ORIGEN ETIMOLÓGICO DE LA PALABRA “METAFÍSICA”

 Aunque no hay un acuerdo unánime, tradicionalmente se suele admitir que el nombre “metafísica” procede de Andrónico de Rodas, filósofo del siglo I a C., conocido principalmente por ser el compilador y ordenador de las obras de Aristóteles, que además comentó con mucho detalle, así como por ser el décimo sucesor de Aristóteles al frente del Liceo.

METAFÍSICA DE ARISTÓTELESLa obra de Aristóteles pasó por diversas vicisitudes (llegó a ser tratada por Sila como botín de guerra) hasta que cayó en manos de Andrónico. Éste encontró una serie de escritos en los que Aristóteles trataba acerca de cierta “filosofía primera”, llamada en otras ocasiones “teología” o simplemente “sabiduría”. Andrónico los ordenó siguiendo las letras del alfabeto griego. Este grupo de escritos, que Aristóteles dejó sin título, fue colocado para su edición detrás de los ocho libros de Física. De aquí el nombre de “metafísica”: ta metá physicá, es decir, “los que están detrás de la Física”, o también, “lo que hay más allá de las cosas físicas”.

Originariamente, esta denominación solo tuvo una función organizativa o clasificatoria de la obra de Aristóteles. Más tarde se comprobó, sin embargo, que era un nombre muy acertado, pues esos tratados de “filosofía primera” pretenden constituirse en un saber de algo que está “más allá” o “detrás” del saber meramente “físico”. Pero, si esto es así, entonces la metafísica es un saber que comenzó mucho ante de Andrónico de Rodas e incluso antes de Aristóteles: su origen histórico coincide con la aparición de la filosofía.

ACFILOSOFIA usa cookies para darle un mejor servicio.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto