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  • LA AUTONOMÍA, LA RESPONSABILIDAD Y EL COMPROMISO

    La reivindicación sartriana de la libertad es tan radical que le lleva a negar cualquier género de determinismo. No cree en el determinismo teológico, ni biológico ni social. Ni Dios nos ha dado un destino irremediable, ni la naturaleza ni la sociedad determinan absolutamente nuestras posibilidades, nuestra conducta. Somos lo que hemos querido ser y siempre podremos dejar de ser lo que somos. Los fines que perseguimos no nos vienen dados ni del exterior ni del interior, de una supuesta naturaleza; es nuestra libertad la que los elige.
    Como dice en El existencialismo es un humanismo,no se nace héroe o cobarde, siempre es posible que el héroe deje de serlo, como que el cobarde supere su condición. Estamos "condenados a ser libres": condenados porque no nos hemos dado a nosotros mismos la libertad, no nos hemos creados, no somos libres de dejar de ser libres. Aunque todo hombre está en una situación, ésta nunca le determina; antes bien, la libertad se presenta como el modo de enfrentarse a la situación (al entorno, al prójimo, al pasado).
    Ni siquiera los valores, la ética, se presentan como un límite de la libertad, pues en realidad, dice Sartre, los valores no existen antes de que nosotros lo queramos; no existen los valores como realidades independientes de nuestra voluntad; los valores morales los crea nuestra determinación de hacer real tal o cual estado de cosas. Al escoger unos valores en vez de otros, la voluntad les da realidad.
    La voluntad se refiere a los actos y voliciones particulares, pero más aún a la elección del perfil básico de mí mismo, del proyecto fundamental de mi existencia, proyecto que se realiza con las voliciones particulares. Esta idea sartriana tiene dos importantes consecuencias:
    *Convierte al hombre radicalmente en autónomo y reponsable
    (Muñoz Redón J. y Güell Barceló M. Historia de la filosofía. 2º Bachillerato. Programa Praxis. Competencias para el siglo XXI. Editorial Octaedro. Barcelona. 2009).

No hay ninguna filosofía de la vida que un hombre razonable no pueda fundamentar de manera convincente.

Autor: Leszek Kolakowski

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