EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO: ORIGEN, MÉTODOS Y LÍMITES

ciencia11. NOCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL TÉRMINO “CIENCIA”.
El término «ciencia» procede del latín y significa «saber». Etimológicamente, «ciencia» equivale, pues, a “el saber”. Genéricamente, se pueden definir las ciencias como sistemas de conocimientos racionales y coherentes en los que se infieren conclusiones a partir de datos o premisas y se explican hechos y procesos a través de demostraciones lógicas o empíricas. Sin embargo, hay saberes que no pertenecen a la ciencia, tal como hoy la entendemos, por ejemplo, el saber común u ordinario. Cuando alguien sabe que «ha subido el precio del pan», tiene, sin duda, un conocimiento, pero no lo consideramos como conocimiento científico. Por eso podemos decir que no todo saber puede considerarse como científico.

Es necesario precisar qué tipo de saber es el científico. Por ejemplo, la ciencia es un saber teórico, susceptible de aplicación práctica y técnica, es un saber riguroso, sistemático y crítico. Todas éstas son características de este tipo especial de saber que llamamos «ciencia», pero no son suficientes, pues tienen el inconveniente de no distinguir entre la ciencia y la filosofía.ciencia2
Durante muchos siglos se mantuvo esta falta de diferenciación entre ciencia y filosofía. En el mundo griego, ciencia era episteme, es decir, el tipo de conocimiento superior, el más elaborado. Platón lo oponía a «opinión» (doxa), que era el conocimiento propio del mundo sensible, el de los objetos empíricos. La episteme era el conocimiento propio del mundo inteligible, eterno, inmutable, tal y como eternas e inmutables eran las ideas a las cuales se refería. Aristóteles lo concebía como un tipo de conocimiento universal y necesario producido por deducción a partir de principios, y por ello no afectado por las imperfecciones del conocimiento puramente sensorial, limitado y contingente. En la jerarquía de conocimientos que proponía, la episteme era el conocimiento previo al nivel supremo de conocimiento o sabiduría (sofia).
Así, tanto lo científico como lo filosófico eran tipos de conocimiento con pretensiones de universalidad, necesidad, inmutabilidad y eternidad.
En el Renacimiento se produjo la llamada «revolución científica», desarrollada desde mediados del siglo XVI hasta finales del XVII, y es ahí donde la línea divisoria entre la contribución filosófica y la científica queda trazada. Y esto ocurre porque determinadas ciencias particulares, sobre todo algunas de las ciencias empíricas  de la  naturaleza como la  física y  la astronomía,  se organizan,  determinan  sus rasgos  específicos y adquieren su autonomía, diseñando su propio método, el método científico.

2. TIPOS DE CIENCIAS.
En la historia se han ofrecido diversas clasificaciones de las ciencias. Esto obedece tanto a la pluralidad de criterios que pueden adoptarse para la clasificación como al hecho de que las ciencias son construcciones históricas. La ciencia cobra independencia a partir del Renacimiento, y cada ciencia particular ha seguido su propio proceso. Por ejemplo, la sociología y la psicología adquieren su autonomía a finales del siglo XIX y la sociobiología se desarrolla en el XX. Parece que una ciencia pasa a ser considerada como tal cuando delimita su objeto de estudio y, sobre todo, cuando propone su propio método.
Algunos autores consideran que el rasgo que caracteriza a una ciencia es fundamentalmente su método, entendiendo por método (del griego méthodos, «camino») un modo de pensar o de actuar previamente planificado y orientado a la consecución de un fin. La idea de método se opone, por tanto, a la de espontaneidad, arbitrariedad o azar, y se acerca a las nociones de orden y normatividad. Combinando los diversos tipos de métodos de las ciencias con los diferentes objetos que estudian puede proponerse la siguiente clasificación:
     tabla 

3. LOS MÉTODOS DEL SABER CIENTÍFICO.
3.1. EL ORIGEN DEL MÉTODO CIENTÍFICO.
Fue el inglés Francis Bacon (1561-1626) el primero que dedicó sus esfuerzos a diseñar un nuevo método de investigación de la naturaleza. Según Bacon, el conocimiento de la naturaleza debe partir de la observación, ciencia3de tal forma que el ser humano, a través de la experiencia, sometida a diversos controles, pueda leer la naturaleza tal como es.
Se trata de señalar las condiciones bajo las que se realiza la observación. Y para realizar este proceso con garantías sostiene Bacon que hay que liberar la mente de los prejuicios y falsas ideas (ídolos) a las que se respeta como verdades incuestionables. Si estos prejuicios no se superan, no es posible la ciencia.
En este proceso no se deben admitir las hipótesis previas, pues, pueden derivar de prejuicios. Tampoco se deben utilizar las matemáticas, pues para Bacon son tan especulativas como la metafísica.
Al rechazar las matemáticas y privilegiar la inducción, Bacon se aleja del camino de la ciencia moderna, aunque su modo de entender la observación como punto de partida del trabajo científico influyó en el posterior desarrollo del nuevo método, y en particular en Newton.
Galileo (1564-1642) ha pasado a la posterioridad por ser el autor que supo encontrar el camino de la ciencia experimental. En él coincidieron los avances realizados en la astronomía por Kepler y el progresivo conocimiento y aplicación de las matemáticas iniciado a partir de la recuperación de los textos de Euclides y la traducción, en 1543, de las obras de Arquímedes en las que se establecían diversos procedimientos de demostración de proposiciones geométricas.
En sus investigaciones, Galileo usó dos caminos que hasta entonces no habían sido suficientemente coordinados. Por un lado la vía teórica y por otro la experimental.
El hilo conductor de su investigación teórica fueron las matemáticas y no la mera deducción racional como hasta entonces. Para la observación se ayudó de aparatos de su invención al mismo tiempo que en su laboratorio pretendía reproducir, bajo ciertas condiciones, lo observado en la naturaleza. Estos dos caminos, teórico y experimental, constituyen el fundamento de su método: el método hipotético-deductivo.
Pero es Newton (1642-1727) quien culminará la obra emprendida por Bacon y Galileo. Su visión del mundo, basada en la aplicación de las matemáticas al estudio del Universo y en la explicación de los fenómenos atendiendo a la materia y al movimiento, lleva a una comprensión unitaria del mundo físico que unificará definitivamente la física terrestre y la celeste.
El modelo newtoniano de explicación del mundo pretende descubrir únicamente las relaciones matemáticas que rigen los fenómenos. No trata de decir cuáles son sus propiedades ocultas o la naturaleza de las fuerzas que intervienen en ellos. Partiendo de la experiencia y de su interpretación matemática, sigue el estudio de las regularidades y leyes, base de la interpretación mecanicista del mundo; un mundo en el que rigen unas leyes únicas.
La importancia dada al estudio de los fenómenos será la aportación fundamental de su pensamiento, pues el abandono de las hipótesis metafísicas y teológicas en la interpretación del Universo es, quizá, la característica que menos define a la ciencia moderna.

ciencia43.2. MÉTODO DE LAS CIENCIAS FORMALES.
Las ciencias formales son aquellas que no se refieren a hechos de la experiencia, no afirman o niegan acerca de lo que sucede en el mundo (no dan información directa sobre la realidad), sino a la forma de los razonamientos y de las argumentaciones. Son sistemas de conocimientos racionales, exactos y coherentes que se ocupan de procesos lógicos y matemáticos. Se rigen por su propia coherencia interna y se desarrollan con independencia del acontecer externo a ellas. Esto no  significa que no tengan aplicación. De hecho, Galileo quedó sorprendido al comprobar que el mundo real responde a los experimentos formulados con lenguaje matemático. Son ciencias formales la lógica y la matemática; utilizan un lenguaje formal, es un lenguaje artificialmente construido estableciendo arbitrariamente símbolos y reglas. Esos símbolos carecen de significado, y lo único que cuenta es que la utilización de los símbolos, las fórmulas y las operaciones se ajusten a las reglas establecidas para operar.
Los dos tipos de inferencia demostrativa más frecuentes en las ciencias son la deducción y la inducción. La deducción se utiliza tanto en las ciencias formales como en las empíricas, pero las ciencias formales la usan como procedimiento casi exclusivo.   
Se entiende por deducción el proceso de razonamiento que permite derivar, de modo necesario, de una o varias proposiciones dadas, llamadas premisas, otra, que es su consecuencia lógica necesaria y que se denomina conclusión. Un ejemplo de sistema deductivo es el ajedrez, porque maneja unos símbolos (las piezas), unas reglas de formación (las instrucciones sobre la posición de las piezas) y unas reglas de transformación (las reglas sobre los movimientos de las piezas). El método deductivo considera que la conclusión está implícita en las premisas. Las primeras consideraciones del método se remontan a Descartes en el siglo XVII.
El ideal metodológico de las ciencias formales es constituirse en un sistema axiomático, es decir, adoptar en su integridad la estructura deductiva. Para ello, el sistema ha de contar con los siguientes elementos:
• Axiomas, que son principios fundamentales indemostrables dentro del sistema. Se seleccionan por su utilidad, su fecundidad, su implantación en la ciencia correspondiente, etc. Ejemplo: axiomas de la geometría euclidiana son “el todo es mayor que la parte” y “por un punto exterior a una recta sólo puede trazarse una paralela a ella”.
• Reglas de formación y de transformación, que permiten extraer nuevos enunciados válidos para ampliar el sistema. Por ejemplo, las reglas que se deben seguir para sumar.
• Teoremas, que son los enunciados obtenidos deductivamente a partir de axiomas o de otros teoremas ya demostrados. Un ejemplo sería el teorema de Pitágoras.
Un sistema axiomático, para ser válido, debe cumplir tres requisitos:
• Consistencia: demostración de que no hay ni puede haber contradicciones internas al sistema.
• Compleción: demostración de que es posible deducir todas las proposiciones verdaderas de un sistema a partir de sus axiomas.   (Compleción = acción y efecto de completar, cualidad de completo).
• Independencia de los axiomas: imposibilidad de deducir algún axioma a partir de los demás. La estructura y alcance de un sistema axiomático están determinados por sus axiomas. De ahí que se hayan construido geometrías y lógicas alternativas a las convencionales, partiendo de otros axiomas diferentes, por ejemplo, las geometrías no euclídeas, en las que por un punto exterior a una recta se pueden trazar infinitas paralelas o ninguna.
El ideal axiomático no ha sido alcanzado y, según Kurt Gödel (1906-1978), es inalcanzable, porque determinados sistemas lógicos han de incluir al menos un enunciado no deducible dentro del sistema como teorema del mismo.

ciencia53.3. MÉTODO DE LAS CIENCIAS NATURALES.
Ciencias empíricas: son aquellas cuyos enunciados se refieren a hechos, afirman o niegan algo acerca de lo  que sucede en el mundo. Además de racionales, sistemáticas y coherentes, tienen que ser objetivas, explicativas, predictivas y contrastables. Así como las ciencias formales utilizan sobre todo el método deductivo, las ciencias naturales se han servido de la demostración inductiva. El método completo de las ciencias naturales recibe el nombre de método hipotético-deductivo, pues contiene momentos de inducción y momentos de deducción.
    A) Demostración inductiva.  La inducción es un tipo de razonamiento en el que se obtiene una conclusión general (para un determinado ámbito) a partir de una serie de casos singulares conocidos por experiencia. Hay dos tipos de inducción: completa e incompleta. En la inducción completa se parte del conocimiento individual de todos y cada uno de los casos que se dan dentro de un ámbito, mientras que la inducción incompleta se apoya en una serie de comprobaciones individuales, que no abarcan la totalidad de los casos posibles. Por lo tanto, la conclusión no será cierta, sino probable, y tal probabilidad será mayor o menor según la cantidad de casos comprobados.
   B) Método hipotético – deductivo.  El método completo de las ciencias naturales se estructura en tres niveles: enunciados protocolarios, leyes y teorías.
• Los enunciados protocolarios expresan fenómenos del mundo susceptibles de ser constatados empíricamente. Son enunciados objetivos y comunicables unívocamente. Por ejemplo, «todos los cuerpos suspendidos en el espacio gravitatorio caen».
• Las leyes son enunciados universales que expresan el comportamiento o la relación que guardan unos determinados fenómenos de un modo regular e invariable. Antes de que un enunciado universal pueda ser considerado como ley de la naturaleza, no es más que una hipótesis, un enunciado aún no verificado. Si la experiencia la confirma, pasa a ser ley. Un ejemplo clásico es la ley de la gravedad: «Todas las masas del universo se atraen recíprocamente con una fuerza que es directamente proporcional al producto de las mismas e inversamente proporcional al cuadrado de sus distancias».
● Las teorías son enunciados universales de los que pueden deducirse todas las leyes de una ciencia particular. Dan unidad a una ciencia y permiten hallar nuevas leyes. Un ejemplo es la teoría de la relatividad.
Los pasos del método hipotético-deductivo son:
   1. Punto de partida: se detecta mediante observación y/o experimentación un problema no resuelto por el saber disponible, un problema cuya explicación se desconoce.
   2. Formulación de una o varias hipótesis que expliquen-explicativas el hecho o problema observado-detectado. La imaginación para formular hipótesis es indispensable en las ciencias.
   3. Deducción de consecuencias: la hipótesis se formula matemáticamente y se deducen consecuencias contrastables por la experiencia. Es el momento deductivo de la ciencia empírica.
   4. Las consecuencias se someten a contrastación (verificación y falsación) mediante la experimentación.
- Verificación. Una hipótesis es verdadera cuando los hechos observados concuerdan con los hechos deducidos de la hipótesis. Hay autores que prefieren hablar de corroboración y no de verificación, porque, aunque la hipótesis concuerde con los hechos, de ella nunca se podrá decir que es verdadera, sino sólo que ha sido confirmada. Aquí lo importante es la comprobación experimental de las consecuencias derivadas de la hipótesis.
- Falsación. Una hipótesis se refuta o es «falsa» cuando los hechos en el mundo no concuerdan con los hechos deducidos de la hipótesis.
   5. Ley y teoría. La hipótesis, comprobada en un cierto número de casos, se acepta como ley, es decir, adquiere validez general. (Ley: enunciados que expresan el modo de regularidad relacional entre un conjunto de hechos o fenómenos. Teoría: unificación de un conjunto de leyes referidas a un determinado ámbito de la realidad; ejemplo: teoría de la evolución, de la relatividad). Las teorías son más generales que las leyes y de mayor alcance.
Establecidas varias leyes por este procedimiento, se intenta unificarlas mediante una teoría general de la que puedan derivarse deductivamente. Para ello se establece hipotéticamente la teoría, se elabora matemática- mente y se deducen nuevas leyes que puedan ser contrastadas por la experiencia. Si se logra verificarlas o confirmarlas, se admite la validez de la teoría.
Diferencias entre las ciencias empíricas y las ciencias formales:
   A) El objeto de estudio de las formales lo constituyen entidades matemáticas, formas vacías de contenido y los procesos elaborados con esas formas. El objeto de las empíricas son hechos y procesos de la realidad que se intenta analizar, explicar y predecir.
   B) El método: en las ciencias formales es la demostración lógica, que consiste en ver si hay o no coherencia entre dos o más enunciados que se siguen unos de otros. Las ciencias empíricas, además de la demostración lógica, necesitan la demostración mediante la observación o la experimentación.
   C) El lenguaje: Las formales utilizan lenguajes construidos artificialmente, con símbolos que carecen de significado concreto. Lo que importa es la construcción correcta de fórmulas y la realización de operaciones en conformidad con un número determinado de reglas previamente establecidas. Las empíricas utilizan el lenguaje ordinario, aunque intentan formalizarlo siempre que es posible.
  D) La verdad: en las formales consiste en la coherencia de un determinado enunciado con unos principios admitidos previamente sin contrastación o con otros enunciados deducidos de dichos principios. En las empíricas la verdad consiste en la conformidad o disconformidad de las consecuencias que se derivan de los enunciados generales con los hechos de la realidad.

3.4. MÉTODO DE LAS CIENCIAS SOCIALES.
   3.4.1. EL CONOCIMIENTO SOCIAL.
ciencia6El objeto de las ciencias sociales es la realidad social, lo cual plantea una peculiar relación entre sujeto y objeto del conocimiento: el sujeto forma parte del objeto de estudio. Este hecho confiere a las ciencias sociales las siguientes características propias:
•  El objeto de conocimiento es también un sujeto.
•  La capacidad de predicción es menor que en las ciencias naturales, porque interviene la libertad.
• La capacidad de generalización es menor que en las ciencias naturales, ya que lo que es válido para un individuo o un grupo puede no serlo para otro. Incluso hay ciencias que no se ocupan de hechos generalizables y repetibles, sino individuales, como la historia.
● La neutralidad valorativa es imposible, porque el investigador no es independiente de lo investigado.
Estas características llevan a un problema clásico: ¿ha de ser el método de estas ciencias del mismo tipo que el de las naturales? La respuesta apunta hacia dos tradiciones diferentes: la empírico-analítica y la hermenéutica. La primera, que persigue la unidad de la ciencia, exige aplicar el método de las ciencias naturales a las ciencias sociales. La hermenéutica, por su parte, considera que las ciencias sociales tienen un estatus diferente y han de adoptar una metodología propia.
Habría así dos clases de enfoque metodológico: uno dirigido a la explicación, y otro, a la comprensión.
► Explicar un fenómeno consiste en conocer las causas que lo producen.
► Comprender un acontecimiento consiste en captar su sentido, para lo que es preciso situarse dentro de los hechos. Por ejemplo, no puedo comprender los ritos funerarios de una cultura que me es ajena si no intento introducirme en ella de algún modo.
Algunos autores utilizan la noción de “explicación comprensiva” porque consideran que en ocasiones no es posible separar explicación y comprensión, pues la explicación facilita la comprensión y la comprensión demanda explicaciones de los fenómenos.
► Aún habría que añadir un tercer enfoque metodológico, llamado “crítico racional” o de la teoría crítica de la sociedad. Desde esta perspectiva, las ciencias sociales han de explicar y comprender los fenómenos sociales, pero también han de criticarlos. Todas las teorías se orientan por algún interés, y las ciencias sociales se orientan por el interés emancipador, que las lleva a criticar la sociedad para liberarla.

   3.4. 2.TÉCNICAS CUANTITATIVAS Y CUALITATIVAS.                               
Las técnicas de las ciencias sociales pueden agruparse en dos bloques:
► Técnicas cuantitativas (cantidades), que consisten en escalas, tests, cuestionarios, muestreos y, sobre todo, en la estadística. No se alcanzan el grado de precisión, generalidad, capacidad predictiva, seguridad y necesidad de las ciencias naturales, porque han de contar con la libertad de los individuos y con elementos de las acciones sociales, difícilmente cuantificables, como las intenciones o los valores.
► Técnicas cualitativas: entrevistas, grupos focales, grupos nominales, grupos de discusión o historias de vida.
Estas técnicas no buscan la generalización, sino la singularización y la comprensión de los casos concretos. Son útiles para poner de manifiesto aspectos inaccesibles con métodos cuantitativos, y por eso ambos tipos de métodos resultan complementarios.

ciencia74. CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
El conocimiento científico:
   a) Es regional, sectorial; se ocupa de partes, de áreas de la realidad; acota el universo, limitando así sus problemas y haciendo de ellos un estudio exhaustivo. Se ocupa, por ejemplo, de los astros-la astronomía-, de los seres orgánicos-la biología-, etc. Esta característica además, se ha ido incrementando con el tiempo y en la actualidad la especialización es cada vez mayor y las parcelas estudiadas cada vez más pequeñas. La ciencia actual ha progresado en gran parte gracias a la especialización. Los científicos en general cada vez saben más sobre menos y es esto lo que permite que la ciencia evolucione a la velocidad que lo hace.
   b) También es crítico, ya que realizan un proceso de análisis, de reducción del sector de la realidad que ha acotado a los elementos más pequeños que pueden obtener para, a partir de ellos, sintetizar o reconstruir la realidad que le ha servido de punto de partida. El físico, por ejemplo, para estudiar la materia trata de descomponerla y descubrir cuáles son sus componentes más pequeños, átomos, neutrones…. Y el químico reduce toda la realidad a poco más de cien elementos.
Sin embargo, el nivel crítico de la ciencia es un nivel limitado, puesto que necesita apoyarse en unas hipótesis que no somete a crítica. El científico, por ejemplo, no se cuestiona si existe o no la realidad, ni si el método que usa para estudiarla permite conocerla tal como es o si tiene límites. Para poder hacer ciencia se necesitan dar por supuestas estas y otras muchas hipótesis.
   c)Posee el rigor del razonamiento deductivo, puesto que sus conclusiones se obtienen mediante inferencias precisas y, además, esas mismas conclusiones, o al menos algunas de ellas, se confirman por medio de experimentos. Las afirmaciones científicas se relacionan unas con otras sistemáticamente constituyendo teorías  y algunas de ellas coinciden con lo que ocurre en la realidad como se puede comprobar mediante experimentos. Por muy coherente y atractiva que resulte una teoría científica, si la realidad no responde confirmando sus afirmaciones, si estas no pueden ser contrastadas empíricamente, la teoría tiene que ser abandonada.
   d) Es intersubjetivo; como las afirmaciones científicas están avaladas por la experiencia, cualquier sujeto que posea los medios necesarios puede realiza los experimentos que confirman las teorías científicas; por eso la ciencia, en la actualidad, es universal y transmisible; la ciencia que se enseña  y se practica en todos los centros docentes y en todos los centros de investigación del mundo es la misma, cosa que nunca había sucedido en la historia anteriormente con ninguna otra creación cultural.
e) Y, por último, los conocimientos científicos pueden ser aprovechables para las conveniencias vitales del ser humano; partiendo de ellos, puede intervenir en la naturaleza y manejarla en beneficio propio. El desarrollo científico que se produce en el mundo occidental a partir del siglo XVIII ha permitido un desarrollo tecnológico que ha cambiado, y está cambiando continuamente, el modo de relacionarse los seres humanos con la naturaleza.

5. LA REFLEXIÓN FILOSÓFICA SOBRE LA CIENCIA.
Existen reflexiones sobre el conocimiento científico desde la Antigüedad, pero es en el siglo XX cuando se piensa con más interés sobre los problemas que giran en torno al conocimiento científico y se institucionaliza la «filosofía de la ciencia» como disciplina. Tales reflexiones epistemológicas originan diversas formas de concebir la ciencia: desde la ciencia como un conocimiento objetivo, cierto y fiable, hasta lo contrario: la ciencia No es neutral, No es objetiva, No es infalible, No hay progreso indefinido, No es autónoma… aunque se nos intenta decir lo contrario. Afirmar esto no son sino mitos, ficciones, invenciones de la ciencia.
La concepción de la ciencia se ha ido ampliando al incorporar aspectos históricos, sociales y psicológicos, que antes se consideraban ajenos a la actividad científica. Pensar sobre las diversas concepciones de la ciencia que se ofrecen desde la filosofía puede ayudarnos a situar y comprender mejor el conocimiento científico. Para ello, sólo nos aproximaremos a tres discusiones que han contribuido a modificar la forma de comprender la ciencia: la primera es la discusión entre la concepción inductivista y falsacionista de la ciencia; la segunda, el giro sociológico e histórico propuesto por Kuhn (1922-1996), secundado y revisado por Lakatos (1922-1974); y la tercera, la aparición de concepciones alternativas, entre las que destacamos la propuesta de Feyerabend y la concepción retórica de la ciencia

 ciencia8 5. 1-FALSACIONISMO CONTRA INDUCTIVISMO.El inductivismo es la teoría del método científico que sostiene que la ciencia es un conocimiento que consiste en la formulación de hipótesis y leyes obtenidas por inducción: F. Bacon, Herschel, Russell, Mill…
La concepción inductivista considera que la ciencia se identifica con el conocimiento objetivo, cierto y fiable, y que las teorías científicas se derivan rigurosamente de los hechos de la experiencia. Por ello, lo que no puede confirmarse empíricamente no es científico y carece de sentido.
Pero esta concepción se enfrenta con el difícil problema de la inducción. Tal problema consiste en que no está claro cómo se pueden obtener leyes científicas válidas para todos los fenómenos de un mismo tipo sin haber verificado cada uno de los casos posibles. ¿Cómo podemos tener certeza de que todos los cuerpos se dilatan con el calor si no comprobamos que ocurre así en todos los casos?
El falsacionismo dice que una teoría no se puede demostrar en todos los casos porque
habría que hacer una serie infinita de observaciones, pero si se puede refutar o falsar mediante la falsación. Las teorías y leyes científicas son falsables. Puede demostrarse que son falsas, en el caso de que lo sean. Sin embargo, mientras no sean efectivamente falsadas, continúan vigentes y no hay motivo para abandonarlas. Una forma de revisar la postura extrema del inductivismo es defender que las leyes obtenidas por inducción sólo son probablemente verdaderas. Pero esto significa que hay que renunciar a que la ciencia nos proporcione conocimiento cierto, tal como esta concepción pretendía en un principio.
Karl Popper (1902-1994) ha criticado el razonamiento inductivo, afirmando que los enunciados observacionales dependen de la teoría desde la que se realiza la observación y que, desde el punto de vista de la lógica formal, no hay justificación alguna para pasar de enunciados particulares a enunciados universales. La propuesta falsacionista salva el problema de la inducción, porque no se obtienen conclusiones universales a partir de enunciados singulares, sino que de la falsedad de enunciados singulares se deduce la falsedad de enunciados universales. Por ejemplo, si tenemos el enunciado «En el lugar X y en el momento T se observó un cuervo que no era negro», entonces de esto se sigue lógicamente que «todos los cuervos son negros» es falso.
El falsacionista nunca dirá que algunas teorías son verdaderas apelando a la observación y la experimentación; en cambio, sí dirá que puede demostrar que algunas teorías son falsas. Así el conocimiento científico se considera probable, pero no cierto, y la ciencia es un proceso de aproximación progresiva a la verdad, y no un saber verificado, tal como mantienen los inductivistas.

  ciencia9 5. 2.EL GIRO HISTÓRICO-SOCIOLÓGICO DE LA CIENCIA. La obra de Thomas S. Kuhn (1922-1996) ocasionó una revolución en la reflexión acerca de la ciencia al proponer considerar propios de la ciencia los aspectos históricos y sociológicos que rodean la actividad científica, y no sólo los lógicos y empíricos, como pensaban inductivistas y falsacionistas.El estudio de la ciencia exige entender la actividad científica como un todo y la ciencia como un complejo proceso de comunicación. Por ello, introduce el concepto de comunidad científica, es decir, el de un grupo interconectado de científicos que comparten un paradigma.Las teorías son entidades integradas en marcos conceptuales amplios, denominados paradigmas, que se caracterizan por incluir supuestos compartidos, técnicas de identificación y resolución de problemas, reglas de aplicación, valores y creencias, etc. Es decir, un paradigma no es sólo un conjunto de hipótesis o teorías científicas, sino sobre todo una forma de ver el mundo.Los periodos en los que existe una comunidad de científicos que comparte y acepta un paradigma constituyen lo que Kuhn llama la ciencia normal. Kuhn describe el desarrollo de la ciencia como un proceso discontinuo y no acumulativo, en el cual se producen periodos de estabilidad (ciencia normal) y periodos de cambio radical (revolución científica). La “revolución científica” es la sustitución de un paradigma por otro. La elección entre paradigmas la realiza la comunidad científica en función de criterios «internos» a la misma comunidad y a la situación histórica en particular.Lakatos (1922-1974) también propone tener en cuenta la historia de la ciencia a la hora de reconstruir la ciencia racionalmente. Esta revalorización de la historia llevada a cabo por Kuhn y Lakatos ha mostrado la necesidad de hallar categorías históricas con las cuales reconstruir los acontecimientos del pasado de la ciencia. Por ejemplo, Lakatos utiliza los conceptos de «historia externa» e «historia interna». La historia interna está constituida por el análisis de las cuestiones metodológicas. Y la historia externa, por elementos del contexto del descubrimiento, tales como ideologías, prejuicios, factores culturales, económicos, sociales, etc.
La historia interna sería como la historia intelectual y la historia externa como la historia social. Lakatos da más relevancia a la historia interna que a la externa a la hora de comprender la ciencia. Sin embargo, su concepción ha contribuido a reconocer que la «historia de la ciencia» en toda su amplitud debe ser tenida en cuenta al reflexionar sobre el conocimiento científico.

 ciencia10  5.3. CONCEPCIONES ALTERNATIVAS DE LA CIENCIA.
   A) “Todo vale”.   Para Paul Feyerabend (1924-1994), ninguna de las metodologías de la ciencia hasta ahora propuestas ha tenido éxito. Y, dada la complejidad de la historia, es muy poco razonable esperar que la ciencia sea explicable sobre la base de unas cuantas reglas metodológicas: «Todas las metodologías tienen sus limitaciones y la única "regla" que queda en pie es la de que «todo vale"». Propone una concepción de la ciencia consistente en renunciar completamente a la idea de que la ciencia es una actividad racional.
Piensa que el elevado respeto que hoy se siente por la ciencia se debe a que se la considera como la poseedora de la verdad, pero, a su juicio, la ciencia no tiene rasgos especiales que la hagan intrínsecamente superior a otras ramas del conocimiento, como los antiguos mitos o el vudú. Considera que la elección entre distintas teorías se realiza por valores y deseos subjetivos de los individuos y que, por ello, la pretensión de objetividad de la ciencia es vana.
   B) Concepción retórica de la ciencia  (Retórica: arte de embellecer, adornar, decir algo muy bien).
El éxito alcanzado por los métodos de análisis utilizados en la crítica literaria ha llevado a plantearse la posibilidad de utilizarlos en el estudio de los problemas de la ciencia. Los autores que se inscriben en esta línea, muy vinculados a la tradición hermenéutica, consideran que la ciencia es retórica, aunque tenga características distintivas. Las explicaciones, hipótesis y teorías científicas son construcciones retóricas o metafóricas extremadamente eficaces y persuasivas. El objetivo de tales metáforas es facilitar la comprensión de la realidad.
Para esta concepción, la ciencia sería un discurso entre individuos que buscan persuadir y en el cual tanto los sujetos como la realidad se convierten en textos susceptibles de interpretación.

ciencia116. CIENCIA, TÉCNICA Y TECNOLOGÍA.
   6. 1. RELACIÓN ENTRE CIENCIA Y TÉCNICA.
La técnica consiste en saber cómo hacer ciertas actividades. Con frecuencia se entiende como una aplicación del saber científico y, sin embargo, la relación actual entre ciencia y técnica es de interacción: la  técnica plantea retos a la ciencia, la impulsa a nuevos descubrimientos, y la ciencia sería inviable sin la ayuda de la técnica. Por ejemplo, sería imposible avanzar en astronomía sin contar con telescopios potentes o con la tecnología espacial.
Es verdad que entre ciencia y técnica existen diferencias, porque la ciencia pretende sobre todo adquirir conocimientos verdaderos, mientras que la técnica busca sobre todo diseñar acciones útiles. Pero ambas persiguen la liberación humana mediante el dominio del mundo, y el desarrollo técnico sólo puede concebirse en interacción con el progreso científico. La técnica así entendida es llamada tecnología, a diferencia de la actividad técnica de la era preindustrial.
Técnica: un conjunto de habilidades y procedimientos que siguen ciertas reglas establecidas y más o menos codificadas para hacer algo en función de un determinado fin. Es el conjunto de procedimientos utilizados en un oficio o en un arte. Habitualmente la noción de técnica se asocia a la de producción de lo artificial y a un  carácter interesado, orientado hacia un fin práctico. Tecnología: ciencia de la técnica. La tecnología se dirige a “lo que debe ser" producido mediante una serie de operaciones y transformaciones (técnicas)  que lo conformen y transformen según interese. Por ejemplo, tecnología de alimentos.

   6. 2.-CARACTERÍSTICAS DE LA TÉCNICA.
La actividad técnica exige dos tipos de elementos: conocimiento práctico y habilidad en la ejecución. Para ejecutar una técnica hace falta habilidad, que se adquiere mediante entrenamiento, pero la sola habilidad es destreza. Para hablar propiamente de «técnicas» es preciso contar también con el conocimiento práctico, que, a su vez, tiene dos aspectos:
** El conocimiento representacional, que es toda información acerca de la estructura y funcionamiento de la zona de realidad que interviene en una determinada acción tecnológica. Aquí es decisivo el saber científico.
** El conocimiento operacional, o conjunto de instrucciones y reglas que es preciso seguir para ejecutar la acción correctamente.
Desde esta perspectiva, la actividad tecnológica tendría las siguientes características:
• Es una acción sistemática, que ha de realizarse con un método y ser, por tanto, repetible y enseñable.
• La acción ha de ejercerse sobre objetos concretos.
• La técnica pretende transformar y controlar algún aspecto de la realidad para satisfacer deseos humanos.
• El valor orientador de la técnica es la eficacia: desde el punto de vista técnico es preferible la acción más eficaz. Una actividad es más eficaz cuanto mejor es la relación coste-beneficio.
Estas son discutibles. No siempre se pueden determinar los costes y los beneficios de una tecnología. Por ejemplo, una solución al problema de la sequía es desalar agua del mar. Existen procedimientos para obtener cantidades masivas de agua en tiempo razonable y de forma relativamente aceptable, pero económicamente no está al alcance del poder adquisitivo de la sociedad.

ciencia137. LÍMITES DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
   7. 1.LÍMITES DE LA CIENCIA.
El desarrollo espectacular de la ciencia, y especialmente de las ciencias empíricas de la naturaleza, nos conduce a preguntarnos por los límites del conocimiento científico.

   A) Límites epistemológicos.
• El primer límite epistemológico es la posibilidad de alcanzar la verdad. El falsacionismo expresa que la ciencia es un conocimiento falible (que puede fallar o equivocarse). Sólo podemos aproximarnos a la verdad, pero nunca estaremos seguros de haberla alcanzado.
• El segundo límite se refiere a los condicionamientos evolutivos de la ciencia. Por una parte, porque la ciencia se genera en sociedades y culturas concretas, que condicionan muchos aspectos de la propia ciencia. Y, por otra parte, porque nuestra propia racionalidad es producto de un desarrollo evolutivo que pudo haber sido distinto. La ciencia que hacemos los humanos es el resultado de un desarrollo evolutivo particular y único, entre otros posibles, tal y como afirma Nicolás Rescher. Ej.: ¿el frío o el color determinarán algunos estudios científicos?
• El tercer límite son los métodos que se utilizan para alcanzar los conocimientos científicos. Si se analizan con todo detalle, se observa que no siempre se siguen métodos acertados y fiables. Por esa razón, Feyerabend sostiene que la ciencia no es mejor que el mito o que la magia para proporcionar información objetiva y útil sobre el mundo. Porque la ciencia tiene sus limitaciones, pero también una gran capacidad de predicción y de solución de problemas. También se ha dicho que la ciencia no refleja la realidad, sino que expresa metáforas. Concebir la naturaleza como un organismo, o como una máquina, o como un sistema.... son metáforas que utilizamos porque estamos limitados y no podemos apresarla de otra forma.
   
   B) Límites tecnológicos.
La ciencia, hoy más que nunca, está condicionada por la tecnología, tanto para posibilitarla como para limitarla, porque los tipos de datos de los que actualmente depende el progreso científico sólo se pueden generar por medios tecnológicos. Y, sin la tecnología, tal progreso terminaría por detenerse.
Hay que advertir que los últimos avances espectaculares de la ciencia, facilitados por la tecnología, han creado una expectativa exagerada del poder de la ciencia. Ese optimismo desmesurado, que los medios de comunicación potencian, impide reconocer que el desarrollo de la ciencia conlleva límites. Por ejemplo, aunque la medicina ha avanzado mucho, hemos de aceptar que no todo es curable.

   C) Límites económicos y políticos.                                                              
Por un lado, no hay que olvidar que hacer avanzar las fronteras de la tecnología es cada vez más caro, lo cual puede retardar el progreso científico y no ir tan rápido como quisiéramos. Y, por otro lado, hay intereses espurios (ilegítimos), dependencias del poder económico de las industrias y de los gobiernos, que imponen límites a la ciencia seleccionando unas investigaciones y no otras, al facilitar o negar su financiación.

   D) Límites del alcance del discurso científico.
La ciencia no es el único saber valioso y no puede responder a todas las preguntas que la existencia humana plantea. Pretender que la ciencia tenga todas las respuestas sobre la condición humana, sobre el sentido de la vida, sobre la muerte, sobre las cuestiones políticas, etc., es un error e incluso puede resultar peligroso. Hay problemas del ser humano que están fuera del dominio de la ciencia.

   E) Límites éticos.
La ciencia y la técnica sitúan al ser humano ante múltiples posibilidades entre las que ha de elegir para comprometerse en una dirección u otra. Por ello, se hace necesario reflexionar sobre cuáles son los límites éticos de la ciencia. Esos límites pueden encontrarse a veces en la propia investigación. Por ejemplo, cuando averiguar algo exigiera hacer daño a una persona, o contaminar, o cualquier otro perjuicio grave. O también pueden encontrarse en las consecuencias indeseables que aparecen tras algunos descubrimientos científicos. Por ello hemos de favorecer la reflexión sobre los problemas. Los límites éticos proponen «pensar mejor las cosas». Las llamadas «moratorias» facilitan a los propios científicos y a la sociedad en general la posibilidad de pensar las consecuencias de las investigaciones, anticipándose reflexivamente a los riesgos. La reflexión ética puede ayudar mucho a los científicos para comprender en profundidad el sentido de su tarea.

   7. 2. SENTIDO DE LA CIENCIA Y LA TÉCNICA: EMANCIPACIÓN Y RESPONSABILIDAD.
El actual desarrollo de la tecnología plantea un conjunto de problemas que nos permite profundizar en la relación entre la ética y la ciencia, de los cuales cabría destacar al menos tres.
   1) Los intereses concretos de la investigación. Suele entenderse que el modelo de racionalidad propio de las tecnologías es la racionalidad instrumental, que elige los medios más eficaces para los fines que se propone, sin ocuparse de los fines mismos. Que los fines sean buenos o malos no sería entonces cuestión suya.
Sin embargo, esto es falso, y no sólo porque todo saber viene orientado por algún interés universal (de dominio, de comprensión o de emancipación), sino porque las investigaciones concretas se realizan por intereses particulares muy determinados. Por ejemplo, las instituciones políticas y las empresas pagan determinadas investigaciones y no otras, o empresas privadas que financian campañas políticas. Descubrir los intereses por los que actúan es esencial para comprender el sentido de las tecnologías y las metas de nuestra sociedad. Otra cosa es vivir en el engaño.
   2) El principio de responsabilidad. Por otra parte, las consecuencias de las tecnologías alcanzan ya a toda la humanidad.
• El impacto medioambiental de las nuevas tecnologías afecta a toda la población actual de la Tierra, también a las generaciones futuras.
• Investigaciones como el Proyecto HUGO (Human Genome Project) sobre el genoma humano o las técnicas de ingeniería genética, que nos permiten modificar no sólo el fenotipo, sino también el genotipo, tienen también repercusiones para la humanidad futura.
• La invención de armamento sumamente sofisticado es una amenaza para nuestro planeta en su conjunto.
Son avances de este calibre los que han llevado a filósofos como Apel a denunciar la falsa idea de “progreso” sobre la que estamos construyendo nuestra civilización. Hemos creído que el progreso consiste en explotar los recursos de la Tierra para satisfacer nuestro deseo de bienestar, y la estamos destruyendo. Por eso tenemos que cambiar nuestra idea de progreso en el sentido de asumir responsablemente las consecuencias de la ciencia y la técnica, dejando a las generaciones futuras el mundo al menos no peor de como lo hemos encontrado.
   3) El sujeto de las decisiones. Teniendo en cuenta que las consecuencias de muchas investigaciones afectan a toda la humanidad, un grave problema es el de dilucidar quién tiene que decidir sobre qué objetos se puede investigar, con qué fines y dónde empiezan los límites de la investigación.
Habitualmente, estas decisiones las toman los políticos y las empresas potentes de los países ricos, pero esto es injusto porque todas las personas son afectadas por ellas.
Por eso, una reflexión seria sobre la ciencia y las tecnologías nos lleva a reconocer que somos los afectados quienes hemos de tomar las decisiones, pero desde una actitud de responsabilidad, que nos exige:
• Informarnos sobre los avances.
• Aprender a dialogar en serio sobre esas cuestiones.
• Intentar llegar a las soluciones más justas para toda la humanidad presente y futura.
• Exigir mecanismos de participación en las decisiones para todos los afectados.
De este modo, los logros científico-técnicos contribuirán a la emancipación, autonomía y autorrealización individual y colectiva de los seres humanos.

8. LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA CIENCIA.
La ciencia, desde siempre, pero sobre todo a partir de la Revolución Científica, se ha visto como una forma de saber caracterizado por su autonomía y objetividad. Sin embargo, lo cierto es que esta idea es un mito. Como vamos a ver, la ciencia está tan influenciada socialmente como cualquier otra forma de saber.
   8.1. LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA CIENCIA.
Casi todo lo que conocemos lo hemos aprendido de manera indirecta por medios de mecanismo sociales como el instituto, la universidad, los medios de comunicación…
Generalmente, lo que aprendemos de esta manera lo aceptamos de forma acrítica como una manifestación de lo que nuestra sociedad ha conseguido descubrir. Este conjunto de teorías y explicaciones forma lo que llamamos conocimiento colectivo: aquello que una sociedad determinada, en un momento concreto, considera verdadero. Este tipo de conocimiento es más decisivo que el conocimiento personal, porque permite que haya un desarrollo constante del saber, al liberarnos de la necesidad de comprobarlo todo personalmente.
En general, este aspecto sobre el carácter social del conocimiento nos parece muy válido para el conocimiento intuitivo que tenemos de la realidad, sin embargo, nos resistimos a aceptarlo para la ciencia. Una visión ingenua y tradicional nos lleva a considerar la ciencia como una forma de conocimiento a salvo de cualquier tipo de condicionamiento o prejuicio. Ésta es una de las razones que nos hacen ver la ciencia como un saber de naturaleza infalible y excepcional comparado con otros tipos de conocimiento.
Sin embargo, los hechos que vamos a enumerar a continuación nos obligan a abandonar esta visión ingenua:
*La investigación científica depende de instituciones políticas y económicas. Los recursos económicos necesarios para llevar a cabo las investigaciones hacen que la ciencia dependa de subvenciones y del mecenazgo, tanto públicos como privados.
*Las prioridades económicas y sociales determinan los objetivos científicos y la dirección de la investigación. Así, por ejemplo, la búsqueda de nuevas fuentes energéticas es una de las cuestiones que por sus repercusiones recibe más atención.
*La complejidad de las investigaciones actuales ha favorecido la existencia de una comunidad científica internacional que está al corriente de lo que se investiga en todo el mundo. Los congresos, el correo electrónico y la prensa especializada garantizan el estrecho contacto. Este hecho pone de relieve la desaparición de la figura del científico genial y solitario que puede haber existido en épocas pasadas.
*Nunca antes se había producido una divulgación tan exhaustiva de la búsqueda y los descubrimientos científicos. Gracias a la prensa y a la televisión, la ciencia y las personas de ciencia son ahora mucho más conocidas que tiempo atrás. Esto explica, por ejemplo, la enorme popularidad de algunos científicos, que se han convertido en personajes tan famosos como los políticos o los actores. Este fenómeno puede estar favorecido por la necesidad de los científicos de obtener el reconocimiento de sus colegas y el prestigio social, que pueden garantizar las subvenciones para sus investigaciones.

Todos estos hechos comportan que hablemos de institucionalización de la ciencia. Dicho de otro modo, la ciencia ha dejado de ser exclusivamente una forma de conocimiento y se ha convertido en una  de las instituciones de mayor peso social.

   8.2. LA TECNOCIENCIA Y SUS REPERCUSIONES.
 Uno de los aspectos sociales más evidentes son las repercusiones de todo tipo de la tecnociencia. La tecnociencia es una nueva concepción tanto de la técnica como de la ciencia, generada por la necesidad de reflejar la nueva situación de estos dos tipos de conocimiento.
Tradicionalmente, se han considerado la ciencia y la técnica dos ámbitos diferentes. Mientras la ciencia se circunscribe en el ámbito teórico y contemplativo, la técnica se desarrolla en el ámbito práctico de la vida. Esta idea es consecuencia de una ingenua concepción tanto de la ciencia como de la técnica. La primera sería conocimiento puro, contemplativo, sólo interesado en la búsqueda de la verdad y sin ningún tipo de motivación práctica. Por su parte, la técnica es vista como una simple aplicación de la ciencia.
Esta concepción de la relación ciencia-técnica es fácilmente discutible.
Históricamente, primero fue la técnica y, bastante después, vino la ciencia. Los primeros seres humanos, movidos por la necesidad de sobrevivir, hicieron y luego reflexionaron. Las necesidades ineludibles de la vida los habrían llevado a construir e inventar instrumentos (hachas, lanzas, cuchillos…) mucho antes de preocuparse por el conocimiento teórico.
De todas maneras, el gran salto que lleva de la técnica a la tecnología (del hacha a la motosierra) se produjo en el momento en que éste recurrió a la ciencia. El desarrollo y el avance tecnológicos, como también la expansión y el predominio logrados, sólo se entienden si pensamos en la utilización que se ha hecho del potencial científico.
Ahora bien, en la actualidad, la relación entre ciencia y técnica debe entenderse de manera bidireccional. No sólo la técnica se aprovecha de los avances científicos, sino que las investigaciones actuales son inimaginables sin los recursos que aporta la técnica. Los instrumentos y las máquinas que la técnica proporciona son usados por los científicos, y contribuyen así a la viabilidad y al éxito de sus investigaciones. Entre otras razones, la realización de experimentos exige condiciones especiales: laboratorios preparados técnicamente, satélites artificiales, aceleradores de partículas, microscopios electrónicos, ordenadores potentísimos…
En conclusión, la relación entre ciencia y tecnología es hoy tan estrecha que resulta impensable la una sin la otra. Por eso, muchos filósofos prefieren hablar de tecnociencia sin distinguir entre ciencia y técnica.
Sin embargo, a pesar de que la tecnociencia ha sido creada para proporcionar mayor seguridad y comodidad al ser humano, se desprenden de ellas consecuencias, a veces imprevistas, que pueden poner en tela de juicio estas pretensiones. Así, estas repercusiones de todo tipo: éticas (dilemas acerca de la investigación con células embrionarias, por ejemplo), económicas (perpetuación de las diferencias entre países desarrollados tecnológicamente y los que están en vías de desarrollo), sociales (un mundo cada vez más tecnificado y alejado de la autenticidad natural), ambientales (atentados contra la naturaleza, como el efecto invernadero o la disminución de la capa de ozono)…nos llevan a cuestionar los éxitos y beneficios de la tecnociencia.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.

Buda (563 AC-486 AC) Fundador del budismo.

Compartir artículo

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

Área privada

Hay 216 invitados y ningún miembro en línea

ACFILOSOFIA usa cookies para darle un mejor servicio.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto