LOS RASGOS DE LA FILOSOFÍA

A comienzos del siglo XXI podríamos comentar decenas de definiciones diferentes de filosofía, pero existen una serie de rasgos comunes a todas ellas que deben ser tenidos en cuenta:

  1. 1.La razón interrogativa: la filosofía es un saber racional, es decir, se basa en el ejercicio de la razón humana, y procede según el modelo de un discurso construido mediante argumentos debidamente fundamentados que pueden ser probados y que mantienen una coherencia entre sí. Pero la filosofía es una actividad racional abierta. Nunca se considera realizada de una vez por todas, sino que siempre se encuentra en la búsqueda de su propósito.

La filosofía es un saber coherente y fundamentado, pero no es nunca un saber completo.

Por esto, en filosofía son siempre más importantes las preguntas que las respuestas. La filosofía está siempre atravesada por la tensión, a diferencia de otros saberes, que parecen más seguros y cerrados. En cierto modo, a pesar de su rigor, la filosofía siempre se está haciendo a sí misma.

  1. 2.Un saber de segundo grado: la filosofía no es una ciencia, es un saber racional de “segundo grado”, si bien tiene en cuenta lo que pueden aportar las ciencias, o conocimientos de “primer grado”, que analizan con detalle la realidad concreta y tienen objetos muy definidos. En cierto modo, la filosofía mantiene siempre una perspectiva, una distancia sobre el conocimiento de primer grado.

Para realizarse, la filosofía necesita tener en cuenta los datos de las diferentes ciencias, pero va más allá de ellas.

  1. 3.La crítica constante: el saber filosófico es siempre un saber de carácter crítico. Ello lleva a la filosofía a mantener siempre una distancia respecto a los resultados de las ciencias particulares, de las hipótesis que estas sostiene, y respecto al poder mismo de la razón. Este componente crítico adquiere una importancia fundamental y ha caracterizado la filosofía desde su origen.

La filosofía revisa los fundamentos y las hipótesis últimas, se encuentra más allá de lo que afirman las ciencias particulares y pone en tela de juicio su propia existencia; por eso, su crítica es radical.

  1. 4.Un saber integrador: la filosofía tiene un carácter integrador, no se limita a un conocimiento parcial. En efecto, a diferencia de las ciencias particulares, que son altamente especializadas, la filosofía está siempre interesada en plantear perspectivas generales, que permiten integrar los distintos saberes y ciencias particulares.

La construcción de la totalidad puede ser peligrosa si no se encuentra adecuadamente fundamentada, pero es una exigencia de la filosofía.

Esta perspectiva lleva a la filosofía a realizar una síntesis de diferentes ámbitos de conocimiento para resolver los problemas que se plantea y construir su discurso fundamentado. Más aún, cuando las diferentes ciencias particulares sobrepasan sus propios límites y se plantean cuestiones más generales, se asemejan a la filosofía.

Este aspecto integrador de la filosofía se hace especialmente necesario cuando el conocimiento ha alcanzado un carácter tan especializado como ocurre en nuestros días. Y es que los grandes problemas son siempre problemas generales, que exigen generalidad y la integración. Desde estas puede ejercerse mejor la función crítica propia de la filosofía.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.

Buda (563 AC-486 AC) Fundador del budismo.

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