LA MUERTE DE MARX (1818-1883)

 Al parecer Marx tuvo una larga y dolorosa relación con la enfermedad. Durante la redacción de El Capital (1860-1866), padeció lo que en varias cartas describe como “abominable catarro, inflamación de los ojos, vómitos de bilis, reúma, dolores agudos de hígado, estornudos, mareos, tos persistente y peligrosas pústulas”.Las pústulas le provocaban “terribles dolores” y había momentos en que cubrían “todo su cadáver”. Eran especialmente virulentas en sus genitales, lo que le provocaba un evidente malestar. Eso por no mencionar la pleuresía y el tumor de pulmón que acabó matándole.

 El último decenio de la vida de Marx fue un periodo de constantes enfermedades y de interminables viajes en busca de una cura para sus muchas dolencias. Eso le llevaba a pasar largas temporadas en diferentes instituciones en Austria, Alemania, Suiza, Francia, Argel y a los no tan exóticos destinos de Ventnor en la isla de Wight de las islas del canal de la Mancha, a Easbourne y a Ramsgate. Parece que la lluvia perseguía a Marx doquiera que fuese, incluso en Argel y en Monte Carlo.

 Durante sus últimos años fue haciéndose una persona cada vez más políticamente irritable, y estaba demasiado deprimido para emprender un trabajo en serio. Marx se sintió destrozado por la muerte de su amada esposa, Jenny, en 1881, y de su primera hija, y su favorita, a la que puso el mote de “Jennychen”, dos meses antes de morir él. No obstante, su final fue bastante pacífico, ya que se quedó dormido en una butaca. Como escribe Engels en su oración fúnebre, con una ramplonería no intencionada:

            “el 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, el mayor pensador vivo dejó de pensar”

 Marx fue enterrado en la misma tumba que su mujer, en el cementerio de Highgate, al norte de Londres. Su tumba, que durante mucho tiempo ha sido lugar de peregrinación, está adornada con letras de oro que forman la famosa undécima tesis sobre Feuerbach:

            “Hasta ahora los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo de diversos modos. Sin embargo, de lo que se trata es de transformarlo”.

 Marx fue proclamado por un amplio margen el filósofo más importante del mundo en una votación efectuada en el canal Radio 4 de la BBC en julio de 2005.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.

Buda (563 AC-486 AC) Fundador del budismo.

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