EL ANÁLISIS

En nuestra sociedad actual la información nos llega a raudales. Tenemos tanta, que a menudo no sabemos cómo administrarla. Y para que esta sociedad pase de ser la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento es necesario seleccionar tal información. Hemos de saber escoger o discriminar entre diferentes informaciones o fuentes de información, y para ello tendremos que analizar todo el caudal de las mismas que nos llega.
El análisis es el procedimiento mediante el cual distinguimos y descomponemos las partes de un todo, entendiendo y explicando al mismo tiempo la función que cada parte tiene en el todo. Analizar la información que nos llega implica:
*Distinguir el sentido o la relevancia de cada uno de los datos que me llegan.
*Decidir si me interesa o no y por qué.
*Decidir si me parecen datos fiables o no y por qué.
En filosofía, analizar consistiría en descomponer los problemas filosóficos en elementos más simples, lo cual nos permitirá conocer mucho mejor su sentido. No es extraño, pues, que se cite a veces a Sócrates o a Aristóteles como los primeros filósofos analíticos (método analítico clásico). También se destaca el valor analítico del método de Descartes (método analítico moderno). En la segunda mitad del siglo XX la filosofía analítica constituye una de las principales propuestas del pensamiento contemporáneo, con Russell y Wittgenstein (método analítico contemporáneo).
Todo lo cual se puede aplicar al clásico ejercicio escolar del análisis de texto. A diferencia del resumen, que consiste básicamente en transmitir abreviadamente el contenido esencial del texto, el análisis consistirá en explicar dicho texto: el contenido y su estructura argumentativa.
1. Hay que destacar las ideas y conceptos que en él se expresan; y también explicar las relaciones que existen entre esas ideas, conceptos, es decir, su estructura argumentativa.
2. Siempre hemos de distinguir lo esencial de lo secundario.
3. En el análisis hemos de dejar clara la distinción entre las partes del texto, es decir la estructura.
4. Hay que tener también presente que la estructura lógica de un texto, su estructura argumentativa, no tiene por qué coincidir con su presentación literaria.
Otras cuestiones prácticas para proceder al análisis son las siguientes:
*Debemos comenzar con una lectura atenta buscando el significado de los conceptos y la estructura lógica del mismo. Hemos de prestar atención a los párrafos en que se divide el texto, así como a los signos de puntuación.
*Releer el texto tantas veces como sea necesario hasta estar completamente seguros de haber determinado su sentido y estructura.
*Esquematizar el texto destacando sus implicaciones lógicas. Ello nos permite comprobar el grado de comprensión del mismo que hemos alcanzado.
*Prestar especial atención a los conectores de las frases para ver los consecuentes y los antecedentes.
(Muñoz Redón J. y Güell Barceló M. Historia de la filosofía. 2º Bachillerato. Programa Praxis. Competencias para el siglo XXI. Editorial Octaedro. Barcelona. 2009).

La filosofía puede ser descrita como el estudio experimental o empírico, y de las relaciones que se derivan de lo empírico con lo a priori.

Autor: Samuel Alexander

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