOS.
Siguiendo la idea de Epicuro de que “nadie es demasiado joven para empezar a filosofar”, Matthew Lipman diseñó un programa para introducir a los niños, las niñas y los jóvenes en el pensamiento filosófico a partir de cuentos y materiales diversos. Dado el éxito del programa, numerosos profesionales de la educación se han formado en él y cada vez son más las escuelas que han incorporado dichos contenidos.

AA.VV. Filosofía 1. Editorial Edebé. Barcelona.2015.
AA.VV. Filosofia 1. Editorial Casals.Barcelona. 2015.
AA.VV. Filosofía. 1º Bachillerato. Editorial Mc Graw Hill. Madrid. 2015.
Vicenta Llorca.                  

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La filosofía responde a la necesidad de hacernos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida.

Autor: Miguel Unamuno

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