LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN EN LA CIENCIA ACTUAL

  Desde su formulación hace más de ciento cincuenta años, la teoría de la evolución se ha ido revisando una y otra vez, de tal forma que su estudio se ha extendido hoy a los más diversos campos de las ciencias biológicas y cosmológicas.

http://lospeliagudos.wordpress.com/about/La investigación de las ciencias biológicas se ha centrado, en primer lugar, en la forma como se produce la evolución y ha originado dos teorías- la teoría puntuacionista y la teoría endosimbiótica- como alternativas a la teoría sintética. En segundo lugar, se ha ocupado del origen de la vida cuyo estudio, una vez establecida su emergencia de la materia, se desplaza a la investigación de las ciencias físicas.
1.    La teoría del equilibrio puntuado.
Uno de los aspectos fundamentales de la teoría de Darwin fue el gradualismo, es decir, la evolución gradual y lenta de las especies, por lo que generalmente no hay grandes saltos en la evolución. Este aspecto fue recogido por la teoría sintética  y ha dado origen a un intenso debate en la comunidad científica a partir del último tercio del siglo XX.
Los geólogos norteamericanos S. Jay Gould (1941-2002) y N. Eldredge(1943) criticaron que la teoría sintética afirmara, sin pruebas, el gradualismo darwinista cuando la evidencia del registro fósil claramente lo contradecía. Así, se observa que muchos organismos permanecen inalterables durante millones de años y desaparecen bruscamente, dando paso a la aparición repentina de nuevos organismos. Apoyándose en esta evidencia, ambos autores propusieron, en 1972, la teoría puntuacionista.
La teoría del equilibrio puntuado entiende el proceso evolutivo no como un cambio gradual, lento y constante, sino como cambios bruscos y rápidos que rompen, de forma puntual, períodos muy largos de inmovilidad evolutiva. La idea de una evolución rápida, sin embargo, ya había sido recogida en la teoría sintética por las investigaciones de E. Mayr, aunque no es menos cierto que la mayoría de sus colegas la habían ignorado a favor de la visión gradualista de Darwin.
2.    La teoría endosimbiótica.
La teoría de la endosimbiosis (define la asociación íntima de dos seres vivos de especies diferentes, de la que los dos organismos resultan beneficiados) fue formulada, en 1967 por la microbióloga estadounidense L. Margullis(1938-2011) y afirma que el mecanismo fundamental de la evolución no son las mutaciones en el genoma, sino la unión entre organismos distintos, lo que ella llama endosimbiosis. En su teoría, la asociación entre bacterias (células procariotas que son las que no tienen núcleo y su material genético está disperso en el citoplasma) fue la causa que dio origen a las células eucariotas (cuyo material genético está incluido en un núcleo) y la unión de estas a la complejidad y diversidad de todos los organismos. Margullis afirma que “la vida independiente tiende a juntarse y a resurgir como un nuevo todo en un nivel superior y más amplio de organización”.
La teoría sintética y la teoría endosimbiótica se diferencian en que para la primera, la mutación de los genes determina los nuevos organismos; para la teoría endosimbiótica, los organismos, al unirse por su mutuo beneficio, generan los cambios genéticos más importantes de la especie. Las mutaciones aleatorias, sean nocivas, beneficiosas o neutras, son, según esta teoría, cambios que afectan a los individuos, pero que no son el origen de nuevas especies.
Finalmente, cabe destacar la contribución de L. Margullis al desarrollo teórico que, en los últimos años, ha tenido la llamada hipótesis de Gaia, planteada en 1969 por J. Lovelock. Esta hipótesis pone en tela de juicio el principio darwinista de la adaptación de los seres vivos al medio. No es la vida la que se adapta al medio, sino la vida misma, la biosfera, la que- a partir de la interacción de unos seres con otros-, genera y regula las condiciones que hacen que el medio sea adecuado a la vida. Esta hipótesis considera la Tierra como un único organismo, un macroorganismo, resultante de la interacción de todos los seres que lo integran. Es esta interacción la que mantiene el equilibrio del planeta y posibilita las condiciones que en cada momento requiere la vida.
3.    El origen de la vida.EVOLUCIÓN
Las tesis defendidas por Margullis y Lovelock afirman que la evolución es un proceso en el que la vida se encuentra íntimamente relacionada con la materia. Sus argumentos han venido, así, a enriquecer el debate que, sobre el origen de la vida y de la materia, se mantiene abierto desde hace más de cincuenta años en el seno de la comunidad científica.
Hacía ya muchos años, en 1860, que L. Pasteur (1822-1895) había demostrado de modo irrefutable que ningún microbio podía originarse por generación espontánea, sino que provenían de gérmenes precedentes. Sus experimentos habían logrado superar la teoría de la generación espontánea, vigente desde Aristóteles; sin embargo, también reforzaba la explicación tradicional que, basándose en las palabras de Aristóteles- “todo ser vivo procede de otro ser vivo”-, defendía el origen divino de la vida.
La teoría de la evolución había logrado probar la falsedad de la teoría fixista en relación con los seres vivos y había demostrado que el creacionismo era una explicación inadecuada. Sin embargo, iniciado el siglo XX, ambas teorías, fixismo y creacionismo, siguieron manteniendo su fuerza explicativa en relación con el origen del universo y de la vida. Estas teorías no acabarían de superarse hasta la formulación de la teoría del origen inorgánico de la vida y de la teoría del big bang.
*La teoría del origen inorgánico de la vida fue defendida por A. Oparin (1894-1980). Afirma que la vida surgió de la materia inerte a partir de las condiciones que había en la tierra y en la atmósfera primitivas.
El año 1953, S. L. Miller (1930-2007) la confirmó, aunque solo parcialmente, de forma experimental. Simuló en el laboratorio las condiciones de la Tierra en sus orígenes e identificó la presencia de los primeros elementos necesarios para la vida, los aminoácidos.
Si bien todos los intentos de “construir” la vida en el laboratorio han resultado estériles hasta hoy, la teoría del origen inorgánico de la vida ha logrado establecer en buena medida la certeza de que la vida es el resultado de la evolución química superando así la explicación creacionista de su origen.
*La teoría del big bang afirma que el universo es una realidad espaciotemporal que surgió hace quince mil millones de años a partir de  una gran explosión conocida como “big bang”. En expansión desde su inicio, el universo no ha cesado de propiciar, a partir de realidades simples, la emergencia de realidades cada vez más complejas hasta hoy.
Actualmente, la química prebiótica (parte de la química que estudia la materia inorgánica) parece la ciencia más capacitada para responder a muchas de las incógnitas que guarda el origen de la vida. Algunas de sus respuestas contemplan su posible origen en la materia arcillosa; otras, en las fuentes cálidas de los fondos oceánicos; otras, incluso, como la hipótesis de la panspermia, al desplazar al espacio su procedencia, posponen el problema de su origen real. A falta de conocer el “¿cómo sucedió?”, hoy la ciencia nos lleva a la convicción de la respuesta sobre “¿qué sucedió?”.
4.    El origen de la materia y la evolución cósmica.
Todas las respuestas acerca del origen de la vida parecen confirmar que procede de la materia. Así, las preguntas por el origen y la naturaleza del ser humano-¿qué somos?, ¿de qué estamos hechos?, ¿de dónde venimos?- han pasado del ámbito de las ciencias biológicas a las físicas.
Hoy sabemos que todo lo que existe en el universo emergió de la materia, pero su origen no son los átomos, ni los quarks, las partículas más elementales conocidas. Según F. Wilczek, Premio Nobel de Física en el año 2004, analizar la materia en condiciones extremas nos permite estudiar los inicios del universo y esto nos conduce a una comprensión más profunda del mundo en que vivimos, en la cual el origen último de la materia y de la energía sería el mismo.
Todas las explicaciones que del universo nos proporcionan las ciencias físicas y cosmológicas se vertebran alrededor de la teoría del big bang y presentan la evolución como un fenómeno dinámico que, con sus propias leyes, caracteriza el universo como una realidad en movimiento.
De la teoría del big bang y de los datos aportados por la física y la cosmología se pueden deducir, al menos en grandes líneas, los acontecimientos que sucedieron a lo largo del proceso evolutivo del universo:
-En la explosión inicial se originó toda la energía del universo de la que una parte, al expandirse y enfriarse, se transformó en materia organizada.
-Más tarde, de una parte de la materia, de las estructuras más complejas, surgió la vida: las protocélulas.
-Después, una parte mínima de la vida adoptó la complejidad suficiente para llegar a alcanzar la conciencia, es decir, para reconocer el mundo en el que vive.
-Finalmente, también a partir de una parte muy pequeña del mundo de la conciencia emergió la autoconciencia, con capacidad de reconocer el universo y de reconocerse a sí misma, generando el mundo de la cultura.
Hoy tenemos la certeza de que el ser humano es el último escalón aparecido en la escala evolutiva, aunque no el último posible, con el cual el universo ha comenzado a adquirir conciencia de sí mismo. Esto significa que la evolución hoy se sitúa en un mundo evolutivo diferente, el mundo de la cultura, que se inició solo cuando la vida animal adquirió la complejidad suficiente para que emergiera la autoconciencia, es decir, los seres humanos.


(Corcho Orrit R. y Corcho Asenjo A. Filosofía y Ciudadanía. Bachillerato. Editorial Bruño. Madrid. 2008)

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