INTRODUCCIÓN

Capitulo 1 de ARISTÓTELES

1.1 El filósofo

Con Aristóteles, la filosofía griega llega  a su plena madurez, hasta tal punto que desde entonces comenzará su decadencia. Podemos decir que, después de él, la filosofía griega nunca volverá a alcanzar una altura semejante. Aristóteles es –junto con Platón- la figura más grande de la filosofía griega y una de las más grandes de la historia.

 Aristóteles no era un griego puro, sino un macedonio, aunque con fuertes influencias griegas. Nació en Estagira en el año 384 a.n.e. Su padre, Nicómaco, era médico y amigo personal del rey de Macedonia, Amintas II. Algunos estudiosos señalan que es posible que la profesión de su padre influyera en el joven Aristóteles despertando su interés por las cuestiones físicas y biológicas. Tenía 18 años cuando entró en la escuela de Platón en Atenas y allí pasó 19 años, como estudiante primero y como profesor después, hasta que su maestro murió. Durante todo ese tiempo estuvo muy unido a Platón y, a la vez, mantuvo con su maestro un profundo desacuerdo. Cuando Platón murió Espeusipo pasó a dirigir la Academia y Aristóteles salió de Atenas rumbo a Misia donde permaneció tres años, y se casó con Pythias. Más tarde, muerta su esposa, volvió a casarse con Herpyllis madre de su hijo Nicómaco. También estuvo en Mitilene, en la isla de Lesbos. Hacia el año 343, Filipo de Macedonia lo invitó a encargarse de la educación de su hijo Alejandro, que tenía entonces trece años. La influencia de Aristóteles sobre el joven príncipe debió ser grande, se sabe que no estaban de acuerdo en la fusión de la cultura griega con la oriental, que Aristóteles no creía conveniente. En el año 334 volvió a Atenas y fundó su escuela. En las afueras de la ciudad, en un bosquecillo consagrado a Apolo Licio y a las Musas alquiló varias casas, que habían de pasar a convertirse en el Liceo. Allí, mientras paseaba, impartía charlas a sus alumnos sobre las cuestiones filosóficas más profundas, por eso se llamaron los “peripatéticos”. Por las tardes explicaba a un mayor número de personas interesadas temas más sencillos relacionados con la ética y la política. Aristóteles escribió sobre muchísimas cosas. Reunió un material científico incalculable, lo que le permitió hacer avanzar de un modo increíble el saber de su tiempo. A la muerte de Alejandro Magno, en el año 323, se levantó en Atenas un profundo sentimiento anti macedónico que resultó hostil a Aristóteles: fue acusado de impiedad, y no quiso –dijo- que la ciudad pecara por tercera vez contra la filosofía –se refería a la persecución a Anaxágoras y a la muerte de Sócrates-; y se trasladó a la isla de Eubea, donde la influencia macedonia era fuerte, y allí murió en el año 322, a la edad de 62 años.

 

  Mitilene es la capital de la isla de Lesbos. Esta pequeña isla del mar Egeo  es famosa por dos razones: la primera es que en ella se encuentra el Monte Olimpo, morada de los antiguos dioses y monte sagrado para los griegos; la segunda es que allí, en el siglo V a.n.e, vivió la poeta Safo cuyos versos de amor homosexual  se cuentan entre los más importantes de la antigüedad.  Nuestro actual término lesbianismo procede de esta circunstancia.

 

1.2 La situación de la filosofía               

  Desde Tales y los primeros filósofos jonios hasta Platón el problema de lo uno y lo múltiple; el problema de lo permanente y lo cambiante, había supuesto una preocupación constante. Durante todo este dilatado período, al menos tres siglos, los intentos por resolver esta cuestión habían sido muy numerosos, pero no todos ellos resultaron convincentes. Conciliar el Ser y el cambio no resultaba tarea fácil. Platón fue el último de los filósofos que hemos estudiado que intentó dar una respuesta al problema. Sin duda su doctrina es una de las más satisfactorias pero aún tendría que ser analizada y discutida por su más avanzado discípulo: Aristóteles.  Resumiendo mucho podemos decir que Platón dividió el mundo en dos realidades:

  •  La realidad de las Ideas, que no cambian, son eternas e indestructibles y constituyen el mundo verdadero.
  •  El mundo de las apariencias, de lo que percibimos por los sentidos, y que es un mundo cambiante.

  Un mundo de creencia pero no de ciencia.Este dualismo platónico fue propuesto para resolver el dilema presocrático (Heráclito – Parménides) entre el cambio y el Ser. Aunque sabemos que Aristóteles admiraba intelectualmente a su maestro y compartió con él muchas de sus teorías, la idea de que la esencia de las cosas estuviera fuera de las cosas mismas (en el mundo de las Ideas) no le convencía. Para que veamos la admiración que sentía por su maestro podemos leer las siguientes palabras de Aristóteles sobre Platón:

A quien los malvados no tienen ni siquiera el derecho de alabar, y que se mostró en su vida y en sus enseñanzas como ser bueno y dichoso a la vez.

  A pesar de su admiración, a Aristóteles no le gustaba la idea de que la esencia de las cosas estuviera fuera de las cosas mismas. La verdad es que Platón mismo, en su vejez, encontró algunos problemas a su teoría y escribió un diálogo que llamó Parménides, como el filósofo, en el que analiza las consecuencias que se según de su doctrina. Aristóteles tenía un talante del todo distinto al de su maestro y, aunque sus interese eran en gran medida los mismos, su manera de abordar los problemas fue radicalmente distinta. Mientras que Platón consideró el conocimiento sensible como pseudo-conocimiento (doxa), Aristóteles llegó a formular un pensamiento que parte de las realidades percibidas por los sentidos y profundiza desde estas a lo más profundo del Ser. Aristóteles se basará en la observación directa del mundo material y no en las Ideas para construir su pensamiento. Al igual que su maestro Aristóteles cree que es posible conocer lo que son las cosas, que podemos descubrir la esencia de las cosas pero mientras que para Platón las esencias están fuera de la naturaleza, para Aristóteles hay que buscarlas en la naturaleza misma, en las mismas cosas.

  Aristóteles mantiene que, aunque compleja, sólo existe una realidad, que las esencias no existen separadamente, sino que son conceptos abstractos que nuestra inteligencia elabora a partir de los datos que nos ofrecen los sentidos. Para él lo sensible y lo inteligible no son dos mundos, sino dos grados de conocimiento de un único mundo real. Desde este planteamiento Aristóteles emprende el proyecto de tratar de dar respuesta a los dos grandes problemas del mundo griego:

  • El problema del cambio.
  • El problema de lo uno y lo múltiple

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